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Relatos y Experiencias

Mi cuñada: un trío en Cartagena

Mi cuñada planeo un viaje a Cartagena con sus amigos más cercanos. Un combo de varias parejas, un par de amigos y ella quienes eran los únicos solteros. Allá se quedaron en una casa donde cada pareja tenía su habitación y mi cuñada y los otros dos amigos compartian una sin problema. O bueno sí, el único problema fue el trago. Desde que llegaron no hicieron más que tomar. Tanto que la historia que le contó a mi esposa terminó siendo similar en lujuria a tantas otras que he contado ya. (Relatos- el viaje de mi esposa y su hermana - una cuñada con ganas - el trio de mi esposa 1 y 2)

Solo relato lo que recordaba por eso no puedo dar muchos detalles. Ella le decía a mi esposa que el primer día simplemente se despertó desnuda junto a uno de sus amigos y un par de condones usados tirados en el piso. Como pudo recogió todo y fue a su cama.

Al día siguiente de nuevo empezaron a tomar después del desayuno. No importó dormir varias veces al día, siempre se levantaba y con un trago volvía a quedar borracha. Cuando el otro amigo con el que compartía cuarto la vio dormida en un sofá se ofreció a llevarla a su cuarto para que descansara. Sin embargo su descanso no duró mucho. Al llevarla alguien que los acompañó hasta la puerta  vio como mi cuñada se abalanzó sobre el otro amigo para besarlo, y a pesar de que el otro se intentó negar fueron mas la ganas y sus palabras lo que lo hicieron debilitarse. Le decia lo mucho que se lo queria chupar para luego desnudarse completamente y bajarle los pantalones para hacerle sexo oral. La persona que los acompañó cerró la puerta y se fue pero sus gemidos no se hicieron esperar y tal cual el día anterior todos escucharon todo.

Sin embargo, lo mejor o peor estaba por llegar. Ese día y último de su viaje volvieron a empezar con el trago desde temprano pero esta vez mi cuñada quedó totalmente en ceros.  No sabía si había almorzado o si había cenado, solo despertó a la mañana siguiente absolutamente enguayabada, húmeda y excitada. Básicamente despertó gimiendo y cuando abrió sus ojos solo encontró un pene duro frente a ella mientras sentía otro en su nuca. Sentía un dolor insolitamente excitante, su vagina ardía como si hubieran pasado toda la noche penetrandola. Uno de sus amigos se encontraba lamiendo el culo mientras el otro le lamía su vagina. Y ella simplemente respondió a los tratos. Se metió uno  a uno los penes en la boca e inició un nuevo trío. Contó en lo que recuerda que se turnaron para penetrarla varias veces y otras combinaron y mientras uno estaba en su boca el otro la penetraba. Pero lo que más sorprendió a mi esposa fue cuando le contó que en determinado momento de fuego, ella comenzó a cabalgar a uno mientras el otro se hizo detrás y la penetró analmente. Hizo una doble penetración que no paró hasta que los tres se vinieron. Luego de descansar hablo con sus amigos quienes le relataron todo lo que había pasado la noche anterior. No solo había hecho un trío de similares posiciones sino que antes de este, había estado con cada uno de ellos turnándose, tirando primero con uno y luego con el otro, cuidando que ninguno de los dos se viniera para después invitarlos a una misma cama.

El viaje finalizó y aunque todos en el grupo se dieron cuenta de lo sucedido,  básicamente hicieron un pacto de silencio. Una buena historia que se quedó en Cartagena.


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