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Relatos y Experiencias

Con este relato cuento lo que para nosotros fue una semana muy intensa y deliciosa. Mi esposa viajó una semana a visitar a su familia mientras yo me quede en casa trabajando. Pero a pesar de estar lejos disfrutamos de una semana llena de sexo compartido.

Viajamos los dos un fin de semana y finalmente el domingo yo retorne a casa mientras ella se quedó donde mis suegros. 

Llegada la tarde me llamó a contarme que Laura y Camilo (relato- vuelta al ruedo - el matrimonio) la habían invitado a salir, lo que me pareció bien. Yo pensaba quedarme en casa y descansar del viaje. Así que quede pendiente. Estuvimos en contacto siempre hasta se fueron a su casa a tomarse un vino después de cenar lo que para mi fue sospechoso pero no en una mala manera sino al contrario, incluso hablamos si algo sexual podría acontecer a lo cual le dije que sabía que tenía todo mi permiso.

 Finalmente se tomaron dos botellas de vino solo entre Laura y mi esposa. Camilo no estaba tomando porque se había comprometido a llevar a mi esposa a casa después. Una excusa perfecta para estar perfectamente sobrio para lo que siguió. Mi esposa desapareció del chat hasta una hora más tarde cuando confirmo mis sospechas. 

 Efectivamente habían terminado en la cama con Camilo pero en la manera más increíble y deliciosa.

Luego de los vinos recordaron lo que había sucedido la noche en que celebramos su compromiso. Los dos alabaron nuestra actuación y confesaron su afán por repetir. Camilo tenía muchas ganas de mi esposa y Laura de mi. Y la verdad nosotros no nos negaremos a repetir con tan buenos anfitriones. Finalmente aunque todos se lamentaron de que yo no estuviera allí no se negarían a tener una experiencia increíble. Camilo se acercó a mi esposa intimidantemente y la besó apasionadamente a lo que ella correspondió. Luego la tomó de la mano y se la llevó para el cuarto. Se quitaron la ropa completamente y se tocaron absolutamente todo. Ella sintió su pene completamente duro mientras él metió sus dedos sin problema por la humedad de mi esposa. Y fue ahi cuando empezo lo mejor. Laura entró al cuarto desnuda también. Mi esposa quedó asombrada pensando que todo iba a terminar en un trío. Camilo la acostó sobre la cama y Laura le abrió las piernas. Se introdujo entre ellas y la comenzó a lamer sin parar. Mi esposa no pudo negarse a tan delicioso trato pues solo una mujer sabe lo que realmente le gusta a una mujer y así fue. Laura sabía perfectamente que lamer, que chupar y con qué intensidad hacerlo. Mi esposa estaba absolutamente regocijada. Pero camilo no se quedo atras. Se acercó hasta que mi esposa pudo agarrarlo del pene y atrayéndolo se lo metió a la boca. La excitación de mi esposa y sus gemidos hicieron que camilo disfrutara al maximo de un sexo oral increible. Laura le fue metiendo uno, dos y tres dedos. Camilo se hizo a un lado y saco un condon se lo puso. Fue ahí cuando Laura se retiró. Mi esposa no sabía qué esperar. Camilo se acostó sobre ella, mientras que Laura se sentó en el sillón que tenía al lado de la cama. Se abrió de piernas y mientras él empezaba a empujar dentro de mi esposa, ella se llevó su propia mano a su vagina y se empezó a masturbar. Camilo la penetró cada vez con más fuerza a medida que los gemidos de las dos se hacían más fuertes. Un rato después se giraron quedando mi esposa encima. Lo cabalgo sin parar mientras camilo le agarraba las tetas como si fueran de goma. Laura seguía constante con sus dedos. Se volvieron a girar pero esta vez mi esposa quedó en 4 y Camilo detrás pero se cuadraron para quedar cerca de Laura y frente a ella. Camilo comenzó a bombear a mi esposa sin detenerse un segundo. Laura se levantó y se acercó a ellos. Metió sus dedos en la boca de camilo y luego comenzó a cogerle las tetas a mi esposa de una manera increíble que hizo que mi esposa se acelerará aún más. Se volvió a sentar con las piernas abiertas. Mi esposa estaba en tal grado de excitación que acercó una de sus mano a Laura y la comenzó a masturbar metiéndole varios dedos, para luego chuparlos y volver a meterlos. Me decía cuando me contó todo que sintió una necesidad insuperable de hacer eso. De saborear a Laura como ella lo había hecho antes.

Sus gritos no se hicieron esperar y tanto laura como mi esposa se vinieron. Pero se dieron cuenta que Camilo seguía bombeando a mi esposa. Así que ella lo retiro y lo acostó en la cama. Entre laura y ella le quitaron el condon y se turnaron chuparlo hasta que se vino. Una parte en la boca de laura y otra en la de mi esposa. 

Pero la noche no terminó ahí. Finalmente y luego de una hora de conversación, Camilo llevó a mi esposa a casa de mis suegros. Cuando iban en camino le confesó la emoción que sentía de haber cumplido un par de fantasías esa noche y que solo de pensarlo se sentía muy excitado. Mi esposa lo notó inmediatamente pues su pantalón que en ese momento era de sudadera permitía ver su pene duro. Mi esposa sonrió y dijo darse cuenta y lo comenzó a masajear. Le dijo que a ella le había gustado mucho lo que había sucedido y que también se había excitado mucho a lo que él respondió diciendo lo triste que era no poder notarlo. Mi esposa entendió inmediatamente la indirecta y aprovechando un semáforo en rojo, se quitó el cinturón y luego se bajó su pantalón y su hilo dental. Cogió la mano de Camilo y se la llevó a su vagina pidiéndole que sintiera lo húmeda que estaba. Efectivamente Camilo sin ningún esfuerzo pudo meter 3 dedos al tiempo. Mi esposa comenzó a gemir. Se fueron todo el camino ella masajeando su pene mientras él le metía los dedos sin parar. 

Llegaron a casa de mi suegra. Se detuvieron unos metros antes donde Camilo sin tregua empezó a meter sus dedos sin parar hasta que mi esposa se vino y luego ella en respuesta se lanzó sobre él sacando su pene de la sudadera y chupándola. Luego de un par de minutos y habiéndose retirado un poco camilo se empezó a venir. Su semen saltó hacia todos lados a lo que mi esposa volvió a meterlo a la boca para que terminara en ella.  Se lo lamio y chupo hasta que ya no salia nada mas. Se levantaron y se acomodaron y luego él la terminó acercando hasta la puerta, se despidieron y mi esposa se bajó del carro. Entró a casa desde donde me escribió haciéndome un pequeño resumen de lo acontecido para en otro momento extenderlo a sus detalles. Mi suegra no se había dormido. Y salió a la sala a saludarla. Mi esposa estaba tomando un vaso de agua cuando se le acercó y notó una mancha en su blusa. Mi esposa miró de reojo y vio un poco de semen en ella. Mi suegra empezó a llevar su mano a quererla quitar a lo que mi esposa rápidamente la detuvo y con sus dedos recogió lo que quedaba de semen en su blusa y se lo llevó a la boca diciendo que era leche condensada del postre de esa noche. Mi suegra obviamente nunca supo que el postre de esa noche había sido mi esposa.


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