Era lunes tipo 8 pm y manejaba camino a casa después de una ardua y larga jornada de trabajo, vi un “hola” en el whatsapp y para mi sorpresa era ella ¡La chica del Campus! , daré una breve descripción para que se hagan una idea; tez blanca, muy alta (1.70 cm aproximadamente), ojos oscuros y pequeños, tiene mirada tierna con cierta picardía, una linda nariz, sus facciones son delicadas y por último unas piernas hermosas que sería imposible que pasaran desapercibidas a los ojos de cualquier ser humano. Respondí cordialmente e intercambiamos un par te textos, nos actualizamos de la semana, me contó una anécdota jocosa y luego noté cierta amabilidad en ella, algo que no podía dejar pasar por alto ya que son pocas las horas que mantiene en línea. Tenía un pequeño espacio el día jueves y lo quería compartir conmigo. Ella no se alcanza a imaginar todo lo que me produce, para darles un ejemplo les contaré , desde ese simple hola del día lunes y todas las horas posteriores a ese momento mi cerebro se dividió en dos: Una parte para realizar mis labores cotidianas de trabajo, cosas del hogar , interactuar con personas y otra parte para tener a la chica del Campus , jugar con ella , imaginarla desnuda , besarla , amarrarla , abusar de ella , mimarla … en fin me quedaría corto plasmando todo lo que mi cerebro recreó desde el lunes hasta el jueves. Ese lunes la conversación terminó con video, las palabras textuales de ella antes de ese video fueron “deberías darme incentivos para desear que el jueves llegue pronto” ya se podrán imaginar el contenido del video. Ese día dormí delicioso.
El día martes con el cerebro partido en dos y con una tentación enorme de escribirle porque quería secuestrarla y dejarla para mí toda la semana. Me tocó hacer un sinnúmero de actividades para estar entretenido y bajar un poco la ansiedad, efectivamente el martes y el miércoles transcurrieron sin mayor novedad y llegó el día esperado. La saludé en la mañana y le pregunté la hora y el lugar donde podía recogerla, ella me respondió: 5.00 PM en mi casa. Tuve en erección al leer esas palabras. Salí de trabajar a las 4 de la tarde me dirigí a su casa; no quería llegar un segundo tarde parqueé el carro y pude verla aproximadamente a una cuadra de distancia veía como se acercaba con su figura imponente y la sensación era muy agradable de ansiedad y nervios, tengo 30 años y yo parecía el adolecente (reí). Se subió, el saludo fue normal, hablamos durante el camino a mi apartamento y la atmósfera era bastante tranquila.Llegamos, nos comimos un helado y después subimos a la habitación. Como les contaba anteriormente mi mente jugó y se deleitó al hacerle el amor de todas las posibles maneras que se puedan imaginar. Pero estando allí le dije “Quiero amarrarte” debo admitir que nunca lo había hecho podría decir que soy un principiante al respecto. Ella accedió. Amarré sus muñecas a la cama y vendé sus ojos, mientras lo hacía toda las fibras de mi cuerpo se estremecían pensando en que iba a tener ese grande,provocativo y delicioso cuerpo entero a mi disposición. Después de amarrarla la desvestí totalmente, ojalá pudiera mostrar una imagen de lo que veían mis ojos pero lo describiré: un abdomen plano, piernas tonificadas, tatuaje sexy, senos firmes y una vagina muy provocativa,había omitido que tiene 18 años y hace ejercicio a diario. Espero que con eso se hagan una idea. Quería penetrarla de inmediato, mis ganas eran casi incontrolables pero eso hubiera sido un pecado. Respiré profundo y aunque tenía el miembro firme y rígido decidí que primero disfrutaría ese delicioso manjar con mi boca, Me quité toda la ropa lo más rápido que pude y comencé a acariciarla de arriba abajo, la besé despacio, el hecho de que no pudiera ver y tuviera sus manos amarradas me gustaba mucho, tenía control total de la situación, besaba sus labios, cuello, senos y mis manos grandes apretaban sus muslos y cadera, pasé a besar su abdomen y cuando llegué a su vagina rosada, juraría que podría lamerla y besarla por horas sin cansarme. No sé quién disfrutaba más la situación, ella por recibir sexo oral o yo por hacerlo ufff. Me quedé un rato bastante considerable, sus fluidos sabían delicioso… El movimiento de su pelvis… su respiración agitada… cuando arqueaba su espalda… Cada que acariciaba su clítoris con mi lengua… Mejor dicho eran minutos mágicos. Cuando su respiración y sus movimientos me indicaban que iba a tener un orgasmo¡stop! Quizás fui egoísta pero ella era mía en ese momento. Quité sus piernas de mi cuello, me arrodillé y las monté encima de las mías mi pene quedo en posición. Con el glande empecé a frotar su clítoris, yo estaba lubricando demasiado y dado que su vagina estaba super empapada debido a todo lo que la disfruté, fue inevitable, mi pene se deslizó dentro de ella, ambos gemimos mientras entraba. La comencé a penetrar con bastante fuerza, con una mano agarraba su cabello bastante duro y con la otra apretaba su pierna. Wow Que rico se sentía penetrarla. Estábamos muy excitados, noté cómo ella quería agarrar mi espalda. Sin dejar de penetrarla la desamarré como pude y quité su venda, cuando la solté me dijo: Quiero que me penetres en cuatro. Antes de acceder a su peticiónhice un par de poses, la cargué, la senté en mi miembro. Era tan intenso que teníamos el orgasmo a un par de segundos. Paré, ella se puso en cuatro lo metí muy, muy despacio, podía ver comoella apretaba y mordía la cama, Ver ese enorme trasero y esa espalda con un ligero brillo por el sudor era lo máximo (Tenía una piel hermosa). La agarré con ambas manos donde se unen los muslos con la pelvis para poder penetrarla con fuerza, cada que la envestía y la empujada con potencia hacia mí, ella gemía, me decía dale, dale, no pares, por favor no pares. Que pose tan placentera, la penetre una y otra vez, cada vez con más fuerza y cuando noté que estaba a punto de venirse seguí agarrándola con fuerza, le di un par palmadas en sus nalgas, sus gemidos eran más fuertes y de pronto ella gritó ¡Síiii! Justo en ese instante sentía cómo mi semen pasaba por todo mi miembro y para fortuna mía de una manera bastante lenta lo cual hacia todo más placentero, cuando estaba apunto de salir logré sacarlo. Todo mi semen comenzó a caer por cantidades en sus glúteos, en su ano, en su vagina, se deslizaba por todo su trasero, fue tan intenso que casi tuve un calambre. Caímos tendidos en la cama, mientras estábamos postrados ella prendió un cigarrillo y aunque no fumo admito que se veía bastante sexy, terminó de fumar, nos vestimos y de ida para su casa hablamos de manera casual, incluso parecíamos amigos que acababan de salir de cine o de cenar y no de tener sexo salvaje. Llegamos a casa nos despedimos de un pico en la
mejilla y cuando cerró la puerta la vi retirarse con cierta intriga de que
pasaba por su mente.
- Espero el día en que la chica del Campus me escriba para compartir otro momento








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