A veces me quedo pensando cuál sera mi mayor y mejor fantasía, esa que me lleve a la locura y a abandonar el control de mi cuerpo y mente. Y siempre llegó a la misma conclusión, no se trata de una posición o un acto íntimo lleno de perversión.
Mi mayor fantasía la que más disfruto es la seducción, esa que se da a través de palabras sucias, suaves, cálidas y fuertes.
Esas que suenan en mi oído contando historia de placer y deseo, cuando los cuerpos están desnudos. Amo ser observada y notar en los ojos del otro el deseo de saborear mis curvas con su lengua, y que al mismo tiempo me dice lo caliente que se siente mi piel y lo mojada que se ve mi entrepierna, y disfruta pasar su lengua por mi espalda bajando lentamente hasta abrir mis piernas y posar su boca en mi trasero metiendo su húmeda lengua, bailando con ella e invitando a ponerme en cuatro sobre una mesa, esa que le permite alejar su boca y mirar lo que ocurre allí atrás. Esa que permite notar como se contraen mis músculos pidiendo ser chupada nuevamente. Y los dos sabemos que es justo en ese momento cuando mi fantasía comienza a tomar forma.
Por eso decido llevarlo a un sofá y aprovechar lo dilatado de mi culo para sentarme delicadamente en su pene. con una sola condición "sólo yo me hago cargo de la penetración, sólo yo pongo el ritmo, sólo yo le permito hasta donde entrar " y mientras susurro mis condiciones me doy cuenta que ya está muy adentro así que los dos quedamos en la posición perfecta para mirar la TV, una película donde tres chicas hermosas con curvas deliciosas, se besan, se chupan y juegan con sus lenguas. Y permanecemos allí, excitados, Él en el sofá y yo sentada en su erección. Susurrando en mi oído lo puta que me pongo cuando lo tengo en mi culo, lo morbosa que me pone ver porno, a tal punto que daría lo que fuera porque una de esas mujeres se pusiera de rodillas ante mi y me chupara.
Y es que me doy cuenta que estoy en la mejor posición porque mis manos quedan libres, y mis pies aun con los tacones puestos pueden ponerse en el piso. Así que comienzo a bailar muy pegada, totalmente penetrada y siento como bombeando mi culo, haciendo que mi clítoris se vea crecer, como un pequeño pene que esta empujado desde adentro, desconocía cuán mojada podía llegar a estar sólo por permitir penetrar por atrás
Así que estando pegados yo decido ponerme en cuatro pero con mis piernas flexionadas para que el pueda ponerse de pie y sin sacar su pene comience a empujar cada vez más duro, y yo con mis manos en el piso como una montaña donde mi cadera es la cima que pide ser más bombeada, ya no temo al dolor, ahora sólo quiero disfrutar mis orgasmos, mis gemidos que nunca habían sido tan fuertes, tan intensos tan únicos.
Ahora la fantasía de una penetración en mi trasero se ha convertido en mi obsesión. Sólo me haría falta una piel femenina que me acompañe y me bese mientras yo disfruto estar en cuatro.








Comentarios
3 comentarios
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login Entrarmami ami me encanta hacer el sexo oral a una mujer , me facina lamerle esa deliciosa babita especita de una chochita excitadita y que delicia darte lengua en el culito te dare lengua hasta que se te pele
uff que maravilla, excitante
Hummm sin palabras para tan excitante relato. Posee y tiene la magia de lo bien narrado y contado con el toque de despertar la imaginación a esos momentos éroticos y llenos de placer lujuria y morbo y el despertar de un envidia por ser participe de esa fantasía.