Lo digo porque cuando pasa por tu mente siendo un adolescente te parece un pensamientos demasiado "gay" y lo dejas de lado consciente de que es "normal" tener ese tipo de pensamientos mientras no pases la línea. Luego el tiempo corre, creces, maduras, tienes familia o que se yo, te haces "grande", y tu status sexual está más que definido, supuestamente. Pues resulta que no, por darle largas y no pensar en ello cuando tu mente te lo indicaba, lo dejaste atrás, lo echaste en remojo, y ahora, hecho y derecho, te asalta la pregunta de nuevo: ¿qué se sentirá eso del sexo anal?, ¿por qué aunque a mi pareja parece que le doliera, finalmente lo disfruta?, ¿por qué hay tanto hombre que le gusta?, y la que más ayuda a justificar tu siguiente paso. ¿qué será eso del masaje prostático? ¿o sea que podemos eyacular sin tocarnos la verga?...nooo!?!?..o sí?
Pues bien , todo este proceso lo viví, me hice las mismas preguntas y en algunas hallé respuestas, y en las que no las acomodé a mi antojo de tal forma que mi mente no me jugara malas pasadas. Y es que lo que mas me angustiaba era pensar que me gustaran lo hombres, ¿soy gay si me gusta sentir una verga en el culo?...realmente creo que no, creo que es independiente el gusto por un hombre del placer del sexo anal; es decir su vello, su barba raspando tu cara, las manos gruesas, las piernas peludas, el pecho también, la voz gruesa mientras jadea...no, definitivamente no va conmigo, me da asco tanta hormona encima, debajo o al lado mio, y mas desnudo, sudoroso, y con la verga apuntando hacia ti...bueno eso último lo paso..pero el resto no.
Pues bien, luego de definir que finalmente los hombres no eran necesarios para disfrutar del sexo anal, y más tranquilo porque entendí que disfrutar del sexo anal no me hace gay, vino la otra pregunta: ¿cómo disfruto una grandiosa, gruesa, caliente, jugosa y lechera verga?, ¿cómo encontrar un delicioso falo que penetrara mi orto sin un pecho peludo rozando mi espalda?, pues bien, durante un tiempo probé no con vergas, sino con otros elementos. Aumenté mis dioptrías mientras metía betacaroneto culo arriba en forma de zanahoria, mi amigo pepino llegó a mi mente e inmediatamente lo catalogué como el consolador por excelencia; dedos, un banano congelado y un plátano verde con condón pasaron por mis nalgas sin lograr nada diferente a la adrenalina por lo bizarro y un par de sensaciones que la verdad, no llenaron mis expectaivas.
Un día, con la excusa de comprar algo para mi novia, entré a un sexshop. Mi ojos no lo creían y mi rostro caliente y rojo por la verguenza ridícula me delataban. ¿Qué se le ofrece señor?, me dijo Diana (la chica que más tarde, bueno un par de días más tarde me follaría a placer), flaca, estatura mediana, 32B, buena cintura y poca nalguita; pero una boca y una sonrisa que harían poner duro hasta a Mandingo. Su actitud sexy y descomplicada me relajó, pregunté un par de estupideces como ¿a qué precio tiene el alquiler de las películas?, no son para alquilar, se venden, me dijo mientras esbozaba una sonrisita entre orgásmica y burlona. Finalmente el tiempo pasaba y no me decidía entonces la sonrisa cambió a mirada penetrante..¿qué va a llevar entonces? preguntó...un consolador, dije, es para mi novia..ella me miró y creo que le pareció normal. Me mostró varios y me decidi por uno, lo pagué y luego pregunté si no era doloroso tan grande para el culo, ella me miró sorprendida y me dijo : ¿un consolador anal era lo que buscabas?, ¿acaso este no es anal? repliqué....se imaginan la respuesta, no hubo devolución y finalmente supe que luego de vencer el dolor, viene el placer...Ah, y lo del masaje prostático es totalmente cierto, así como que no tienen que gustarte los hombres para disfrutar un buen sexo anal.....claro que acá viene otro tema que justifica mi nickname, luego se los cuento.
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