Me presento, mi nombre paula, soy de bogotá tengo 24 años y esta historia empezó hace 6 años, me describo: soy de baja estatura mido 1.57, ojos color café, cabello castaño oscuro, piel morena, me gusta salir y divertirme con mis amigos, planes de cine, bailar, cosas que me interesen.
sobre cómo empezó esta historia bueno dejaré que la lean y recibiré sus comentarios, dejenme saber si quieren seguir conociendo más de esto...
Quien diría que una tarde sola, aburrida y frente a un computador me haría conocer a quien hoy es el dueño de mis orgasmos.
Un día entre semana entré a uno de esos chats para conocer gente, empecé a hablar con muchas personas aunque debo confesar que soy muy desconfiada hubo algo en él, algo especial que llamó mucho mi atención y logró lo que muchos querían y era poder contactarse conmigo por otro medio. Por cuestiones de la vida, el destino, el universo o como deseen llamarlo al pasar de los días seguíamos hablando y conociendo un poco de cada uno, la sorpresa más grande que nos dimos fue cuando comprobamos que él trabajaba en la misma Universidad donde yo acababa de empezar mis estudios.
*Yerik: un hombre muy apuesto, nueve años mayor que yo, alto, piel clara, fuerte, ojos claros muy llamativos, cabello castaño claro y una sonrisa que hace derretir a más de una de sus alumnas. Él nunca me llegó a dictar clases por ser de diferentes facultades y lo agradezco porque aunque sus alumnas tengan intenciones de conquistarlo él siempre las rechaza. Empezamos a hablarnos más seguido por lo general en horas de la tarde, aunque me propuso varias veces vernos (él dictaba clases en una sede diferente en la que yo tenía las mías) me daba nervios y siempre lo rechazaba, aún así seguíamos hablando ya casi todos los días.
No recuerdo muy bien qué día era pero por casualidad tuve que ir a la sede donde él trabaja, en ese momento me sentía más segura y decidí hablar con él, le indiqué que estaba en la universidad y que sería bueno verlo, de inmediato contestó y le agradó la idea, me dijo en dónde quedaba su oficina. Debo confesar que mientras me dirigía a su oficina tenía una mezcla entre nerviosismo, alegría y ansiedad que me hacían dudar sobre seguir o no, finalmente él me vio terminar de subir las escaleras desde la ventana de su oficina y yo solo sonreí, llegué a su puerta y él muy amablemente me hizo entrar, al verlo sentí como mi cuerpo se excitaba y me ruboricé de pensar en que lo notara, lo notaba igualmente nervioso y no sabíamos muy bien que hablar, hablamos de la universidad, su trabajo y mis estudios mientras hablábamos de todo esto veía muy bien su cuerpo y lo atractivo que me parecía, al tiempo sus labios atraían mi atención, gruesos, color rosa y al sonreír dejaba ver lo pícaro que es, al final quedamos de vernos la siguiente semana y al despedirnos sentí sus fuertes brazos rodear mi cintura y acercarme a su escritorio, quedé sobre el escritorio y viendo como se acercaba más a mi.
Mi cuerpo se tensó y no sabía que hacer, él lo notó porque me sonrió y desde ese día cada una de sus sonrisas logra quitarme el sueño. Terminó de dedicarme esa linda sonrisa y posó sus labios sobre los míos nos dimos un corto beso que despertó en mi grandes sensaciones y en él también lo noté en su respiración pero ya teníamos que irnos.
Continuará
*nombre alterno al real.








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login EntrarContinua se ve súper interesante