Pienso y pienso, tratando de organizar mis ideas, me encuentro en mi habitación totalmente desnudo quería quitarme los tabúes de la sociedad frente a mi computador; fumando unos cigarros de cualquier marca ya ni lo recuerdo, el aire se turbia cigarrillo tras cigarrillo las luces apagadas con las ventanas cerradas al igual que la puerta, por la ventana se contempla un fuerte aguacero que se desato ya un par de horas atrás, hacia frio aunque yo desnudo no me daba por enterado, ya que mis pensamientos me llevaban más allá de lo físico, ya era tarde en la noche pero mi ansiedad recorría mi cuerpo y no dejaba que Morfeo llegara hasta mi puerta, buscando una y otra vez en la infinidad de páginas en internet sin una respuesta que aclarará mi mente, muchos pantallazos de páginas para adultos, otros tanto de dietas y cosas de mercadeo, cerraba una tras otra y trataba de enfocar mi búsqueda, quizás pido mucho; las cosas que busco normalmente no se dan a menudo.
Hasta que por fin… la encuentro al otro lado del computador, un mensaje, como todo mensaje “Hola como estas”, cordialidades, la conversación se tornó más erótica y me di cuenta que es una mujer intelectualmente deseable , pasional en sus palabras, culta en su forma de expresar, picara y muy candente, su físico está en un segundo plano ya que me cautivo su lujuria, sensualidad y franqueza; con esas líneas que leía atentamente, mi mente volaba lujuriosamente; quería plasmar esa conversación en algo real, ella me dijo que estaba desnuda en su cama imaginando lo mismo que yo, imaginando línea tras línea, pedí su dirección sin respuesta alguna unos minutos después me dijo anótala y adicional a eso me dio su número telefónico, le dije ya voy para allá, sin pensarlo dos veces me puse lo primero que encontré en el desorden y la oscuridad de mi cuarto tropecé con casi todo, estaba muy ansioso y al mismo tiempo nervioso, Salí de casa y sentí las gotas en mi rostro mas no me detuve llevaba un jean oscuro, camisa blanca, zapatos negros, aunque se me olvidaron los calcetines chaqueta y los bóxer mi éxtasis me mantenía caliente y no le puse cuidado a esos detalles, ya era de madrugada llevaba navegando en internet bastante tiempo, pero pensaba dentro de mí, la encontré?.
Pare un taxi en esta caótica ciudad es complicado pero a esta hora todo es cerca y todos o casi todos duermen, en unos cuantos minutos llegue a la dirección un barrio de buena posición social, abrí la puerta del taxi, el taxista me dijo que eran siete mil pesos, le entregue un billete de vente mil y cerré la puerta, yo estaba atónito no creía lo que sucedía, el taxista pito para darme el cambio, le hice una seña con la mano quédate con el resto, sentí que puso primera y arranco me encontraba solo, aun llovía, caminaba lentamente estaba tan cerca de ver quien era esa persona que sedujo mi mente entro a mis sueños y posiblemente esos sueños se plasmarían en realidad, por fin llegue a su puerta tan solo una puerta me separaba de desbordarme en pasión, mis nervios aumentaron junto con mi libido, me tome unos minutos trate de organizarme para la primera impresión, toque el timbre… mis manos sudaban pero al estar ya mojado por la lluvia y algo tembloroso por el frio ni se notaba, sentí que quitaron el seguro de la puerta… Suspire mantuve la respiración, todo pasaba lentamente, abrieron la puerta mi mirada clavada al piso, quizás los nervios quizás para parecer más interesante, que se yo, la puerta de par en par lo que alcanzaba a divisar era una luz tenue y una sombra en el piso, lentamente levante la mirada y comencé viendo sus pies descalza, mi mirada subía cada vez más llegue a su zona pélvica, luego sus senos y finalmente su rostro, ufff!!! Pensé, exhale nerviosamente, tenia puesto una bata transparente y absolutamente nada de ropa interior, cabello rizado y abundante, piel canela, caderona, senos grandes y naturales robusta pero sus curvas eran detalladas parecía un violonchelo; lo poco que se de música pero sirve de referencia, quede perplejo ella con naturalidad me dio un beso en los labios y susurro a mi oído su nombre, ese susurro fue la cúspide de mi excitación mental y física, me tomo de la mano y me invito seguir, yo estaba perplejo pero contento, cerré la puerta tras de mí y solo pude pensar por fin encontré lo que buscaba.
Quien pudiera retar mi mente, aumentar mi libido tan solo con un susurro, ser mi cómplice y mi complemento…
Sé que desean saber un poco más, pero como dicen por ahí, los caballeros no tenemos memoria, solo que no se, si en realidad paso o fue la ilusión de mis pensamientos que me llevaron a tan magnifico momento, lo único que si puedo afirmar es que mi mente y mis pensamientos ya están claros como el sol radiante que acompaña esta mañana…








Comentarios
0 comentarios
Inicia sesión para dejar un comentario.
login Entrar