Era alrededor de las 8:30 PM, tomaba clases de matemática financiera en la Universidad, era un día lluvioso, de esos días que todo avanza lento y el frio del día solo provoca estar en la casa lo antes posible, por lo tanto me apresure a terminar el trabajo que el profesor había dejado para salir de inmediato, cuando iba por el pasillo me encontré a carolina, era una compañera que ocasionalmente se iba conmigo ya que su hermano vivía en el conjunto de al frente al mío, ella me pregunto si podía llevarla ese día, a lo cual accedí como de costumbre, cuando íbamos caminando al carro, noto que ella estaba un poco pensativa, algo que era fuera de lo normal, por eso decidí indagar que le pasaba, resulta que su novio le había terminado una semana atrás, (su novio veía algunas materias conmigo), ya íbamos en la autopista e intente que la conversación fuera un poco más divertida para que ella olvidara aquellas cosas que tenía en mente.
Llevábamos más de 30 minutos de camino y observándola note que ella iba en un vestido corto, no sé por qué no lo había notado, tal vez era la primer vez que la observaba detenidamente, mi mente en ese instante trajo pensamientos que nunca había tenido con ella, cada vez que la observaba me parecía más atractiva, tuve impulsos que me hacían querer romper el hielo y poder acercarme más, coloque mi mano en su rodilla, algo que nunca había hecho, y noto que ella no me es indiferente, hubo un breve silencio y empecé a mover mi mano lentamente en su pierna, ella suspiro y simplemente empezó a hablar, solo que mi mente no podía escucharla toda mi concentración estaba en el roce de su piel, su lenguaje corporal me daba la aprobación de seguir subiendo lentamente hasta llegar a su panty, poco a poco moví su panty a un lado y empecé a penetrarla con mis dedos, de repente ella me manda la mano al pantalón y me lo baja torpemente y empezó a acariciar mi verga ya dura por el momento, de repente y sin más rodeos empieza a chuparla con muchas ganas, cuando observo el camino ya estábamos a punto de llegar, por lo intenso del momento la verdad no sé ni cómo diablos había llegado.
Le dije carolina ya llegamos - ¿ya tan rápido? - ¿creo que la otra vez me habías dicho que vivías solo, cierto? – A lo que asentí con la cabeza – vamos a tu apto y terminemos esto que empezamos, la verdad tengo muchas ganas y no quiero llegar al apto de mi hermano y tener que tocarme sola. Si te hacen una petición así sería descortés decir que no, y ya no tengo palabras para decir lo que paso en el apto, fue un final feliz para los dos.








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