¿Dudas sobre tu compra?
 01 8000 423 503

Relatos y Experiencias

Soy un hombre con muchos sobrinos y sobrinas, a aproximadamente 34 en total, tengo muy poca comunicación con la mayoría, de vez en cuando alguna sobrina o sobrino me escribe. Hace unos 5 años que volví a mi pueblo fuimos de paseo a la playa, ese día vi después de varios años a una sobrina (que para este relato llamaremos ISABEL), aún era pequeña y poco o nada la reparé, excepto en su cabellera rizada.

En diciembre de 2019 me agregó a Facebook, la interacción no pasaba de unos likes y reacciones o comentarios en publicaciones, sin dialogo privado ni nada por el estilo.

Por allá en febrero de 2020 empezó a hablarme, poco a poco fuimos entrando en confianza, hablamos de su futuro ya que ella tiene planeado iniciar sus estudios universitarios, que debió iniciar el año anterior pero que por unos problemas con su padre no pudo empezar, por esa razón dejó de vivir con el y ahora vivía con su madre (mi hermana).

Con el pasar del tiempo en cada chat y cada día nos acercábamos más, ella me enviaba fotos cada vez mas sugestivas, y cada vez más confianza, hablábamos mucho y siempre llegábamos a los problemas con su padre, pero nunca me quería decir que había pasado.

Sin embargo, un día cualquiera empezamos a jugar a contar secretos, ante eso la curiosidad me ganaba y de una abordé el tema, ese día descubrí que mi sobrina a sus 16 años había tenido un romance con su padre, que el romance al principio era solo un gusto, luego empezaron a enviarse fotos desnudos, luego besos, luego se tocaron, hasta que un día pasó lo inevitable viviendo en la misma casa, tuvieron sexo, sin embargo la esposa de su padre se dio cuenta y se armó el problema familiar, entre el secreto de no hacer publico lo ocurrido y el escándalo por querer gritarles.

Debo confesar que hasta ese día jamás había sentido deseo por mi sobrina que estaba a punto de cumplir sus 18 años ya, sin embargo cuando me habló de lo ocurrido con su padre, terminé con una erección luego de contarme como deseaba a su padre, como al tener la oportunidad se arrodilló y bajó su cremallera, sacó su pene y empezó a mamarlo, la narración fue tan detallada que imaginaba verla haciéndole un genial oral a su padre y en un momento la imaginé haciéndomelo a mí, también la imaginé gimiendo de placer con cada embestida del padre incestuoso que la poseía y de la pasión que sentía.

Inevitablemente después de ese día la relación con mi sobrina cambio, no sabia como hablarle, no sabia que decirle, pero ella rompió el hielo enviándome una foto en ropa interior, quedé perplejo, viéndola ahí, posando en ropa interior para mí, no era su mejor lencería, pero su rostro y su pose crearon en mí una nueva erección, empezaba a sospechar que ella quería algo conmigo, algo que se despejó el día que me confesó que se masturbaba pensando en mí, seguido del respectivo video masturbándose.

La relación fue creciendo, pero a la distancia y en cuarentena fueron mas las ganas que lo real, videollamadas, sexteo, y mucho chateo, sin embargo aún no había esperanzas de nada, por la situación que vivía el país y el encierro en el que estábamos. A pesar de eso, aun planeábamos que ella viniera a vivir a mi ciudad y estudiar en una universidad de acá.

Y fue así que en diciembre recibí una llamada de un numero desconocido, “hola soy yo, estoy en Honda y no sé como llegar a Pereira” era mi sobrina, pensaba visitarme de sorpresa, así que fui personalmente a recogerla, mas de 4 horas de viaje pasaron como si nada, llegué y ahí estaba, delgada, bajita y crespa, su carita sonriente y sus ojos expresivos, no sabia como saludarla, pero ella solucionó eso, dándome un gran beso.

Luego de recogerla eran las 6 pm y entre el cansancio y el deseo le sugerí a mi sobrina parar en fresno para no atravesar el alto de letras de noche y cansados, y así fue, buscamos un hospedaje de carreteras, ahí dormimos en cucharita, la verdad no estaba pensando en mucho porque si estaba cansado, pero en la madrugada una erección incontrolable me despertó, y ella se estaba moviendo, no tardé en descubrir que ella estaba despierta.

Luego de notar que estaba despierta le besé el cuello, y ella subió mi mano de su cintura (donde estaba) a su pecho, empecé a sentir su firme seno en m mano mientras movía su cola en mi pene erecto, no sabía hasta donde llegaría el juego, así que me arriesgué y bajé la mano a su vagina (algo que por mucho tiempo deseé e imaginé), la empecé a masturbar y empezó a moverse mas y mas rápido, en poco tiempo la fría habitación se había calentado mucho, quitamos las cobijas y nos acomodamos para la noche, era el momento de cumplir mis deseos así que bajé y probé su vagina, sus jugos, la hice mía, ella hundía mi cara en su vagina.

Luego de eso mi cara terminó empapada no sabia si eran fluidos o sudor, pero lo estábamos pasando genial, luego ella me lo empezó a mamar, yo sentía muchas ganas de llegarme y tuve que contenerme porque quería disfrutar más y no quería que eso terminara aun, así que me senté, pero ella empezó a besarme, era obvio que no quería parar y por eso se sentó sobre mí, y cuando me di cuenta ya estábamos unidos, follando suavemente, sentía que ese coño virgen era el lugar perfecto para mi pene, se acoplaba a la perfección, llegado un momento ella me abrazó y me besó, y sentí que bajaba algo caliente de su interior, no sé como explicarlo pero fue una sensación deliciosa, luego de eso ya no quedaba mas sino culminar la faena, así que la acosté, y utilicé su sexy ombligo para llegar.

Quedamos tan cansados que no teníamos energías ni para ir a la ducha, nos quedamos ahí hablando hasta que pudimos ir a la ducha, luego de eso llegamos a Pereira y en resumidas cuentas ahora vive en mi casa. Sin embargo por esa presión social, hoy yo tengo una novia y ella tiene un novio, al principio creí que me darían celos verla con otro, pero con el tiempo me di cuenta de que me excita verla con otro, se que tiran porque los he escuchado en mi casa y eso me enciende, pensar como hace de todo. En fin, a esta etapa de mi vida se le puede llamar felicidad y plenitud sexual.


¿Dudas sobre tu compra?
 01 8000 423 503

Ingresa a tu cuenta

¿No tienes una cuenta? Crea una AQUÍ