El 69, según Wikipedia, "es una posturasexual que permite la práctica del sexo oral mutuo de modo simultáneo", para mi, un número que me encanta gritarlo cuando canto bingo y una posición que odiaba.
Desde mi primera experiencia sexual detesté el 69, una posición que me parecía incomoda, que me sacaba de foco, porque estaba más pendiente de cómo yo hacia sexo oral y no disfrutaba de mi lado del número; y aparte, súmenle a eso el hecho de tener al chico que tanto amaba entre mis piernas y con la nariz casi dentro de mi trasero, eso si que me incomodaba!
Al principio lo hacía, intentaba disfrutarlo, sacarle el lado bueno a ese numerito, pero por más que intentaba no me sentía cómoda. Así que después de terminar con el primer novio que hice el 69, me dispuse a decirle a todos los chicos con los que quería tener algún encuentro de tipo sexual, que no me gustaba esa posición, que me parecía "muy individualista", a lo que ellos respondían de manera afirmativa, no sé si lo hacían para seguirme la corriente para poder comerme, o si realmente compartían la idea de que no era agradable esa postura.
Y así, pasé casi 7 años de mi vida sin incluir esa posición en mis encuentros sexuales, y me sentía bien, estaba en mi zona de comfort, disfrutando de todo lo que mi mente y mi cuerpo me dejaban, y era feliz. Hasta que lo conocí... y fui más feliz!
Hace un tiempo, conocí a un chico que es totalmente maravilloso en la cama, nunca había tenido tanta química con alguien, nunca me había sentido tan bien, tan cómoda, tan libre de hacer cualquier cosa.
En una de nuestras faenas, él estaba abajo, lamiendo y chupando deliciosamente mi vagina cuando de la nada, me dan unas ganas impresionantes de chuparle la verga, me dije : -por que no? y le dije: -veni hagamos el 69, él me mira extrañado pero me dice -de una.
Me acomodo y Oh Sorpresa, qué delicias me habia perdido por 7 años!
No hay palabras para describir las sensaciones que me producía hacer y que me hagan sexo oral, totalmente diferente a lo que recordaba!. Era maravilloso sentir como me la chupaban y jugueteaban con la lengua, eso me excitaba demasiado y en vez de desagradarme, me daban mas y mas ganas de tocar, chupar, metermela toda y lograr que se viniera, definitivamente espectacular!!
De ese momento en adelante, cada que se presentaba la oportunidad, jugábamos con el numerito y cada vez era más excitante que la anterior.
Esto me deja una moraleja:
Atreverse a hacer cosas que piensas que están mal para tí, explorar tu sexualidad, amar, disfrutar, chupar, morder, arañar, pellizcar, amarrar y cuantas cosas locas se les crucen por la mente, pero todo con responsabilidad y respeto por el otro.
Besos...
Amoremuá ?
Espero les haya gustado esta entrada, realmente disfruto mucho recordar y escribir un poco de mis cosas.








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