Resulta que desde una vez que salimos a bailar, cuando llegamos a la casa ella venia un poquito mareada, pero se le activaron las ganas de que se la clavara y en medio de la madrugada, le hice lo que me pidió. Otro día ella decidió salir con sus amigas a escuchar vallenatos y le dije que no, pero a ella se le metió en la cabeza que queria salir y se fue. Llego en la madrugada y otra vez venía con ganas de que se la metiera. Así que no le puse problema y al otro día me dijo que la próxima vez aprovechara para meteserla por donde yo quisiera. Venia arrecha. Le dije: "un día de estos te cojo por detrás y no vas a poder decir nada". Otro día salimos y volvió a pasar, llega arrecha cuando toma y baila. Así que ese día queria meterselo por detrás, pero me detuve porque ella se dió cuenta.
Otro día me dijo que por detrás no lo haríamos todavía hasta que ella estuviera convencida de que no le iba a doler.
Luego, un día que estabamos durmiendo, sin haber tomado, me despertó como a las 2 de la madrugada y desperto arrecha de nuevo y que le diera. Eso sí me desperté y le pegue una clavada que hasta yo mismo quede impresionado. Veí que las clavadas de madrugada me daban mayor tiempo, duraba más tiempo y ella quedaba exhausta. Ahora soy yo quien a veces la levanto de madrugada a clavarla bien rico y ella feliz.
Ya sé que cuando salimos y llegamos de madrugada, ella esta más dispuesta, así que se la voy montando y a ella le encanta.








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