Porque Escogí A Mi Mujer
Relato de comunidad Fantasíasschedule 5 min de lectura calendar_today Noviembre de 2016

Porque Escogí A Mi Mujer

Este es el comienzo de una serie de narraciones reales de nuestra vida en pareja. Tenía 16 años cuando vi la belleza divina representada en una mujer….era una niña de 14 años; de dorados rizos, piel blanca y unos hermosos ojos azules. Ni que decir de ese par de piernas y un precioso culito,....

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Este es el comienzo de una serie de narraciones reales de nuestra vida en pareja.

Tenía 16 años cuando vi la belleza divina representada en una mujer….era una niña de 14 años; de dorados rizos, piel blanca y unos hermosos ojos azules. Ni que decir de ese par de piernas y un precioso culito, redondo, paradito, firme, divino. Jure ante la luna y las estrellas que sería mi mujer y así lo logre.

Con 17 y 19 años ya éramos una familia. Ella criada en colegios de monjas, con tradiciones y conceptos propios del eje cafetero; yo con un precoz despertar a la vida, me sentía ya de vuelta cuando me enamore. Toda la experiencia y vivencias se las trasmití a mi niña, abriéndole una vida nueva y libidinosa, erótica y hermosa, dentro de un marco de amor que se alimenta cada día desde hace más de 40 años.

Desde el principio quise lograr hacer un trio, pero ella se negaba. Aun así, hombres y mujeres la buscaban, la acosaban, la deseaban. A pesar de haber tenido 3 hijos, partos naturales, conservaba un delicioso cuerpo. Con 36 añitos, sus 1.65 de estatura, su busto 36 B de impresionantes pezones rosados, su talla 10 en pantalones envolviendo su superculo, su alegría y belleza, la hacían particularmente deseable.

Por esa época conseguimos un gran grupo de amigos, dentro de los cuales hicimos complicidad con Jimmy y Constanza. Teníamos una Taberna y eso hacía que departiéramos frecuentemente con ellos. Empezamos a ir a motelear juntos (pero no revueltos). Una noche, luego de cerrar, empezamos a tomarnos unos traguitos los cuatro, oyendo musiquita. Al rato Jimmy decidió marcharse porque estaba muy tomado, su mujer decidió quedarse un rato más con nosotros.

Las copas, la música, la charla, continuaron. Ya el tema se volvió más personal y empezamos a comentar sobre los cortes del vello púbico. Era el 91 y se usaban cortes tipo bigote de Hitler, forma de corazones, rayita, triangulito, en fin. Gema, mi esposa, no tenía un corte especial mientras que Constanza dijo que ella tenía uno muy bonito. Yo las rete a que se los mostraran y luego de un poco de risa optaron por hacerlo. Se pusieron de pie y Gema bajo su jean y su tanguita. Constanza desabrocho su overol, lo bajo, bajo su tanguita… y yo fui al cielo.

“ Y ahí estaba yo.. . con toda mi educación moralista, habiéndole negado a mi marido su fantasía de hacer un trio porque no quería tocar a otra mujer… estaba con mis pantalones en las rodillas, mi mano en el pubis de otra mujer y mi pubis en la mano de esa hembra. A escasos centímetros tenía unos ojos negros como el azabache despidiendo chispas de pasión y mirándome como mira el león a su presa. Tenía unos labios carnosos, húmedos, apetitosos y hambrientos que erizaban mi piel…su cabello, negro también, liso adornaba esa carita llena de pecado que ahora estaba roja como una luna de pasión.

Su boca se abrió y engullo mis labios, atrapo mi lengua y ese beso abrió las compuertas del cielo o del infierno. Al mismo tiempo su mano agarro todo mi pubis y luego se relajó para buscar con ternura y acariciar mi clítoris. Que delicia! Yo también acaricié su vello púbico recortado en forma de corazón e introduje mis dedos en esa gruta empapada y caliente. Que ricura! Mi vagina despidió unos chorritos de felicidad y me sentí como si no fuera yo misma .nuestras manos buscaron las tetas de cada una y las manos de Arturo, mi marido, nos ayudaron a desprendernos de los brasieres y luego del resto de la ropa sin separar nuestras bocas ni soltar nuestras lenguas.

Acaricie esas tetas grandes, deliciosas… mis primeras tetas!!!! Las aprisione con mis manos, con mi boca y chupe, bese, mordí esos pezones mientras ella gemía y se contorsionaba. Arturo saco una colchoneta que teníamos en la taberna para cuando un empleado se quedaba por que se había hecho tarde, y nos invitó a tirarnos en ella.

Acostadas, empezamos a fundirnos en poses, caricias y besos que se sucedían una tras otra como una exhibición eterna de goce, porno, pasión, locura, amor, deseo, arrechera ilimitada. Nuestras bocas se llenaban de los derrames de las chochitas, los dedos corrían, recorrían, descubrían piel, huecos y almas que no querían terminar ese momento. Mi marido se masturbaba, ya desnudo pero no se atrevía a intervenir, era demasiado fuego para cualquiera que no fuéramos nosotras.

Goce como nunca las caricias y sus besos. Eran diferentes a los de mi esposo y me llenaban tanto. Me sentí transportada a otro planeta cuando comencé a descubrir cada poro de su cuerpo. Baje de su deliciosa boca a su lindo cuello, me inunde con sus tetas y sus pezones cafes; su vientre me lleno de lujuria por ser el camino hacia su chocha rosada y tan mojada como nunca imagine. Su clítoris, mi primer gallito en mi boca, fue una experiencia única, deliciosa, excitante; y esos muslos… que rico besarlos y hacerlos míos mientras temblaban con mis besos y caricias.

Ella sabía cómo complacer a una mujer, que modo de besar, que manera de chupar, morder, mamar y acariciar mi clítoris! Como me acariciaba y chupaba mis tetas, se engolosinaba con mis grandes y durísimos pezones, se enloquecía con mis nalgas y mi culo. Hicimos como mil 69’s y obtuvimos como mil orgasmos cada una.

Así pasaron casi cuatro horas, hasta que extenuada le cogí la verga a mi esposo y tirando de ella lo acosté y le dije al oído, sigue tu que estoy mamada, muerta! Constanza lo agarro y empezó a darle una tremenda mamada. En ese momento llamaron a la puerta y todos corrimos a vestirnos y recoger las cosas. Era Jimmy”

Así fue su primera arepeadita. Se imaginaran como fantaseábamos recordando esa noche, enloquecidos de sexo y sexo. Sé que gozo como no se imaginaba, repetimos otras veces, pero no me dejaba penetrar a Constanza, solo besos y caricias. Creo que llego a crearse un vínculo de amor entre ellas, pero no se atrevían a confesarlo. Al poco tiempo todo acabo.

Vendrán mas historias, pues aquí solo empezábamos este otro nivel. Chao.

— arturo-el-bohemio

11 de noviembre de 2016

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Comentarios

2 comentarios

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  • MaduroBuscaEsposaCaliente
    MaduroBuscaEsposaCaliente · 6 de ago de 2020

    Precioso, que envidia tan caliente.

  • arley38
    arley38 · 11 de nov de 2016

    Que buena historia espero leer mas de ellas FELICITACIONES

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