La chica de Internet
Relato de comunidad Hetero: Generalschedule 4 min de lectura calendar_today Septiembre de 2018

La chica de Internet

Recuerdo que siendo joven era muy curioso, en esas decido enviar un correo a esas publicaciones de internet sobre mujer busca hombre. Lo que no sabía era que me iban a responder. Siempre lo lancé de azar, sin esperanza y desde un correo alterno....

Muchacho92

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Recuerdo que siendo joven era muy curioso, en esas decido enviar un correo a esas publicaciones de internet sobre mujer busca hombre.

Lo que no sabía era que me iban a responder. Siempre lo lancé de azar, sin esperanza y desde un correo alterno por seguridad (algún secuestrador jaja)

Empecemos a hablar, me dijo que era soltera, que tenía una hija, y que buscaba charlar pero que, si las cosas se daban, pues sí. Era de tez blanca, medía quizás unos 1,68cm, medio mona. Grande. No la super curvas pero si había algo que me gustaba y quería descubrirlo) Para esa época yo tenía 22 y ella 29.

Era quizás medio día, iba tarde para un Juan Valdez cerca de la 80, ella estaba y miraba distraída ya llevábamos unas dos semanas por whatsapp y fotos, así que ya la reconocía.

Estaba sudando, tenía nervios, no sabía que esperar. Cuando la vi algo me gustó, no sé, fue su simpatía, cordialidad. No sé!

Conversamos, nos reímos un rato durante una hora. Le dije me tengo que ir (no quería llegar tarde a la casa). Por el afán me dijo, no hay lío te acompaño hasta algunas estaciones cerca y tomo otro.

Entramos en el más lleno, en la parte de la mitad, como buen caballero solo quería que no la espicharan, así que la rodeo y quedamos casi respirando el mismo aire, pude sentir mi pene casi en su bolsillo de pantalón de adelante.

Me dijo -¿Tienes afán? Con esa cara de pervertida y niña tierna a la vez que enloquece, le dije pues tengo algo para ti, le tomo la mano y lo pongo en mi verga. Mientras los demás pasajeros iban en sus cosas para sus casas. Yo tenía una excitación y unos senos a reventar en una blusa sin tiritas, que no llegaba hasta su cuello, casi que la sostenía la gravedad.

Nos bajamos en la estación que queda al frente de todos los moteles (algunos ya sabrán cual), caminando rápido de la mano, como si estuviéramos afanados por llegar, entramos pagamos a la señorita muy buena gente, solo quería que se fuera.

Cojo esa blusa y dejo sus hermosos senos al descubierto, quería verlos desde hace mucho quería comerlos, saborearlos, morderlos. Le ordeno que se quite todo, muy obediente me hace caso y me pego a esa vulva anchita, escurría de lo ganosa que estaba, hice oral demasiado tiempo, mi boca y mandíbula me dolía, pude sentir que se vino unas dos veces.

Ahora era mi turno, esos labios rojitos, al ser su boca pequeña me estrangulaba el pene de una manera casi para venirme, le tomé el cabello cual necia de tiempo, le metí mi pene por toda parte de esa boquita, por una mejilla por la otra, hasta la garganta.

Sudados, empapados, me pongo un condón y monto encima de esa mujer color leche, esa vulva rojita de tanta fricción y de excitación cada vez mas crecía. ¡Sonaba como cuando pasas la palmada por una piscina, no gemía, gritaba!, eran alaridos, se escuchaba demasiado. El trabajo oral que fue extenso, mas mi verga a estallar era un éxtasis para ella, y para mi esa boquita, esos senos blancos rojos por el calor y esa vulva excitada chorreada, me hizo perder la noción del tiempo.

Me excitaba pensar que alguien mas escuchara en la esquina de la entrada al 2do piso de ese motel, donde era nuestra habitación.

Hace unos días estaba en mi casa haciendo trabajos de la u y el trabajo, y ahora estaba con una mujer que conocí hace dos semanas atrás tirando en una habitación.

Nos dimos una ducha, aunque estaba rendido por todo el tiempo que había pasado, al ver ese culo en la ducha la penetré sin condón le empecé a dar mas duro que antes en la cama. Le di hasta que si voz ya no salía gemidos, era sin aire. Me vine en su cola tratando de dibujar algo…el agua se la llevó. Nos vestimos y salimos, pues ya habían pasado 4horas.

Aquella vez llegué a casa contento y ella llegó a ver a su hijita dichosa.

— Muchacho92

26 de septiembre de 2018

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Muchacho92

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Comentarios

1 comentario

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  • btasolo40
    btasolo40 · 27 de sept de 2018

    que deli esos encuentros asi, sin planes pero que se llegan a concretar.

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