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Relatos y Experiencias

Francisca era una mujer cuarentona que se ganaba la vida lavando y arreglando ropa, había sido abandonada por su marido y de su unión sólo le había quedado un hijo, se llamaba Rafael y esa semana se iba a graduar de bachiller, ella estaba orgullosa y feliz de haber podido sacar ese hijo adelante pero también estaba triste porque no podía celebrarle ese grado. Esa noche después de un día muy agitado Francisca sólo quería ducharse y descansar en su cama, le gustaba ducharse porque el agua la desestresaba , al jabonarse se deleitaba pasando la pasta de jabón por su cuerpo especialmente por algunas partes en donde sentía excitaciones pecaminosas, en su larga abstinencia sexual había estado tentada muchas veces de tener una aventura pero por respeto a su hijo se había abstenido…cuando salió de la ducha se miró desnuda al espejo, era una mujer relativamente bajita poseedora de un cuerpo rollizo, sus senos eran muy grandes y su culo era también enorme, esas dos características no eran proporcionales a su estatura por eso parecía una pirinola…sin embargo dentro de ese cuerpo había una pasión muy grande, su corta vida marital y el maltrato  de su marido la habían impedido conocer las delicias del sexo, su marido había manejado una política egocentrista y sólo buscaba su satisfacción, una vez eyaculaba se dormía sin importar cómo se sentía su pareja, era casi increíble pero Francisca a la edad que tenía no sabía que era un orgasmo producto de una penetración de un miembro viril , desconocía muchas cosas elementales y prácticamente era casi una virgen en asuntos sexuales…fuera de eso por su edad le daba pena preguntar sobre estos temas…ahora con su hijo hecho un hombre había una amenaza latente pues la intimidad en esa pequeña pieza era casi inexistente… las dos camas estaban muy cerca la una de la otra, mientras Rafael estaba pequeño no hubo muchos problemas, pero al llegar la adolescencia Francisca empezó a tener serias preocupaciones…las erecciones matutinas de  su hijo la ponían nerviosa, la delgada sábana con la que se arropaba a veces se resbalaba y dejaba su cuerpo casi desnudo,  esta mañana había sucedido lo que ella estaba temiendo, cuando se levantó al mirar de reojo a la cama de su hijo quedó estupefacta, la verga parada de Rafael se levantaba en toda su magnificencia, Francisca se paró y se acercó a la cama, iba a cubrir con una sábana ese cilindro de carne pero a última hora se arrepintió…cuánto hacía que no veía un miembro viril en todo su esplendor…la cabeza de esa verga parecía un hongo apetitoso… también se le asemejaba a un delicioso y llamativo cono de helado de fresa que merecía ser degustado…estuvo varios minutos mirando ese pene…de lo más íntimo de su ser empezaron a nacer ideas pecaminosas…sería que esa larga abstinencia la estaba enloqueciendo y que ahora no veía a Rafael como su hijo sino como a un macho , un verdadero macho que podía hacerla sentir una mujer…cogió de repente la sábana cobijó a su hijo y se metió al baño a tomar una ducha fría, tenía que bajarse esa calentura que le había producido ese lujo de verga… en efecto el impacto del agua fría en su cabeza la relajó pero luego al coger el jabón para completar su baño empezó a restregarse los inmensos senos y sin querer sus pezones fueron levantándose y poniéndose rígidos, ella sintió como si volviera unas décadas atrás cuando las caricias de su marido en esos pezones la ponían bien cachonda …después direccionó el jabón hacia su bajo vientre y empezó a pasarlo por su coño peludo…la excitación empezó a crecer cuando la pasta de jabón rozó sus labios vaginales y terminó en un clítoris que al igual que sus pezones estaba erecto …su mano derecha siguió rozando su vagina y su “gallito” mientras su mano izquierda apretaba y acariciaba sus inmensas tetas…Francisca estaba tan entregada a su autoestimulación que no se dio cuenta que Rafael se había parado y pegado a la puerta del baño miraba excitado cómo su madre se acariciaba con tanta intensidad , estuvo tentado de entrar a ese baño y culeársela ahí mismo, darle toda clase de caricias y hacerla suya…sin embargo se contuvo y regresó  a su cama…pero se dio cuenta que esa situación era muy difícil…estaba viviendo en un polvorín y sólo faltaba un detonante…pero en ese momento ni Francisca ni Rafael sabían que el detonante estaba muy cerca… demasiado cerca.

Madre e hijo desayunaron en silencio…esa calma aparente disimulaba un volcán de pasiones  …Francisca salió para la tienda, debía hablar con don Mario para pedirle un favor…se había enterado que él pensaba hacerle una fiesta a su hijo Alberto que se graduaba con Rafael, como ella no tenía plata para hacerle un agasajo a su hijo,  quería pedirle el favor que los invitara y que esa fiesta sirviera indirectamente para su hijo…a Francisca no le gustaba ir a la tienda pues el viejo no disimulaba las ganas que le tenía…sentía como sus miradas la desnudaban…y para ser sinceros a doña  Francisca a veces también le daban ganas de pegarse una revolcadita  con el tendero…pero por la edad de don Mario tenía dudas que se le parara….en cambio a su hijo lo que le sobraba era verga y ni siquiera imaginar la potencia que tendría para manejar ese juguete…la visita surtió efecto y madre e hijo quedaron invitados para ese sábado en la noche…

Doña Francisca estaba ansiosa ese sábado en la noche, tenía un presentimiento que esa noche sería una fecha inolvidable, buscó en su ropero algo que llamara la atención, quería verse sexy y despertar la atención de los asistentes, de pronto don Mario se podía escapar de la mirada acuciosa de su mujer, Rafael también estaba muy ilusionado con la fiesta , habían organizado en secreto una escapadita con sus amigos para ir donde las putas…todo estaba calculado..

La fiesta fue un evento a la altura y gracias a la generosidad de don Mario la comida y la bebida abundaron de tal forma que la mayoría de los asistentes se fueron alicorando en forma rápida, la inexperiencia de algunos invitados los llevó a consumir tragos diferentes, esa mezcla generó una ebriedad masiva que desencadenó una serie de comportamientos no muy santos…algunos empezaron a bailar en forma muy atrevida y sus caricias a sus compañeras de baile fueron subiendo de tono hasta degenerar en caricias muy explícitas… don Mario estaba bastante ebrio y fuera de eso muy arrecho…buscó a Francisca y la sacó a bailar y llevándola a un rincón poco iluminado empezó a acariciarla ,su primer objetivo fue tocar esas tetas inmensas, al contacto de las ansiosas manos de don Mario lo enormes pezones de doña Francisca se pararon casi en forma inmediata, don Mario le cogió sus nalgas y se las apretó , la vieja empezó a sentirse deseada y eso la ponía más cachonda…el viejo al ver la poca resistencia a sus atrevidas caricias lo tomó como una tácita aceptación e incrementó la intensidad de las mismas, apretó más su cuerpo al de Francisca pero la obesidad ventral de su pareja impedía que llegara a la entrepierna su verga que estaba con una media erección, el viejo le cogió la mano y obligó a doña Francisca a cogerle su pene medio parado, la vieja le pegó una  apretadita pero vio con desilusión que esa erección era débil…don Mario quería comérsela ahí mismo pero sabía que era imposible… tan entretenidos estaban que no se dieron cuenta que sus hijos se habían volado de la fiesta y ahora estaban camino al prostíbulo más cercano.

Rafael y Alberto llegaron con sus amigos a ese lupanar muy excitados, la expectativa de tener una puta a su lado era una experiencia nueva para esos jóvenes, en ese lugar había mujeres para todos los gustos y cada joven fue buscando pareja para conocer las delicias de ese lugar…pero Rafael para sorpresa de sus amigos escogió una mujer rolliza, tetona y culona…era una puta muy parecida en su fisonomía a su madre…el subconsciente lo estaba traicionando…los deseos incestuosos estaban aflorando peligrosamente…la hembra estaba dichosa pues para ser francos era de las que tenía menos aceptación  y al ver que Rafael le había dado ese trato preferencial  la motivó a llenarlo de caricias …Rafael sintió que su verga empezaba a pararse y la gordita al calibrar con su mano esa poderosa herramienta se puso muy cachonda ,tanta fue su excitación que la ávida putica  estaba que se lo comía ahí mismo…pero…había un pero que en esos sitios era crucial…Rafael no tenía plata para pagarle y le tocó abandonar el lugar…se marchó para su casa bastante ebrio y lo peor muy arrecho…demasiado arrecho.

Simultáneamente doña Francisca también salía para su casa, estaba tremendamente excitada, el alcohol empezaba a despertar emociones peligrosas, las caricias de don Mario le habían tocado fibras muy sensibles que estaban latentes y que ahora renacían con más ímpetu…sentía en su bajo vientre una sensación extraña… eran ganas de sexo…un fuego uterino le quemaba sus entrañas, un deseo insaciable de tener una verga muy adentro de su húmeda vagina la tenía enloquecida, quería llegar a su casa y acariciarse intensamente, en el camino la imagen de don Mario acariciándola se fue desdibujando de su mente y en cambio empezó a emerger la imagen de Rafael…sí de Rafael su hijo…recordó esa verga erecta y férrea que había visto…ese miembro viril que no podía compararse con el pene medio adormilado de don Mario…los pensamientos más degenerados empezaron a llegar a su mente… deseaba que su hijo se la culeara…quería sentirse penetrada por Rafael hasta lo más profundo de su hambriento coño…estaba tan ensimismada en sus pensamientos que no se dio cuenta que había llegado a su casa…abrió la puerta y fue directamente al baño…estaba que se orinaba…cuando salió empezó a denudarse y antes de meterse en la cama fue a la nevera y se tomó una copa doble de aguardiente, ese trago la puso más cachonda…sola en la cama empezó a acariciarse sus enormes tetas…la verdad estaba muy arrecha y casi enseguida empezó a tocarse el húmedo coño…sus dedos empezaron a explorar esa vagina ávida de sexo…estaba en eso cuando oyó que Rafael estaba intentando abrir la puerta…doña Francisca se cubrió con una sábana , se hizo la dormida y se volteó un poco hacia la pared…Rafael al fin pudo abrir , prendió la luz y empezó a desvestirse, cuando miró hacia la cama de su madre vio como debajo de la delgada sábana sobresalía su imponente culo , ahí empezó el problema pues recordó la escena del baño cuando sorprendió a doña Francisca acariciándose intensamente ,cuando se deleitó con el cuerpo desnudo de su progenitora y al ver sus inmensas tetas y sus glúteos firmes y provocativos…también recordó la puta del bar…era muy parecida a su madre y tal vez por eso le había llamado la atención…no tenía  ninguna duda , estaba encoñado de su madre…su verga erecta era la prueba más fehaciente de ese instinto salvaje que nacía en lo más íntimo de su ser…en ese momento doña Francisca giró un poco y la sábana que la cubría se deslizó dejando al descubierto sus inmensos senos…Rafael quedó alelado y no pudo aguantarse…se deslizó muy sigilosamente y se acomodó en la cama…empezó con leves y suaves toques a constatar si su mamá estaba despierta… ¡ claro que lo estaba ¡ pero ella siguió simulando que estaba dormida para ver la reacción de Rafael… el excitado chico empezó a acariciar las opulentas tetas y sobre todo a tocar los erectos y grandes pezones…doña Francisca empezó a sentir un cosquilleo en su vagina…Rafael situó su cara en medio de los dos senos y empezó a chuparlos con más intensidad…trataba de juntar las dos tetas para chuparlas al mismo tiempo pero el volumen de las mismas lo imposibilitaba…Rafael se fue encegueciendo de lujuria y empezó a bajar su boca buscando el coño enardecido de su madre…doña Francisca que  estaba ya muy excitada fue abriendo sus piernas para darle la bienvenida a esa boca enardecida que buscaba su vagina…Rafael llegó al húmedo sexo de su madre…sus labios vaginales ya estaban abiertos…muy abiertos!... el excitado joven con  su lengua empezó a lamer esa gruta de placer…una cascada de efluvios manaba de esa fuente de sexo que volvía a la vida…doña Francisca empezó a sentir un estremecimiento y fue incapaz de controlar su cuerpo que empezó a arquearse ante el embate de las caricias cada vez más intensas de Rafael…cuando la lengua de Rafael empezó a lamer el clítoris de la vieja doña Francisca no resistió más la simulación y agarrando la cabeza de su hijo lo acercó en forma violenta para que le extrajera todos sus jugos…Rafael se asustó cuando vio que su madre estaba despierta pero la vieja lo abrazó y cogiéndolo de los hombros le dio a entender que ella lo que deseaba era que se la culeara…ya no había vuelta atrás…todos los diques morales fueron derrumbados…no era una madre y un hijo, eran simplemente un hombre y una mujer ávidos de pasión, el apareamiento  de esos dos seres cegados por la lujuria era inevitable, Rafael fue a montársele a la vieja pero ella lo detuvo y le cogió la verga, a dos manos como temiendo que se le escapara esa golosina la llevó rápidamente a su boca y empezó a mamársela, pero no era una felación cualquiera, era una mamada intensa, quería meterse todo ese miembro hasta lo más profundo de su garganta, chupaba una y otra vez la cabezota de ese miembro viril hasta que puso a temblar a su hijo de pasión…Rafael retiró su verga pues lo que quería en ese momento era penetrar a su madre hasta lo más profundo de sus entrañas…doña Francisca se dispuso complacer  a su hijo y se abrió de piernas lo más que pudo…Rafael empezó a meter su verga en esa ranura que lentamente se fue expandiendo para albergar esa inmensa herramienta…lo fue metiendo muy despacio para sentir esas intensas emociones de su roce con las estrechas paredes vaginales…doña Francisca estaba desesperada pues quería sentir ese miembro viril en lo más profundo de su vagina y su hijo no la enterraba hasta el fondo…de pronto Rafael tomó un pequeño impulso y  lo empujó hasta donde quería su insatisfecha madre…una exclamación de satisfacción se oyó en la estancia y las manos crispadas de doña Francisca se aferraron a la sábana…de ahí en adelante empezó un galopar lujurioso en donde se juntaron todos los sentimientos represados , hasta que culminó en un orgasmo compartido y trepidante, un bombazo de semen lechoso y caliente llenó el coño de esa mujer incestuosa y pecadora…Rafael sin embargo quería más y en cambio doña Francisca también…la vieja de repente se volteó y buscando el borde de la cama se colocó en posición de perrito, elevó sus caderas de tal manera que su culo quedó a la vista de Rafael, su vulva desde esta posición de veía como una deliciosa meseta cubierta de un pelamen negro, pero también resaltaba un culo atrayente al máximo, un esfínter anal se apretaba formando un orificio aparentemente inexpugnable… de repente una voz materna con tono autoritario le ordenó a Rafael que deseaba que le metiera esa verga por el culo, Rafael estaba sorprendido pero doña Francisca le susurró al oído “ es tu regalo de grado” y ella misma con sus manos apartó sus inmensas nalgas para dejar un camino más expedito para que la verga de Rafael conquistara ese tesoro escondido, el obediente hijo empezó a penetrar ese pequeño orificio, la vieja se auto lubricaba con sus efluvios y Rafael le ayudaba con un poco de saliva… el inmenso cilindro de carne empezó a abrirse paso por ese estrecho recto que hoy era el regalo de una madre abnegada para su obediente hijo , el placer era recíproco, doña Francisca sentía por primera vez el roce de una verga en el interior de su recto, eran caricias inéditas para ella pero inmensamente placenteras, por su parte Rafael sentía sobre su pene la presión de esas paredes rectales hasta esa noche vírgenes que le daban la sensación de una mano invisible oprimiendo su pene …cuando los testículos de Rafael llegaron al ano expandido se dio cuenta que había satisfecho a su progenitora… le había metido su verga hasta el fondo !  …nuevamente ese acoplamiento desencadenó todo un maremágnum…y finalmente llegó un orgasmo compartido pletórico de emociones …Rafael exhausto por esa noche tan agitada fue adormilándose y buscó los senos de su madre para colocar su cabeza en esas mullidas almohadas…allí quedó dormido como un bebé recién amamantado mientras doña Francisca abrazaba a Rafael en una actitud maternalista

Una fecha especial , una relación incestuosa de locura y de pasión y un “regalo de grado” más que merecido.


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