Noche De Lujuria
Relato de comunidad Fantasíasschedule 8 min de lectura calendar_today Febrero de 2018

Noche De Lujuria

4 dic 2017 Eros Es Sábado en la noche y mi cuerpo lo sabe. Algo diferente estaba urdiendo a espaldas de mis compañeros. Estoy de turno y ya todo lo había cuadrado desde temprano, apenas se asoman las 9 de la noche, mi compañero de turno, aún está escribiendo, tengo hambre pero me....

EROS Y AFRODITA

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4 dic 2017

Eros

Es Sábado en la noche y mi cuerpo lo sabe. Algo diferente estaba urdiendo a espaldas de mis compañeros. Estoy de turno y ya todo lo había cuadrado desde temprano, apenas se asoman las 9 de la noche, mi compañero de turno, aún está escribiendo, tengo hambre pero me aguanto, sé que pronto voy a saciar esa voracidad que me inquieta. Le dije a Héctor que voy a salir a comer algo, casi ni volteó a despedirme y bajo raudo las escaleras, saco el carro del parqueadero y parqueo en la calle de al frente, mientras pido dos hamburguesas voy a la farmacia de al lado y pido aceite jhonson, la farmaceuta me lo despacha.-¿Necesita algo más?, ¿copitos jhonson? sonrío y por dentro mi mente torcida se burla de ella, sabía que eso no es lo que tengo en mente –No gracias así está bienVuelvo por las hamburguesas, las recojo y monto en el carro, la ansiedad me corroe pero sé manejarla, sé que tengo poco tiempo y debo rendir cada segundo. Tomo rumbo a la vivienda de una mujer que está atenta al llamado de su macho. Llego y le escribo avisándole mi presencia y enseguida sale bailarina, la observo acercándose en sandalias y con un vestido corto ceñido al cuerpo, ella sabe a qué sale conmigo y conoce perfectamente la forma de provocarme. Monta en el carro, me saluda y de inmediato me muestra su muñeca, observo una delicada moña en su muñeca, una segunda mirada me hace notar que no es un lazo ni algo parecido, la pequeña pieza que adorna su muñeca es su ropa interior, una minúscula tanga, prenda que no está usando o por lo menos no la usa para lo que fue diseñada. Acelero y me dirijo a Kubos, el motel más cercano a mi lugar de trabajo, mientras recorro el corto trayecto mi sexi amiga se sube por completo el vestido, descubre sus torneadas caderas y se pone cómoda, saca su senos por el escote del vestido que queda arrebujado en su cintura, coloca su pie derecho encima de la guantera y su pierna izquierda la desliza sobre mi regazo, sus tiernos y delicados genitales quedan completamente expuestos a mi mirada, sonríe maliciosamente como una ninfa ardiente que libera sus encantos para atrapar un alma y llevarla a la perdición. Sus dedos comienzan a recorrer sus muslos y lentamente llegan a su hermoso clítoris que comienza a despertar ante mi intermitente mirada. Mis ojos se distraen mientras trato de evitar una colisión que me pusiera en aprietos. Mi lado voyerista se ve extasiado ante ese espectáculo privado que estoy recibiendo, mientras manejo, la fotografió y la filmo, ella también explota su lado exhibicionista mostrando lo mejor de sí. Cuando me ve con el celular en la mano adorna su bello rostro con su sonrisa de ramera bien paga y comienza a contonearse para excitarme aún más y para que quede lo mejor de sí ante el lente de la cámara. En cada semáforo hago cortas paradas para poder masturbarla e introducir mis dedos en su ya aceitada y húmeda vagina, incluso no puedo contener las ganas de besar y probar por enésima vez las mieles de esa hermosa vagina, la beso y lamo por instantes hasta que la luz verde me hace interrumpir ese bello acto. A media cuadra de Kubos me detengo a solicitud de mi hembra, un lugar de poca luz, poco transitado y sin casas a los lados, parecía que ella tuviera todo planeado, mi compañera me saca la verga que desde hace rato estaba dura y me dice “al fin te voy a comer en tu carro”. A la velocidad de un rayo cabalga encima mío, sorprendido, estupefacto y arrecho la dejo que se introduzca su miembro mientras la vista que yo tenía sobre la carretera se veía interrumpida por dos hermosas tetas que en ese momento comenzaban a brincar en mis narices, gemidos comienzan a aflorar mientras saco la cabeza de entre sus senos para ver por el retrovisor como los carros me sobrepasaban, de soslayo trato de vigilar la presencia de cualquier centinela o persona extraña que nos pudiera delatar, fueron instantes fugaces, en mi vida había fornicado en el puesto del conductor y parecía ser el sueño de mi pareja, mis manos abarcaban sus glúteos mientrasmi dedo índice derecho ya untado de aceite se perdía en la profundidad de su ano, su cabello alborotado me nubla la visión, ella brinca y yo arremeto fuerte con mi pelvis mientras mi mano izquierda la hunde en mi miembro, mi miembro le empala su vagina mientras mi dedo se mueve a la velocidad de un vibrador en su delicioso trasero, ella se sentía en la gloria al sentirse penetrada en el carro sobre el conductor y los vehículos pasaban al lado de nosotros sin captar la escena sexual que protagonizábamos en el vehículo. Luego de varios jadeos y empellones de mi pelvis que la hacían tocar el techo del vehículo, evitamos al máximo tener el orgasmo para que esto fuera solo el aperitivo de una gran cena. Minutos después entramos al hotel mientras ella se acicalaba de nuevo.Subimos al ascensor rumbo a la habitación y desde allí ella se sube el vestido, se dirige a la habitación orgullosa mostrando sus perfectas curvas y redondeadas nalgas, salimos al pasillo y ella con el pudor de una actriz porno camina por entre las habitaciones del motel exhibiendo sus genitales y sus nalgas mientras mis ojos se daban solaz con su sexi cadencia al caminar. Varios minutos después ya habíamos tenidos un primer encuentro sexual, yacemos sentados en la cama terminando de comer las hamburguesas, el olor a comida se entremezcla con el olor a sexo que inundaba la habitación, el reggaetón que salía de la habitación contigua se entremezclaba con los gritos y gemidos del canal porno que estábamos viendo y ambientaban el cuarto donde estábamos. Bailarina había acabado su hamburguesa pero quería más carne, su apetito aún no estaba satisfecho, nuestras miradas se cruzaron, sabíamos que iba a penetrarla de nuevo pero esta vez sería el plato fuerte de la noche una deliciosa brocheta anal, ella lo deseaba tanto o más que yo. Retiramos la comida de la cama y bailarina se dirige a mi miembro que ante la presencia de esta mujer aparece y desaparece en su boca como por arte de magia, su mirada a mis ojos mientras me hace la felación denota la clase de puta que tengo ante mí. Ella coge su mejor amigo, el aceite Jhonson, se levanta y de espaldas a mí se inclina para que pueda observar lo que me voy a comer, mientras su cabeza casi toca la cama exprime el aceite en sus nalgas, las gotas se transforman en chorros y sus glúteos comienzan a brillar con el correr del aceite sobre ellas el líquido inunda y lubrica su ano, su vagina abierta comienza a gotear aceite en un acto sublime digno e recordar toda la vida, las gotas caen desde su vagina sobre mi pene que se encuentra exactamente bajo ella. Tira a un lado el aceite y comienza a restregar sus nalgas aceitosas, las aprieta, las abre y comienza a introducirse un dedo en su estrecho ano, ella disfruta dándose solaz ella misma. Estando de pie y de espaldas a mí, dobla sus caderas y por entre sus piernas me mira y me tira besos mientras comienza a introducir dos dedos en su ya no tan estrecho ano, esa locura de masturbación anal era casi impensable para ella pero ante mi presencia se convierte en la dulce y sumisa ramera que me fascina follar, sigue jugando con su ano, sus manos agarran fuerte sus nalgas y las abre de tal forma que su esfínter se dilata y ante mi aparece el hermoso color rosado que hay más allá del esfínter de su delicado culo. Dobla sus rodillas y se sienta sobre mi miembro, no hay que hacer mucho esfuerzo para que mi grueso miembro franquee una débil resistencia de su esfínter anal, el aceite cumple su función a la perfección y segundos después sus caderas se encuentran castigando mi pelvis mientras mi pene se clava más y más hondo dentro de ella, sus movimientos parecen una danza de lujuria escrita y ejecutada a la perfección por ella, su hermosa y marcada espalda se arquea para permitir que sus nalgas se balanceen de un lado a otro, de adelante hacia atrás y en diagonal, una danza que la hace contornearse cada vez más rápido, mi respiración intenta controlarme, trato de evitar eyacular para prolongar ese onírico momento pero ella no puede contenerse se revuelca delante de mí, gime y grita mientras se agarra fuerte de mis muslos y cae a un lado mío retorciéndose de placer, es un orgasmo anal de los que solo ha experimentado conmigo. Ella sabe que su trabajo no ha terminado, ella me va a hacer eyacular de una u otra manera, ya no desea ser penetrada anal ni vaginalmente, se sienta entre mis piernas, con sus manos y su cuerpo impregnado de ese aceite celestial que hace deslizar su cuerpo con el mío comienza a masturbarme a dos manos, una y otra vez frota como deseando que se le aparezca el genio de la lámpara, cuando se cansa intercambia sus manos con sus senos que estrujo alrededor de mi pene mientras ella se mueve de arriba abajo masturbándome con una paja rusa, casi logrando su cometido me mira y sacando su lengua se llame los labios, yo intuyo lo que va a suceder.-¿Los vas a chupar? -Síiiiii-¿Después que te lo metí por detrás?-Glup, glob, glob, glob, globSin asco y en forma temeraria se introduce mi miembro una y otra vez, lo devora en forma ávida, parece aguantar la respiración con tal de extraer el preciado líquido que ella tanto desea, en una de esas embestidas de su garganta contra mi miembro sabe lo que está por brotar, comienzo a sentir como un volcán quiere explotar dentro de mí, ella retira mi miembro de sus entrañas y mientras me sigue masturbando con las dos manos, toma aire preparándose para recibir su tan anhelada leche, se vuelve a introducir mi miembro y con una habilidad pasmosa se traga una a una las gotas y los chorros que fluyen de dentro de mí, yo extasiado respiro exhausto mientras ella como una fiel coima se queda tranquila con mi miembro en su boca esperando lamer y deglutir hasta el último rastro de mi agotado semen.Uno segundos después de retomar el aliento miro mi reloj, es hora de seguir trabajando.

— EROS Y AFRODITA

6 de febrero de 2018

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EROS Y AFRODITA

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Comentarios

1 comentario

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  • juanbisw
    juanbisw · 7 de feb de 2018

    excitante relato. gracias por compartir

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