Lo reitero, es muy excitante vestirse de mujer, pero cuando no se puede robar, o no se debe robar (Creo que debe haber algunas categorías para el robo, porque no es igual de excitante usar las medias veladas de la mamá a los cacheteros de esa compañera de oficina que nos gusta), solo queda una opción: COMPRAR.
Por estos días de indignación por la oleada criminal que azota al país desde hace más de 500 años, es paradójico decir que es más excitante hurtar que comprar ya que lo usado posee este encanto: Alguien ya lo rozó con su delicada piel o untó con sus apetecibles y femeninos almizcles genitales.
Lastimosamente, algunas veces no queda más opción que ir a tiendas de ropa de mujer para alimentar nuestro clóset y nuestras fantasías, principalmente por los zapatos y algunas otras prendas que requieren de una talla un poco mayor.
Ya en la tienda, creemos que la vendedora piensa que esa minifalda ajustada, las medias de malla, el conjunto de ropa interior de encajes y esas plataformas talla 39 de 15cm de alto, destapadas en los dedos, son para el caballero que las está comprando (Y si la vendedora lo pensara, sería bueno que le gustara la idea), pero eso nunca lo sabremos
Comprar no es pecado, pero robar sí, aunque hay ropita que sería un pecado no robársela, o, no comprarla, todo depende del presupuesto o la oportunidad.
Yo, prefiero robada, pero si alguien se arriesga a salir de compras, no hay de qué preocuparse, a no ser que te lleves ese vestido ajustado al vestier, nadie va a sospechar que es para ti, y si lo sospechan, mejor, ser travesti de clóset es una profesión peligrosa, para varones bien machos.








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login EntrarEstoy de acuerdo contigo. Es excitante colocarse esas prenditas sexys. A veces ese ladito femenino que tenemos muy adentro hay que demostrarlo de alguna manera y que otra que colocandose ciertas prendas sexy y muy sensuales. Besos.