La noche de chicas, de cuarto menguante al fin llego, en el almanaque marcada con una X gigante.
Vibran con la musica las telarañas en los rincones de mi casa y los ojos curiosos de mi gato espiándonos.
Las chicas solo quieren divertirse, esta noche sin chicos.
La idea fue compartir y alocarnos un poco con la música de moda, llenando nuestras venas de notas musicales, que nos inspiran a bailar sin parar.
Cantamos eufóricas esa música de antaño, recordando esos ojos que nos miraban con lujuria en aquella época.
El licor aloca mas el momento y salen las ideas de juegos inocentes como crear figuras con origami, jugar cartas y hasta los juegos más atrevidos pagando penitencia si no contamos nuestras intimidades.
Una de las chicas dijo: que le gustaría saber si era buena besando....
Mi amiga decidió que ella también quería descubrir si lo era.
Una cosa llevó a la otra y después de eso, me sentía tan libre que también acepte el reto....
Tan mareada por el licor, no podía quitarme la sonrisa de la cara.
Disfrute cada beso lleno de pasión en mis labios, mis mejillas, el cuello los senos y finalmente puso su boca en mi ombligo y lo beso como nunca antes, ahuyento mis miedos haciéndome olvidar donde y con quien estaba.
Bajo mis pantis y poso su boca suavemente en mis labios, acaricio con su lengua lentamente los bordes hasta rozar mi clítoris.
Me excita besando la parte interna de mis muslos, chupándolos, mordiéndoles con dulzura, haciendo mil dibujos con la punta de su lengua, acercándose peligrosamente a mi vagina, mientras abro mis piernas deseando que no pare.
Aprieta con la punta de la lengua para separar mis labios y abrirlos y recorrer con ella de arriba hacia abajo y viceversa, disfruto de un gozo de placer indescriptible.
Al final en lo alto y cerca del monte se detiene y besa suavemente la piel que cubre mi clítoris.
Mis manos aprietan su cabeza sobre mi entrepierna y mis dedos tironean de sus largos cabellos, mientras empiezo a gemir alocadamente.
Ahora lo chupa y succiona para meterlo todo en su boca y jugar con su lengua sobre él, a veces dándole pequeños mordiscos, que me hacen brincar y gemir a la vez. Levanto la pelvis al aire, con la tensión del inminente orgasmo, y chupa cada vez con mas fuerza haciéndome multiplicar las sensaciones.
Estoy a punto de acabar, cuando sus dedos se asocian como bailarines del más exquisito ballet. Se deslizan dentro a un ritmo acompasado, acelerando, cuando mi respiración que se corta; porque me falta el aire en los pulmones, cuando creo que estoy por morir.... Y de pronto como una furiosa tormenta que se abate sobre el mundo llega el orgasmo en forma de corriente, incontenible, avasallante.
Mi sensibilidad me hace temblar como las flores en el campo cuando las acaricia el viento, mis pezones están duros y mis gemidos desenfrenados caigo exhausta el olor a sexo invaden el ambiente.
Reaccionamos y todas están petrificadas con la muestra grafica y una de ellas dice: un hombre jamás me ha hecho todo eso... Todas soltamos carcajadas burlescas.
Seguimos con los tragos, las cartas... Como si nada hubiera pasado.
Eso quedara en ese momento, como un secreto de la noche de chicas.
- Macomero
21 Febrero 2018
Palmira Colombia








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