Cuándo tenía 18 años, estaba estudiando en Bogotá, y debía tener un acudiente, dónde poder quedarme los fines de semana.
Conocí una veterana, quien me dijo ser casada, vivía con el sr y los hijos, y q aunque vivían juntos no tenían relaciones y q no se separaban x los hijos, nos pusimos de acuerdo con una historia de cómo nos conocíamos pues ella era de Medellín también, hablamos con la familia y me permitieron vivir con ellos los fines de semana.
(Sabes? Voy a aprovechar q te cuento ésto para pegarlo como relato en guia).
Son una familia de buen nivel y vivían al norte de Bogotá, me hice amigo de los hijos y del esposo, sólo q ella se ponía muy ansiosa y a veces casi ni disimulaba, por lo q comenzaron a sospechar, y el sr, me cito un día y me preguntó que era lo q yo quería con su esposa, no le mostré miedo ni duda, y muy serio y frentero logre q me creyera q no tenía intenciónes de ese tipo y seguimos siendo amigos.
Lo que yo digo q aunque emocionante y excitante es estresante, es x lo siguiente:
Yo llegaba por ejemplo un sábado a descansar, y ella sólo quería q hiciéramos el amor, se iba detrás de mi a saludarme no importando que todos estuvieran en la casa, me arrinconaba contra una pared, nos besábamos con pasión y me bluejeaneaba, lo q llamamos (Maniculiteteo), y no sólo me acariciaba connla mano ya sabes dónde, sino q se frotaba contra mí, me besaba y gemia, y yo no podía concentrarme en una sola cosa, la miraba a ella toda excitada, miraba a todos lados q no fuera a subir nadie, y q no fueran a escuchar sus gemidos, trataba de separarla de mí, y ella me agarraba con más fuerza, porque decía que llevaba muchos años sin tener relaciones y q me deseaba mucho, además con lo q me hacia sentir tampoco podía parar, y siempre de alguna manera, no sé cómo lograbamos parar u disimular antes de q alguien entrara.
Cada vez era más peligroso, una vez se metió a la habitación que compartíamos un hijo de ella y yo pues nos hicimos amigos, yo me iba a acostar a dormir, ella entro, se acostó en la otra cama y me tentaba acariciándose, mordiéndose los labios, y besándome, así q por encima de la ropa la acaricié de varias formas, ella gemía con desespero hasta q llego al clímax, y no recuerdo cómo o si fue q escuche un ruido, me tire a la cama mia, y me hice el dormido, el esposo entró y la despertó porque ella también fingió estar dormida, y el le preguntó¿Q hacia durmiendo en esa cama?, Y la convenció de q se fuera para la habitación de ella.
En otra ocasión, ella le estaba ayudando a la empleada en la cocina, porque nos quería atender a toda la familia, (aunque me dijo q me quería cocinar a mí) y al frente de una cocina inmensa quedaba la mesa, yo me senté a esperar y verla cocinar, y cómo no había nadie más, cuándo la empleada se iba ella con un vestido entero de minifalda (q le quedaba super pues tenia armado el cuerpo y era muy bonita), llamaba mi atención, y al mirarla, se agachaba a sacar una sarten de un cajón y abría las piernas, se mordía un dedo y me miraba riéndose, luego se agachaba para q le viera la cola y la entrepierna al subirsele la minifalda, yo sudaba frío y apretaba todo de pensar q entrara alguien en ese momento.
Lo peor vino al almuerzo, pues literalmente, sin exagerar, tipo película, con toda la familia en la mesa, se quitaba un zapato y al estar diagonal a mi lado, me acariciaba la pierna con el pie, y trataba de subirla lo mas q podía, mientras que todos reíamos y conversábamos, con total descaro y casi sin disimular, bajaba la mano y debajo de la mesa me acariciaba y pellizcaba la pierna. Yo sólo pensaba q en algún momento nos pillarían porque yo no podía disimular más, entonces ella se burlaba y me gozaba delante de todos, "¿Y ha voz que te pasa que estás tan callado?, pareces cómo achantado, ja, ja, ja".
En otra ocasión le pidió a cada uno de los hijos q la acompañaran a hacer una diligencia en su camioneta ya q ella no quería conducir, y cada uno de ellos le sacó el cuerpo, hasta el esposo, y ni q lo hubiera planeado, para mi sorpresa, dijo en voz alta, "ya que ninguno me quiere acompañar, camina voz conmigo", a nadie pareció importarle y simplemente dije: "Ah bueno".
No tenía q hacer ninguna diligencia, me llevó directo a un motel por ahi cerca en la autopista norte de Bogotá, estaba féliz y me decia que ella sabía que nadie la iba a acompañar, que si tenía todo planeado, parecía una ninfómana, era desesperada de las ganas, me quería arrancar la ropa, yo la desvesti, ella me tiró a la cama, se paro sobre la cama y comenzo a bailar, me miraba y preguntaba: "¿Te gusta mi cuerpo?, ¿Si?, ¿Te gusta?" Gemia y se masturbaba ahí de pie para q yo la viera, luego se acomodó sobre mis piernas y me hizo una delicia de oral, luego cambiamos, y tenía algo muy particular que hasta me asustaba, y es q se excitaba tanto, que se hiperventilaba, entonces mezclaba gemidos con respiración agitada, parecía q se fuera a desmayar, perdíamos la cuenta de las veces q tenia orgasmos ella.
No quería parar, y a mi me preocupaba, "Se está haciendo tarde, van a sospechar, y después ¿que les vamos a decir?", Dicho y hecho, nos estaba esperando el esposo sentado en la sala, y tocaba tratar de calmar sus comentarios directos, sus preguntas insinuantes y finalmente se rendía y nos creía, no se si lo verificó, era normal que hubiera mucho tráfico en la autopista, y esa fue la excusa.
En otra ocasión, pasamos un susto, pues nos fuimos solos a una discoteca, y al volver, no aguantamos las ganas, ella parqueo la camioneta sobre un andén en un barrio prestigioso del norte, había luna llena, y habiamos bailado, conversado y calentado a punta de besos, así que queríamos terminar con una locura, tenia un vestido entero de minifalda, con un cierre de arriba a abajo, comence a masajear sus piernas, y subia empujando la minifalda hacia arriba, cada vez mas arriba, rozando sus partes, cuándo comenzó a gemir, la comence a acariciar directamente, y luego a darle besos, nuevamente se hiperventilaba y gemia gadeando, no aguantó más, y nos pasamos la silla trasera, se recostó, yo me puse sobre ella y comenzamos a hacerlo, teníamos mucho calor, la temperatura era contraría a la de fuera de la camioneta, todos los vidrios empañados, hasta q una luz golpeo una ventana... Era la policía, se nos tiraron la experiencia, por lo menos no nos la dejaron acabar, y a pesar de sus amenazas de llevarnos a una estación e inmovilizar la camioneta, terminaron dejándonos ir, porque les dió fue envidia, uno de ellos trato de sacarle el teléfono a ella, y no pudo, y ya tenían hasta pena de tenernos ahí sólo para poder admirar semejante veterana.








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