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Relatos y Experiencias

EL VIAJE DE MI ESPOSA Y SU HERMANA

Desde que mi cuñada comenzó a explorar su lado sexual, mi esposa tuvo la idea de irse un día de viaje las dos para aprovechar más su nueva unión de hermanas y compartir buenos momentos y recuerdos juntas. En otras palabras emborracharse y pasarla bien y me pareció una excelente idea.

Finalmente todo cuadro, sus vacaciones, la plata, la época, todo. Unos dias antes de irse a la playa y despues de una noche de sexo me sente a hablar con mi esposa. Le dije que quería que la pasara muy bien, que hiciera lo que quisiera sin arrepentirse de nada, que quería que no se sintiera amarrada a nada, pero que me contara todo. En un principio ella negó y afirmó que solo la iban a pasar bien y nada más. La idea era emborracharse y ya. Ahi saque un paquete de 6 condones y se lo dí. Ella abrió sus ojos de par en par y se puso de mal genio. Le dije que era por protección que no lo tomara a mal. Me los trato de devolver pero le insistí que los llevara a lo que finalmente accedió asegurandome que iban a volver intactos para que nosotros dos los usaramos.

Viajaron en horas de la mañana a una playa muy popular entre surfers lo que atrae a muchos turistas europeos y americanos. Se quedaron por 5 dias 4 noches en un hostel al lado de la playa y cerca a toda la zona nocturna de la ciudad.

Hablamos mucho por mensajes. Pero yo me detenía para que ellas pudieran pasar su tiempo sin interrupciones. Solo le pedía que se reportara de vez en vez para saber que estaban bien. 

Llegaron a mediodía y después de instalarse y almorzar salieron a recorrer y conocer. Después de unas horas me escribió que estaban buscando donde tomarse algo, se reportó un par de veces más, cada una más errática pero siempre diciéndome que estaban bien, luego me escribió que mi cuñada ya había conocido a alguien y que ella le ayudaba. Unas horas más tarde ya estaban en el Hostel. 

Los días pasaron muy parecidos solo que comenzaban a tomar más temprano y cada vez me escribía que conocían más gente o se reunían en la playa. 

Finalmente llegaron 5 días después con cara de resaca pero felices. No contaron nada distinto a lo que ya habían contado por mensajes, y no pregunté nada hasta un par de días después en que nos sentamos a tomar unos cócteles en casa. Le pregunté de forma graciosa por los condones que íbamos a usar y que nunca llegaron. Mi esposa sonrió y comenzó a divagar, me reí y le aseguré que todo estaba bien, que en realidad me gustaba pensar que los  habían usado, y que esperaba que me contara todo con lujo de detalles. Me pidió un par de cócteles y comenzó su historia sonrojada y con un "nos tocó comprar un paquete más".

Después de eso que me dejó sin aliento empezó contándome que habían tomado bastante licor, el primer día un par de jóvenes menores de 20 brasileros, las habían abordado y les habían invitado varios cócteles y ellas hicieron lo mismo. Luego de unos besos terminaron en el hostel. Era una habitación de 2 camas con baño privado. Tenían tanto alcohol en la sangre que no importaba nada. Ellas se desnudaron y comenzaron haciendole sexo oral a sus parejas. Cada uno de ellos les correspondió haciendo lo mismo. Mientras mi esposa termino haciendo un 69, mi cuñada ya estaba cabalgando a su pareja. Luego la pareja de mi esposa la comenzó a penetrar primero encima y luego mi esposa arriba. Mi cuñada y su pareja terminaron rápido, mientras mi esposa alcanzó a hacer un par de posiciones más. Se recostaron un rato y se tomaron unos shots de una botella de tequila. Mi cuñada volvio a la cama con su pareja, le hizo sexo oral y se dejo penetrar en 4. Mi esposa y su pareja se excitaron y le hizo sexo oral mientras escuchaban a mi cuñada gimiendo. Luego la pareja de mi esposa se sentó y ella se sentó sobre él. Unos minutos después terminaron. Ellos se vistieron y se fueron. 

El día siguiente despertaron tarde, buscaron que comer a mediodía y para quitar la resaca decidieron tomarse una cerveza, luego otra y así siguieron la tarde. Mi cuñada conoció a otra persona esta vez español de 35 años, luego de unos tragos pidió la llave de la habitación y desapareció.  Mi esposa se quedó tomando unos tragos con otras personas y luego volvió al hostel. Golpeo en la puerta de la habitación y la nueva pareja de mi cuñada abrió completamente desnudo, mi esposa no pudo evitar ver el largo de su pene. El trago hizo que no sintieran vergüenza, entró y mi cuñada desnuda aún, le brindó un shot de tequila. Todos entraron en tanta confianza que mi cuñada le insinuó a mi esposa que su nueva pareja también estaba interesado en ella y que podía disponer porque ella estaba muy cansada. Mi cuñada se durmió mientras mi esposa se quedo con esta persona. Luego de un par de shots se besaron para luego meter su pene a la boca y lo comenzo a mamar. Lo llevó hasta su cama donde se quitó la ropa y se puso en 4 para que el español la penetrara. Se  acomodaron hasta quedar acostados, ella boca abajo y él encima penetrándola con fuerza. Se vinieron. Al ver que el español no se iba, volvieron a la mesa y tomaron otros shot. Mi esposa cansada despertó a mi cuñada y le pidió que se hiciera cargo porque ella se iba a dormir.Su último recuerdo antes de quedar dormida fue ver a mi cuñada llevando de nuevo al español a su cama.

Se despertaron al día siguiente y hablaron de los sucedido sin mayor misterio, efectivamente mi cuñada había vuelto a tener relaciones y después el español por fin se había ido. Fue extraño compartir pero estaban ahí para pasarla bien y lo que pasaba allá se quedaba allá. Hablaron de todo, incluso de sus tamaños y habían estado de acuerdo con que el español iba ganando.

Ese día pasaron por una farmacia y compraron un paquete de condones más. La noche anterior se había acabado el paquete y la última vez el español se había venido por fuera.  

Luego de almorzar pensaron en tomarse más tranquilo el resto del viaje, dieron vueltas y pasaron unas horas en la playa. En la noche buscaron que cenar y se quedaron tomando un par de cócteles pero terminaron conociendo 2 argentinos de 22 y 23 años, quienes estaban tomando una botella de licor. Un par de horas más tarde terminaron en el hostel. Mi esposa con el de 23 y mi cuñada con el de 22. Comenzaron en la cama acostados. Se tocaron, mi esposa le masajeaba el pene mientras el de 23 le cogía las tetas y bajaba hasta su vagina para masturbarla. Mi cuñada iba más adelantada pues mi esposa la escuchaba gemir y sonar la cama. Cuando mi esposa estaba muy húmeda se quitaron toda la ropa. El comenzó encima, lo tenía largo y sintió cómo llegó hasta el fondo. luego ella pasó encima y lo cabalgo un rato y vio a mi cuñada haciendo lo mismo. Cambiaron de nuevo, él se sentó  para agarrarle el culo con fuerza. Luego mi esposa se puso en 4 al igual que mi cuñada y  las penetraron así un rato. En un momento el argentino le dijo a mi esposa si cambiaban a lo que ella respondió que si. Él sacó su pene pero agarró su cintura y le pidió que se quedara quieta. Ella así lo hizo y de repente sintió como la volvió a penetrar pero esta vez era más grueso. Cuando miró se dio cuenta que habían cambiado pero de persona. Ahora mi esposa estaba siendo penetrada por el de 22 y mi cuñada por el de 23. Las dos se miraron pero fue tan excitante que no pudieron negarse. Estaban totalmente entregadas al placer. No pararon de gemir hasta que cambiaron de posición. De nuevo estaba encima y lo cabalgó sin cesar hasta terminar. Unos segundos después mi cuñada también terminó. Se quedaron un rato en la cama hablando los cuatro. Luego decidieron pasar la media noche en la playa así que salieron. No veían nada pero escuchaban la marea frente a ellos. Uno de ellos se retiró un momento y volvió con 4 cervezas. Prácticamente habían quedado emparejados con quien habían terminado en la cama, mi esposa con el de 22 y mi cuñada con el de 23. Se besaron varias veces. Cuando se acabó el tema de conversación y se disponían a despedirse los argentinos entre risas les preguntaron si les gustaba soplar la velita. Las dos se miraron y también se rieron. Sabían perfectamente a qué se referían. Mi esposa le dijo entre sonrisas que si quería un pete solo lo pidiera. Y mi cuñada al igual entre sonrisas respondió que sí, y les gustaba mucho. Las dos recostaron su cabeza en el estómago de su pareja. Mi esposa le sacó el pene  y lo comenzó a chupar, era demasiado grueso para meterlo bien en su boca así que prefirió solo chupar la cabeza y jugar con la lengua. La posición resultó ideal para que el argentino con sus largas manos alcanzara a su culo y le metiera los dedos en su vagina. Así estuvieron un rato hasta que él no aguantó más y se vino en su boca mientras ella tenía un orgasmo intenso. Luego de que acabaron se despidieron y se fueron para su habitación. Se tuvieron que bañar pues quedaron llenas de arena.

El último día pasaron en la playa. No querían tomar nada porque no esperaban viajar al día siguiente con resaca. A media tarde pasaron a su lado los brasileros quienes las saludaron e invitaron a tomar algo pero ellas los rechazaron sin pensarlo dos veces. 

Más tarde pasaron los argentinos quienes las saludaron de lejos pero siguieron. Las dos se miraron y en broma comentaron que con ellos si repetirían porque eran muy apuestos, además de bien dotados. Se acabó el día, cenaron y volvieron al hostel. Esa noche si iban a descansar. Se sentaron un rato afuera de su habitación y hablaron de todo lo que había pasado. Se rieron, se felicitaron, se contaron todo. Definitivamente los ganadores eran los dos argentinos. Y los vieron, entraron al hostel por la playa y llegaron directo a ellas. Hablaron dos minutos cuando mi esposa tomó de la mano al de 22 y entró a la habitación. Se comenzaron besando y se quitaron la ropa. Le pidió un pete porque le había parecido delicioso lo que mi esposa hacía con su boca. No paraba de repetirle lo buena petera que era. Con sus manos empezó a repetir todo lo de la noche anterior pero esta vez cambiaron para hacer un 69. Según lo que dijo mi esposa, no era tan bueno con la boca como con los dedos. En ese momento entro mi cuñada, se sentaron en la otra cama y comenzo a hacerle sexo oral al de 23. Por su parte mi esposa se giró, le puso el condón y comenzó a cabalgar a su pareja. Luego cambió y él se puso encima. Estuvieron otro rato hasta que mi esposa le dio la espalda y se quedaron en cucharita.  Por último sin sacarlo ella se giró para quedar boca abajo y el quedo encima. La siguió penetrando un rato hasta que mi esposa se vino. Inmediatamente lo retiró y le quitó el condón para continuar con su pene en la boca hasta que el terminó completamente. Estaban agitados y terminaron acostados. Mi cuñada ya había terminado y estaba sentada en la cama con el otro argentino mirándolos. Se rieron. Luego de un rato se despidieron. 

Al día siguiente viajaron temprano. Almorzaron en el aeropuerto y volvieron.

Mi esposa terminó su relato y yo estaba sin palabras y más excitado que nunca. Tome un poco de licor y por fin logré decirle lo mucho que me había gustado todo lo que me había contado. Le dije que desde aquella noche del padrino, yo me sentia muy comodo de compartirla en la cama, porque es muy buena y porque me sentiria muy mal de saber que  ningun otro hombre podria disfrutar de todo ese sexo que ella emana. Ella me confesó lo mucho que había disfrutado pero que era algo que no pensaba repetir, por lo menos en mucho tiempo. Nos fuimos a la cama tranquilos. En broma le pregunté si le gustaría soplar la vela. Se rio y comenzamos con mi pene en su boca una noche más de sexo.


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