Me animo a escribir nuevamente, porque mis más profundos deseos así lo quieren... Además no muchos logran robar esa parte fogosa y sexosa de mí, supongo qué éste hombre lo hizo y de QUÉ MANERA...
Hace poco ingresé a un nuevo pregrado, me pareció pertinente ya qué el año entrante me graduaré de mí primer carrera, así qué, no hay paso para descansos,lo qué más me interesa es seguir educándome. Todo comenzó con la inducción de estudiantes nuevos, para un pregrado cómo derecho, te esperas personas, u hombres qué sean viejos, con arrugas en la cara, no sé,malhumorados, pero para mí sorpresa no fue así. El decano de la facultad de derecho es un tipo bien parecido y muy amigable, es de cabello negro, delgado, blanco, muy cortés y educado y además se ve interesante, ese día de la inducción me la pasé contemplando sus manos, de hecho, para mí una de las partes más bonitas de la corporalidad de un hombre son sus manos, las de el decano, se ven suaves, pero también pueden ser duras. Ver sus manos y pensar lo rico qué podría tocarme me mojó al instante, sintiendo al tiempo mí clítoris hinchado por el pensamiento, yo traté de hacerme atrás, y de vez en cuando nos cruzábamos con la mirada, pues había mucha gente nueva, cómo yo . Pero sé, qué soy fácil de percatar, mis piernas grandes, mí altura, mí mirada y mí sonrisa, me hacen atrayente, y precisamente ese día llevaba un escote,incluso uno de sus colegas también profesor, se quedó parado en la parte de atrás para tomar fotos del encuentro, pero supongo qué también quería foto de mis tetas, y ese día precisamente me las iluminé aplicando un poco de mireya, creo qué estaban aún más vistosas. Intenté de muchas formas cruzarme de piernas para sentir el roce con mí clítoris, sin embargo, por la afluencia de la gente se me era imposible cruzarme y no dar una mirada de placer, por ello mejor dejé todo lo rico para la casa, de camino, sentía qué entre mis piernas me resbalaba toda esa intensidad del momento, la intensidad qué sentí y se manisfestó por medio de la excitación, me sentía cómo una perra en celo, quería qué me cogieran en ese preciso instante, pero sólo pude en mis fuerzas, llegar hasta la estación del bus para tomar uno qué me acercara a casa. En casa ni siquiera lo pensé, me metí al baño y en cuestión d epocos minutos ya tenía la mano llena de mpi placer, el orgasmo se manifestó, desde ahí, entonces supe, qué éste sujeto sería dueño de mis más íntimos deseos y fantasías.
Toda ésta fanatasía, qué comenzó con una contemplación de manos, se volvió aún mucho más intenso, normalmente en la universidad, suelo tocarme pensando en él, en esas manos, en cómo será cogiendo, cómo serán sus gemidos al chupárselo,cómo será besarlo por todos lados, sentir una erección suya, una palabra sensual cómo "muéstrame esas tetas", atrayendo su perfecta cara a mí vagina, pero en mí casa también se volvió costumbre qué mis más íntimos deseos se los dedique al decano, mi fantasía y el centro de mí pensamiento sexual, se volvió hacia el, supongo qué es esa inteligencia, esa manera de ser suya tan pertinente, esa sensualidad callada, qué me traen loca por sólo senrtir una vez su verga dentro de mí.
En casa por ejemplo, me coloco algún conjunto sensual, me tiro a la cama , me abro de piernas y sólo puedo imaginarme esa lengua dentro de mí, haciéndome venir a chorros, y comienzo a tocarme los pezones, imaginando qué el los hala suavemente con sus dientes, qué los roza con sus labios... luego qué me besa las nalgas,las piernas, qué suavemente ingresa su cabeza en mí vagina y yo sólo puedo tocar su pelo y revolcarme de placer, cuando el primer orgasmo aparece, mis piernas ya tiemblan pero yo sólo quiero más, y es sólo el comienzo, de unos ratos intensos conmigo mismas, pero con la presencia del decano.
Se preguntarán porqué no simplemente me manifiesto, lo he pensando,pero creo qué la magia del deseo se acabaría, puede ser contemplada cómo una actiud cobarde, pero realmente sí hay una reflexión acorde con la razón, cuando alguien pasa del deseo a nuestras manos, la magia coincidencial se acabaría, sin embargo, sí algún día reúno el valor para acercarme, se los contaré, y probablemente, sea uno de los momentos más intensos de mí vida. lo sé, lo presiento por lo qué percibo de su esencia.








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4 comentarios
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login EntrarCoincido en tus reflexiones: La mayoría de las veces la magia acaba, son pocas las situaciones y las personas que harían de ella un elixir infinito de inagotable entrega. En ocasiones es más valiente el mantener la fantasía viva para no dejar que nuestros deseos más profundos se apaguen.
fue un relato interesante y entretenido. Solo imaginar este parrafo: En casa por ejemplo, me coloco algún conjunto sensual, me tiro a la cama , me abro de piernas y sólo puedo imaginarme esa lengua dentro de mí, haciéndome venir a chorros, y comienzo a tocarme los pezones, imaginando qué el los hala suavemente con sus dientes, qué los roza con sus labios... luego qué me besa las nalgas,las piernas, qué suavemente ingresa su cabeza en mí vagina y yo sólo puedo tocar su pelo y revolcarme de placer, cuando el primer orgasmo aparece, mis piernas ya tiemblan pero yo sólo quiero más, y es sólo el comienzo, de unos ratos intensos conmigo mismas, pero con la presencia del decano. te vi en mi mente, me llevaste al extasis con esa escena.
Yo conozco a tu decano como te ayudo??
super nena