Le Entregué Mi Trasero A Un Desconocido
Relato de comunidad Fantasíasschedule 10 min de lectura calendar_today Enero de 2018

Le Entregué Mi Trasero A Un Desconocido

Sin mencionar nombres propios y para no dar ideas ( que obviamente ya otros habrán tenido) este fin de semana en y cierto balneario muy famoso cercano a Bogotá, al que asisti con mi familia y en medio del sol quemante de vacaciones, me encontraba descansando sobre una de las camillas de bronceo....

Mauricio CR

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Sin mencionar nombres propios y para no dar ideas ( que obviamente ya otros habrán tenido) este fin de semana en y cierto balneario muy famoso cercano a Bogotá, al que asisti con mi familia y en medio del sol quemante de vacaciones, me encontraba descansando sobre una de las camillas de bronceo ubicadas junto a la piscina, mientras mis familiares departían en el agua, cuando de repente sentí la presencia de alguien y una mirada sobre mi, sensación que seguramente todos hemos tenido al ser observados.

Busque a través de mis gafas de sol esa mirada insidente y ahí estaba. Un hombre de 1.78 de estatura aproximadamente, entre 48 y 49 años, de complexión gruesa marcada por los años pero fuerte, ya bronceado por varias horas de sol. Estaba de pie frente a mi y su mirada inquieta se posaba sobre mi fijamente, pero también como buscando algo o a alguien a su alrededor. Allí comprendí que quizás el no estaba solo. Me sonrió mientras me miraba fijamente. Me guiño un ojo con disimulo y rápidez sin dejar de sonreír y mirarme cosa que lo hizo ver un poco tonto pero me resultaba simpático de alguna forma.

Yo respondí con una sonrisa amable y me quite las gafas un momento para que supiera que también lo observaba. Seguí mirándolo y el a mi. Ya sabía yo que a el le gustaba lo que veía y a mi también. Lo confieso. Ese momento se vio levemente interrumpido por una mujer muy atractiva de unos 39 años que llegó a su lado seguramente a preguntarle algo, de quién recibió un beso tierno en la boca y quién se alejó hacia la piscina del fondo dejándolo solo nuevamente.

Allí continuó nuestro intercambio de miradas y sonrisas intermitentes. Eso me tenía algo inquieto pero a la vez excitado. Creí ver en ese momento como que el me indicaba algo con la cabeza como si tratara de decirme alguna cosa. Volvió a hacerlo pero esta vez mirando hacia el vestier de hombres ubicado a unos pocos metros de ahí.

Me parecía loco y además no estaba yo seguro de que lo que yo creía ver era lo que realmente era. De cualquier manera me levanté e indique a mi familia que iba un momento hacia el baño.

Me asaltaba la curiosidad y algo de temor pero quería saber si lo que yo pensaba era así ya que eso me empezó a hacer volar la imaginación mórbida y la curiosa excitación. Ya había tenido algunas deliciosas experiencias concertadas con tiempo o con una charla tranquila y previa, pero nada así tan traído de la nada.

Me diriji hacia el vestier, al tiempo que voltee a mirarlo con una sonrisa medio disimulada. Hacia ya rato que no hacía nada con un hombre y lo había pensado e imaginado calmando mis ganas con una paja matutina ocasional. Quizás eso también me hizo tener una lectura de algo que yo quería cuando nos sonreímos con el mutuamente. Quería que así fuera y arriesgarme un poco. Aunque confieso que no pretendía nada más que un encuentro de roce de piel, caricias por todos los rincones del cuerpo algunos besos y un pajazo mutuo donde al final rozaramos nuestros cuerpos húmedos y nuestros penes, dejar que su cadera se pegara a mis nalgas o algo así , ya que no tenía ningún tipo de protección allí conmigo y no esperaba que el lo tuviera tampoco.

No era lo ideal pero sería suficiente como para liberar un poco de tensión y seguramente quedar más excitados, pero planear un mejor encuentro después.

Me diriji al fondo de los múltiples cubículos del vestier de hombres con calma. Volví nuevamente mi mirada hacia atrás y allí apareció el caminando lentamente detrás de mi a una distancia prudente, mirando hacia los lados como tratando de que no fuera evidente lo que fuera que tuviera en su cabeza, como cuando uno lleva una culpa encima. Jaja. Cosa que de todas maneras no hubiera sido fácilmente palpable ya que había bastante gente encerrada en estos múltiples vestier cada uno con su ducha adentro y puerta. Cada cubículo es totalmente independiente.

Me fui hacia el fondo buscando un lugar donde hubiera gente pero también donde nadie se diera cuenta de nada si mi "sonriente amigo" decidía seguirme hasta allá.

Entre a uno finamente. Entrecerré la puerta. A alrededor se escuchaban las voces de otras personas y el sonido del agua que salía de las regaderas, cayendo al piso. Espere unos dos minutos. Pensé que quizás se había arrepentido o que yo me había equivocado. Solo tomó unos segundos más antes de empujar suavemente la puerta, entrar al vestier donde yo estaba y poner seguro para que nadie pudiera abrir. Retrocedi hacia la ducha mientras el avanzó hacia mi con una leve sonrisa. Me dijo - hola - en tono bajo, puso su brazo apoyándose en la pared y sobre mi hombro. Respondí de igual manera. Yo estaba contra la pared. Tenía las manos atrás, quería ponerme a su merced aún a sabiendas de que no iba dejar que ocurriera algo más de lo que había pensado.

Un poco más alto que yo y un par de años mayor. Ahí de frente a mi. Su respiración se empezó a tornar un poco más intensa. La mía también y el calor se hizo evidente.

Qué te gusta? Me pregunto.

Quiero ver tu pene - respondí

Soltó el cordón de su pantaloneta, la dejó caer al suelo y su erección se hizo evidente. Mmm, que rico se vio eso. Firme, absolutamente rígida, vigorosa, deliciosa. Eso me excitó mucho y se que el lo notó. Se lo cogí con las manos. Se sentía caliente, palpitante. Se agachó un poco buscando mi cara y me estampó un beso en la boca, luego puso sus manos sobre mis hombros y me empujó hacia abajo. Ya sabía yo qué quería el. Por un momento olvidé todo y metí su pene en mi boca. Empecé a chuparselo con ansia. Delicioso. Mmm. Se los aseguro. El empujaba tratando de meterlo todo en mi boca. Se lo chupe por unos cinco minutos aproximadamente, con unas ganas que me hacían jadear suavemente. Se lo chupaba y chupaba con pasión frenética, mientras el exclamaba placer. Me cogio de la cabeza y metía su pene en mi boca. Paró y me hizo levantar.

Rápido-me dijo mientras soltó mi pantaloneta, me dejó desnudo y se pego de frente a mi, pegando su pene erecto contra el mío también rígido. Moviendo su cadera contra la mía, al tiempo que besaba mi boca y mi cuello la llave de la regadera abierta, el agua cayendo y siendo cómplice de mis suaves jadeos.

Que rico - me decía y me dio la vuelta quedando yo de espaldas a el. Sentía yo como el se movía y pegaba su verga contra mis nalgas, como su pene se deslizaba en medio de ellas hacia arriba y abajo.

De repente se agachó, abrió mis nalgas y su lengua trataba de surcar entre mi culo mojado por el agua de la regadera ;entraba y salía. Eso me daba mucho placer, pero procure hacer sordos mis jadeos por temor a ser escuchado afuera. Se puso de pie y en un instante sentí su pene enardecido en la entrada de mi ano; entró levemente. Trató de penetrarne. Ahí lo detuve con mi mano aún estando de espalda a el y quitandome un poco. Le dije susurrando

No me vayas a penetrar -

-porqué? Me preguntó ?

-porque supongo que no tienes un condon y así no- respondí

-Eso? Me preguntó.

Casi ni yo mismo me lo creo, cuando les aseguro, acto seguido se agachó rápidamente buscando algo en su pantaloneta. Yo lo mire impávido, pensé que se la iba a poner nuevamente, cuando de una especie de bolsillo interior sacó un preservativo de marca reconocida y sonrió, ante ( mi muy seguramente) cara de asombro o satisfacción, ya ni yo mismo se que expresión tuve. No lo podía creer.

No lo podía creer : tenía un condon en su bolsillo, en una pantaloneta, justo ahí, en una piscina pública, de un centro vacacional. Quién carajos lleva un preservativo entre el bolsillo de una pantaloneta, en plan con su pareja?

Le dije con asombro y sonrisa:

-Tienes un condon.....

-siiii, uno nunca sabe- me respondió.

-viniste a esto jaja-

-no, solo que uno nunca sabe- me repitió

-me lo pongo? Me preguntó

- siiii, dale, rápido - le respondí mientras me di la vuelta otra vez de espalda a el y saqué el culo ofreciéndoselo.

Estaba yo muy excitado. Ya no me importó tanto el tiempo que el o yo llevabamos evadidos de la piscina grande.

Todo eso transcurrió en no más s de 15 minutos hasta ese momento.

Se puso el condon. Su verga estaba enorme. Se pego a mi y con una mano puso su pene tieso entre mis nalgas buscando la entrada de mi culo con algo de torpeza, supongo que llevado por la excitación y el afán.

Yo sacaba mi culo para ayudarlo, entregándoselo para que me penetrara. Por fin de pronto sentí como su verga empezó a entrar en mi culo mojado. Sentí un dolor que me hizo gemir un segundo y apretar las manos. Traté de sacarmelo, pero el me dijo al oído, lo recuerdo bien:

-shhhhh, tranquilo, así despacio. Eso así, así - me decía mientras yo con los ojos apretados sentía su verga interminable entrando en mi suavemente . Me lo hizo despacio, en ese instante. Puso una mano en mi boca y con la otra me sostuvo por la cintura. Escuchaba yo detrás de mi, ahí de pie contra la pared, sus jadeos suaves, se notaba que disfrutaba mi trasero. Su verga entraba y salía de mi ano largamente.

Ah! Que rico estaba sintiendo yo. Ahí entregándole mi culo a ese recién conocido. Entraba y salía de mi ya con un poco más defacilidad. Profundo. Si. Mi verga a reventar también. Mi trasero totalmente dilatado ya. Así lo sentía yo. La presión de la cabeza de su pene entrando y saliendo apasionadamente. Lo sentía muy profundo ya. El placer empezó a invadirme, el calor subío de forma impresionante. El sudor suyo contra mi espalda mientras no paraba de penetrarme una y otra vez. Suave, largo, cm a cm lo pude sentir entrando y saliendo. Que gran y deliciosa verga en mi culo. Afuera el ruido, nosotros ahí encerrados, siendo yo culiadose, poseído con pasión. No tan rápido. El ritmo era perfecto. Su respiración fogosa y agitada en mi oído, hablándome mientras yo le daba lo que quería.

- eso, ay! siiii que rico - jadeaba yo entre sus dedos, sacando mi culo redondo hacia el y queriendo como tragar su verga con mi ano cm a cm.

- rico? Te gusta? - me preguntó

Uhhhy siiii - asentía yo - así, si, ushhh que rico ay!

Palabras más, palabras menos, así fue. El sonido que producía el agua mientras su verga bombeaba mi culo, ese chapuceo era delicioso. Cualquiera que conozca ese sonido sabia que algo estaba pasando allí adentro de ese vestier, aunque procurabamos hacer el menor ruido posible excepto por mi voz apagada en los gemidos cada vez que sentía su pene abriéndose paso entre mi culo una y otra vez. Fui consciente de cada segundo, durante ese lapso que creo, no fue mayor a 20 o 25 minutos. Empezo a penetrarme un poco más rápido y me rodeó por completo con sus brazos. Yo traté de sacar un poco el trasero pero el me tenía contra la pared detrás de mi, dándome muy rico, respirando más agitadamente encima de mi hombro entrando y saliendo de mi, como queriendo entrar cada vez más profundo.

Que delicia. Era frenético, dominante y puro sexo. Casi inmóvil yo dejando que el devorara mi culo. Entregándoselo, como una puta, culiandome contra esa pared, dejando que abriera mi ano con su verga Dándole placer. Ahí lo sentí como casi mete su cuerpo entero adentro mío cuando se vino. Una y otra vez jadeaba, y me empujaba con su cadera supongo que cada vez que eyaculaba estando dentro de mi. No paraba. Como si hubiera eyaculado a litros. En un instante se detuvo pero sin sacar su verga. Aún la sentía ahí, muy profundo. Urgandome. Yo jadeaba de placer, quería un poco más. Pero ya sabía que no iba a seguir.

Sacó su pene, pero éste salió sin el preservativo. Así que abrió mis nalgas y lo retiro de una vez. Estaba repleto de su esperma.

Se lavó rápidamente y vistió con lo único que llevaba, su pantaloneta y unas chancletas de caucho.

Espero volver a verte - me dijo

Yo también - respondí

Me dijo su número de celular, pero se que lo olvidé. No tenía el mío conmigo y el tampoco el suyo.

Salió del vestier no sin antes agarrarme el culo y meterme un dedo a la vez que me dio un beso rápido y yo me quedé allí un par de minutos debajo de la regadera. Me vestí y salí hacia la piscina. Allí estaba ya mi familia. Cuando llegue me preguntó mi esposa, dónde estaba?

Le dije que buscando algo de tomar y ya.

Traté de buscar entre toda esa gente pero cuando lo encontré, ya estaba el con su novia o esposa o lo que fuera.

Así fue y así ocurrió.

— Mauricio CR

10 de enero de 2018

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Mauricio CR

Escrito por

1 seguidores ·Soy hombre bisexual

Comentarios

3 comentarios

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  • ciberjulian
    ciberjulian · 11 de ene de 2018

    rico culiar asi... whatsap 🩷

  • BIXCASUAL210
    BIXCASUAL210 · 10 de ene de 2018

    WUAUUUU QUE BUENO ES UNA EXPERIENCIA UNICA Y TOCA APROVECHARLA ESPERO TENER UN ENCUENTRO CONTIGO ME GUSTA MUCHO PLAN MORBO PAJAS MUTUAS ROSES DE VERGAS!!!

  • fenix1974
    fenix1974 · 10 de ene de 2018

    Wow, que deliciosa experiencia.

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