Hola comunidad...
Espero hallar alguna persona que quiera perder cinco minutos de su vida leyendo mi relato, el cual por las razones que más adelante se describen, lo denominé un "anti-relato".
Hace algún tiempo, en busca de diversión y salir de la rutina, por algún motivo llegue a guiacereza, (en verdad ya no recuerdo lo que quería encontrar pero el buscador me sugirió esta página) entré, me registré y claro de inmediato me fui al chat.
Debo confesar que mi fantasía era encontrar una pareja con la cual pudiera compartir intimidad, mejor dicho, realizar un trio. Con este ideal en mi mente, me dí a la difícil tarea de iniciar contactos con parejas que dentro de sus preferencias estuviera encontrar un hombre solo, o lo que en algunas ocasiones llamamos un single. Tarea nada fácil ya que como todos sabemos, en ésta página pululan exponentes del genero masculino en busca de lo mismo, lo cual hizo de mi búsqueda una verdadera travesía.
Algo aún más frustrante, era entrar a la sección de relatos y encontrar más de setecientos de ellos, con las características de mi búsqueda, es decir, relatos de tríos felizmente llevados a cabo. Mis lecturas las realizaba casi con un sentimiento de envidia, ya que personas con la mitad de mi edad, habían tenido experiencias en repetidas ocasiones, las cuales a mi edad siguen siendo una simple fantasía. Y ni decir de los protagonistas, los hombres siempre bien dotados, con pronunciadas musculaturas y definida "chocolatina" o lo que algunos llaman el "six pack" abdominal. En cuanto a las mujeres, obviamente morenas o rubias con senos talla 36, cintura de avispa y por supuesto unas nalgas redonditas, piernas bien torneadas y claro está...rasuraditas.
Estas características motivaban aún más mi perseverancia, me describo como una persona normal, agradable física e intelectualmente, aunque claro, algo lejano de ser un modelo de portada de revista.
Pero bueno, contiinué en mi propósito y, por fin mi constancia e insistencia obtuvieron sus frutos; encontré una pareja dispuesta a dejarme entrar en su mundo, unos esposos maduros con quienes podría compartir y bajar a la realidad mi fantasía. Lo que menciono aquí fue a través del charlas en el chat, luego en el skype y por último en el whats app (cuando me brindaron la confianza). No hubo juegos por cam porque me manifestaron que eran personas serias y no gustaban de esas tonterías ya que si se daba algo, debía ser personalmente. Y bueno...continuando con mi anti-relato debo decir que no había foto en el perfil, el skype mostraba un lindo paisaje, así que mi referencia se limitó a una foto en el whats app, la cual, por lo que más adelante describo, debió ser tomada por lo menos veinte años atrás.
Llegó el tan esperado día del encuentro, cara a cara y con algunos acuerdos preestablecidos, lo que en teoría facilitaría y agilizaría las cosas. Obviamente se llevó a cabo un día viernes, el encuentro preliminar se programó en crepes and wafles y de ahí saldríamos a bailar y rumbear un rato y si encontrábamos química y agrado, existía la posibilidad de que pudiera pasar algo más.
Como mencionan algunas mujeres en sus relatos, mi nerviosismo era total, pero estaba siendo empujado por las ganas de cumplir mi fantasía y convertirme en el amigo fiel y confidente de aquella pareja.
Mi escepticismo inició en el momento en que se sentaron a la mesa y se presentaron; Allí me encontré en frente de un caballero calvo, bajito con una "barriga" que a todas luces le volteaba el cinturón hacia afuera con todo y pantalón, con una apariencia que denotaba un significativo descuido. Y muy a mi pesar...la señora, bajita, robusta, mejor dicho gorda, con un estómago bastante pronunciado sobre el cual descansaban su par de senos, algo grandes si, pero bastante afectados por la fuerza de la gravedad.
Inicialmente mi mirada se enfocó en sus rostros, pero mi instinto me incitaba a revisar o, como dicen algunos, a "escanear" de arriba abajo a la señora, con el ánimo de encontrar algún motivo para continuar allí. Sin embargo en el momento que lo logré, cuando ella se levanto a quitarse la chaqueta, sentí que mis expectativas estaban recibiendo un cubo de agua fría ya que mis esperanzas de por lo menos encontrar una cintura definida y unas nalgas firmes y paraditas se esfumaban volando en el viento.
Fue en ese momento en el que me pregunté, " esto solo me pasa a mi?". Pero bueno, entrados en gastos, decidí continuar adelante. Debo admitir que eran buenos conversadores y bastantes estructurados intelectualmente. La señora ordenó un vino caliente, el caballero y yo ordenamos una cerveza. Siguiendo los protocolos de este tipo de encuentros, yo pagué la cuenta y nos dirigimos a un bar para dar continuidad a lo acordado previamente.
Vale mencionar que en medio de mi decepción, también me era difícil, no se si por cultura o diplomacia, huir de ellos, así que entramos al bar, ordenamos una botella de ron para calentar el ambiente y dedicarnos a rumbear. La música incitaba a bailar ya que la especialidad del lugar era la salsa y por supuesto, esa es mi preferida. En un momento colocaron un tema de "son 14" y ahí fue cuando le pregunté al caballero si me dejaba bailar con la señora, a lo cual me respondió "claro es suya"; la miré, me sonrió y salimos a la pista; aquí fue donde nuevamente afloró mi decepción porque no sabía bailar, y claro iba más atravesada que un puente, se notaba que llevaba la música en las venas pero tenía una pésima circulación; entre tanto el caballero aplaudía desde la mesa y ahí fue donde me di cuenta que ellos eran el uno para el otro, porque el señor tampoco llevaba el ritmo con las palmas, es decir, también aplaudía atravesado. Me sentí solo...en el lugar equivocado, como el redentor de una pareja sin sabor de la vida. Y ahora que hago? Aquí está más difícil para huir, porque no lo hice en el restaurante que había mejor oportunidad. Nos sentamos a conversar y en un momento que colocaron un reggeton salimos a bailar los tres, y ahí si fue la desgracia porque tenía más ritmo una caneca rodando que esa pareja, por supuesto éramos bastante observados por los demás clientes del lugar.
Me dije para mis adentros, aquí no hay química ni ganas, y lo mejor que puede pasar es que yo me vaya para mi casita - asumo la pérdida - pero lo aprendido no me lo quita nadie, dándome consuelo de tontos a mi mismo. Al final, por protocolo pague la cuenta y les dije que había sido una noche bastante interesante, que esperaba que pronto se repitiera (claro, yo estaba haciendo pistola con los dedos de los pies) a lo que el señor me respondió que como yo había invitado en el restaurante y en el bar, el invitaba el motel...Fue cuando saque mis dotes de orador y les dije que no era necesario, que si no estaban seguros yo entendía, que esa no iba a ser la única vez que nos íbamos a ver, que vendrían otras oportunidades con más confianza, etc. etc. claro que en ese mismo momento la señora estaba haciéndole la parada a un taxi.
Miré hacia todos lados, revisando que ningún conocido me estuviera observando y me monté al taxi junto con ellos. Entramos al motel los tres, el señor ordenó una botella más de ron; ellos se empezaron a besar y yo hacíendo el papel de cornudo observador, ya que no sentía la libido por ninguna parte de mi cuerpo. Más fue mi incomodidad y pena ajena, cuando el le quitó el vestido y dejó al descubierto lo que ya había observado e imaginado, ahí fue que me di cuenta que tenía razón, sus senos cayeron un número considerable de centímetros más al retirar el brassier, dejando sus pantys, de una talla bastante avanzada como la única prenda que cubría una buena parte de su cuerpo, ya que literalmente se trataba de unos "mata pasiones". El señor igualmente sé liberó de sus prendas quedando en pantaloncillos comenzando una escena de erotismo entre ellos, que a mi no me generaba lo mismo, si tenemos en cuenta que aún yo lucía mi atuendo completico.
Les brindé un trago y me invitaron a participar, yo miraba mi pantalon y me preguntaba...que será de mi erección que no aparece? Claro que era apenas comprensible porque trataba de encontrar un motivo por todas partes pero no lo hallaba. Al acercarme noté que las axilas de la señora adolecían de una rasurada hacia bastante tiempo, y volví a preguntarme...como estará su apariencia más abajo...donde estará el pubis rasurado que había soñado? Efectivamente, mis sospechas fueron confirmadas en pocos minutos, en un momento el esposo la despojó de su "tanga...loneta" y ahí estaba Fidel Castro luciendo su larga barba.
Y bueno, ella se dirigió a mi poniendo su mano en mi espalda para sentarme en la cama y quitarme la camisa, a lo cual sinceramente no opuse resistencia, luego me levantó, me desabrochó el cinturón y el pantalón dejándolo caer hasta mis tobillos, me empezó a acariciar el pene por encima del pantaloncillo a lo que al fin reaccioné con una mediana ereccion, en mi opinión, más por instinto que por excitación, bajó y me hizo un sexo oral al estilo "Airbus", (para quienes no saben cuál es ese estilo, les comento que se llama así porque uno no siente nada en esos viajes, pero si se le hacen largos).
Para finalizar mi "anti-relato" no se de donde apareció mi ángel guardian. Cuando ella se dispuso a que la penetrara, les dije que me permitieran un momento pedía unos condones porque entenderán que no es sano, para ella y para mí hacerlo sin protección. Con tan buena suerte que me respondieron que no tenían...ufff el alivio fue total porque esa fue mi razón de peso, para quedarme de espectador esa noche.
Despues de salir de ahí, quedamos en que había que repetir la ocasión para ahi si consumar la relación...aún deben estar esperándome. Es por ello que prácticamente desistí de mi fantasía de buscar una pareja, mi primera experiencia fue, caótica.
Gracias a aquellos que se atrevieron a leer este relato, creo que totalmente diferente a los demás, pero extractado de la realidad.
Cordial saludo para todos.








Comentarios
1 comentario
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login EntrarExcelente narración. Esto solo demuestra una gran parte de realidad,algunos encuentran lo que buscan y otros lo que no estaban buscando. para evitar un momento asi de bochornoso es mejor decir no.