Hace algún tiempo, cuando tenía alrededor de 19 años, cada viernes en la noche tenía la costumbre de irme a jugar futbol con algunos amigos a las canchas sintéticas que hay por el éxito de Colombia en Medellín, se generó la costumbre de tomarnos algunas cervezas después de cada partido, por lo general eran 2 o 3 y cada uno se iba para su casa. Uno de los tantos viernes donde normalmente tomábamos cerveza, el lugar estaba cerrado, era una pequeña licorera ubicada por la 80, entonces un compañero me dijo compremos un par de cervezas en otro lugar y vamos a mi casa, pues él vivía cerca de allí y yo no le vi ningún problema, pues ya se había construido un buen lazo de confianza con el.
Compramos 4 cervezas, nos fuimos para la casa conversamos de diferentes temas, se nos acabó la cerveza y ya me disponía a irme para la casa, él dijo tengo un ron para tomar y como donde él vivía había parqueadero pues no le vi problema en quedarme a beber, empezamos a tomar conversamos yo estaba muy presto a su conversación pues era alguien mayor y me gustaba su forma de pensar, continuó la noche y entre trago y trago, todo tomó un rumbo diferente.
Yo estaba sentado en el sofá junto a él, yo tenía puesta una pantaloneta y él me dice usted tiene unas piernas muy delgadas, pero son bonitas, a pesar de que eres flaco te he observado bastante y tienes unas nalgas pequeñas pero redondas y provocativas, me gustan, yo me reí, pensé que era una broma, y en medio de mi risa él puso su mano en mi rodilla y me dijo quiero que usted sea mío y que ese culito tan lindo que tiene, sea yo el que lo penetre por primera vez. Me sentí nervioso y mi corazón se aceleró, por un momento quise irme de allí, pero en el fondo había querido experimentar con un hombre y me quedé atónito sin hacer nada.
El empezó a lamer mi cuello y con una mano empezó a tocar su pene y con la otra empezó a tocar el mío por encima de la pantaloneta, aún estaba muy nervioso, pero cerré los ojos y dejé que el hiciera lo que quería hacer.
Me paró del sofá, empezó a besarme la boca y metió sus manos entre mi bóxer y empezó a apretarme la nalga, estuvimos así alrededor de un minuto, luego me voltio y me bajo la pantaloneta con boxers y todo, bajo hasta mi culo y empezó a mordisquearlo, apretarlo, le daba nalgadas y en ese momento fue que sentí la verdadera excitación, le dije que me gustaba lo que hacía, y cuando le dije eso, abrió mis nalgas e introdujo su lengua en todo mi ano, lo lamia de arriba hacia abajo, en círculos, me metía la punta de la lengua en el culo, nunca había sentido esa sensación, por primera vez en mi vida dije a un hombre que quería ser penetrado.
Luego me voltio nuevamente, me dijo que me arrodillara y saco su pene y me lo puso en toda la cara, me pregunto ¿quieres chuparlo? yo no respondí, abrí mi boca y metí su pene en ella, lo empecé a chupar, no tenía idea de cómo hacerlo, pero notaba que lo que yo hacía a él le gustaba, estuvimos un rato así, hasta que me tomo de las manos, me paro, me llevo contra la pared y empezó a meter sus dedos en mi ano, primero empezó con un dedo, luego empezó con dos dedos, luego se unto los dedos de lubricante y me los volvió a introducir, yo sentía un poco de ardor, pero a la vez sentía una sensación como de orinarme, era placentero, muy placentero, hasta que él dijo no aguanto más, y me metió su verga por el culo, sentí que me ardió mucho al principio, pero era una mezcla de dolor con placer, empezó a moverse suave mientras me susurraba al oído ese culo es mío.
Luego de un rato empezó a moverse más rápido y me hacía más duro, yo gemía como una mujer pero no aguante más y eyacule, mi semen cayó al suelo él se dio cuenta y con sus dedos lo recogió y llevo a mi ano para usarlo como lubricante, me puso en 4 me tomo de las caderas y me siguió penetrando mientras me daba nalgadas, yo sentía como su pene entraba y salía de mí, yo ya era completamente de él, y se lo hice saber le dije que era el primer hombre con el que había estado, eso hizo que se excitara más, se agito, me penetro duro por un momento, saco su pene de mí y lleno mis nalgas de su semen y lo restregó en ellas con su pene, y así fue que perdí mi virginidad anal con un hombre.








Comentarios
2 comentarios
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login EntrarEs mi gran fantasía que me claven muy suave y me den nalgadas ufff
Muy interesante tu relato,hace mucho rato he querido experimentar algo asi ojalá con un maduro