Bueno soy de las personas que les gusta salir a hacer deporte cada día, y aprovechando que vivo cerca al parque del Timiza, pues salgo temprano en la mañana a trotar, algunos vecinos tienen este mismo habito y es frecuente encontrarse con las mismas personas en los mismos horarios durante el recorrido, la mayoría son grupos en donde se mezclan mujeres y hombre quienes hacen su recorrido por la parte interna del parque y en el exterior se pueden apreciar más hombre que mujeres, pero una que otra mujer también nos alegra el recorrido.
Durante mis jornadas puede apreciar a una mujer de al menos unos 40 años, quien veía en algunos de los recorridos que hacía, sin embargo, por el frío de la mañana casi siempre trotaba con una chaqueta que la hacía ver muy normal, sin embargo, el calor que hizo durante los meses de mayo y junio en Bogotá, permitieron que en algunas ocasiones la viera trotando solo con su pantalón deportivo muy ajustado que me permitía ver que usaba una mini tanga de hilo y una camiseta, pero pues como me la encontraba trotando en la misma dirección solo podía apreciar sus piernas y su linda y bien formada cola por el deporte.
Un día, empecé mi jornada deportiva, y mi sorpresa fue que habiendo recorrido tan solo un kilómetro vi cuando ella se preparaba para empezar su rutina, y pensé tengo al menos tres giros para poderla apreciar, pero cual fue mi sorpresa cuando la veo venir de frente, y yo seguí con mi ritmo y mi mirada siempre al frente, pero al acercarse pude apreciar que tenía sus pezones parados y se le veían increíbles dentro de su blusa suave y delgada y el topo deportivo, de esos que no tienen ningún tipo de espuma o elemento que pueda ocultar las reacciones propias del cuerpo cuando entra en calor. Esto me llamó la atención y agradecí que apenas llevaba una de las cuatro vueltas que le doy al parque para poder completar mi rutina, lo cual me permitió apreciarla durante cuatro veces más.
Al día siguiente volví a encontrarla, esta vez llevaba un pantalón más corto, de esos que solo llegan un poco más arriba de la rodilla de color blanco y se le podían apreciar unas tangas de hilo a juego, obviamente no pude ver sus senos pues estábamos tratando en el mismo sentido, pero en la siguiente vuelta me la encuentro de frente, tenía una camisa blanca y un top de igual color lo cual me permitió ver sus senos en todo se esplendor y sus pezones que ya estaban parados, seguí mi rutina y al encontrarla de nuevo puede apreciar que el sudor que corría su cuerpo permitía ver un poco más y se apreciaba ahora con más detalle sus senos y por su puesto sus pezones, y ya durante mi última vuelta al verla me quede mirándola y ella no me aparto la vista y allí finalizó mi jornada deportiva de ese día.
Todo esto obviamente me animaba cada día a salir a trotar, pues ya tenía más motivación, el empezar mi jornada me encontré nuevamente a la señora quien venía en sentido contrario, esta vez con un pantalón negro y un camiseta deportiva azul celeste que dejaba ver menos que el día anterior, pero que permitía ver la belleza de sus senos y sus pezones, pero mi sorpresa fue mayúscula cuando al pasar por su lado me saludó, con un “Hola buenos días, se nota que eres muy entregado” y yo no pude responder nada, mi mente empezó a divagar sobre que le iba a responder cuando la encontrara de nuevo , pues en al menos tres ocasiones la tendría que ver de nuevo, así que al verla le dije “Hola, la verdad si, para ver si algún día logro verme tan bien como tú”, solo escuche sus risas alejarse y en nuestro siguiente encuentro me dijo que si ya casi terminaba y le dije que me faltaban dos vueltas, la tercera vez que la encontré me dijo que si podíamos estirar juntos y le dije que si y le indique en donde nos encontraríamos.
Al terminar de trotar, llegué al punto acordado y allí estaba ella, la saludé de mano y me presenté, obviamente siendo todo un caballero, me dijó que se llamaba Olga, empezamos el estiramiento, obviamente propuse un par de ejercicios que me permitieron ver su hermosa cola obviamente sin ser muy evidente, pues son estiramientos que todos conocemos y realizamos al terminar nuestra jornada, mientras estirábamos me preguntó si salía todos los días, a lo cual le indiqué que si, me preguntó la hora y le dije a que las 7 de la mañana, ella me dijo que era la hora perfecta pues dejaba a su hijo en el colegio y empezaba su rutina así que nos pusimos de acuerdo para realizar juntos la jornada deportiva.
Cada día ganábamos más confianza durante nuestros trayectos hablábamos de en que trabajábamos, de la familia, de nuestros hijos, de el motivo por el cual hacíamos deporte, y de las carreras en las que deseábamos participar, de esta manera me pude enterar que era separada, que solo vivía con su hijo, que vivía muy cerca, pero al otro extremo del parque, que su esposo la abandonó unos años después de nacer su hijo, debido a su subida de peso, algo que él no puedo soportar y perdió todo el interés en ella como mujer y que esa en parte era su motivación para salir cada día a realizar deporte, como buen amigo la escuchaba, era respetuoso en el trato y no hacia comentarios fuera de lugar, lo cual la llenó de más confianza y de esta manera logré conocer cada vez un poco más de su vida, hasta el punto de saber después de su esposo no había existido nadie más en su vida, y pues ya llevaba al menos cinco años de separada.
Se acercaba una de las carreras a las cuales nos inscribimos, así que nos reunimos el día sábado para ir a reclamar nuestro camiseta, número y demás elementos que brindan esta clase de competencias, al probarse la camiseta señaló que no le gustaba como le quedaba, pues no era ajustada, aunque era talla S, pues Olga medía 1.65, pesaba 58 kilos, tenía el cabello tinturado rubio, ojos cafés. Al día siguiente al recogerla para la carrera mi sorpresa fue verla con una camiseta blanca ajustada, un top muy delgado blanco también y al verla me dijo, esta me queda mejor verdad, yo solo atine a asentir con la cabeza y me pidió que le ayudara a ubicar su número en la parte frontal de la camiseta un poco más debajo de sus senos, donde la mayoría de las mujeres y hombres utilizamos nuestra identificación en este tipo de competencias, lo hice con gusto pero también con un poco de picardía al rosar levemente sus senos mientras realizaba esta actividad, frente a lo cual ella solo sonreía.
Iniciamos nuestra competencia, durante el recorrido es habitual encontrar agua y bebidas hidrantes, y las bolsas de agua que suministran ayudan no solo para disipar la sed, sino también para refrescar el cuerpo, mi sorpresa fue al mirar al lado y ver al Olga pues el agua y el sudor hicieron que sus pezones fueran mucho más notorios, yo la observe, seguí avanzando y volví a mirar y ella al verme solo se reía, así finalizamos la competencia, nos fuimos a una de las tantas zonas verdes que tienen el parque Simón Bolívar para realizar nuestro estiramiento, muchas personas alrededor poro todo el mundo en su cuento, yo aprovechaba para verla de frente y fijarme un poco más en sus senos y ella como si nada, al devolvernos a nuestras casas me dijo que su hijo estaría todo el día con su abuela y no quería estar todo ese rato sola y menos almorzar sola, así que le propuse ir y almorzar algo y luego la acompañaría a su casa, así lo hicimos almorzamos juntos y me empezó a preguntar que porque en la carrera la había mirado dos veces, que si la había visto pálida o que si en ese momento algo no estaba bien, yo solo me reí y le dije que nada que solo eran cosas de la competencia, pero ella insistió y me dijo que le contará que ella no se enojaría si era algo malo, a lo cual le dije que no era nada malo, que solo fuera al baño y se pegara un poco más la blusa contra su cuerpo y ella misma se daría cuenta.
Así lo hizo, se paro de la mesa del restaurante y busco el baño, el cabo de unos minutos regreso sonriendo y me dio un pequeño golpe en la espalda y me dijo, eso era lo que mirabas, que abusivo, soy tu amiga, yo solo atine a decir, que aunque fuera mi amiga no quería decir que dejara de ser mujer y menos que no me fijara en sus atributos, a lo cual ella respondió que no tenía nada que mostrar, y yo respondí que quizás no todos compartíamos su misma visión, así quedaron las cosas, terminamos de almorzar y fuimos a su casa, al llegar me dijo que entrara que aún era temprano y su hijo no llegaría hasta dentro de dos horas, le dije que quería ducharme y por eso mejor me iba a casa, y ella me respondió, aquí también hay ducha y toallas, así que lo puedes hacer aquí, le dije pero no tengo ropa de cambio, a lo cual me dijo solo te quitas la camiseta y te pones la chaqueta que llevaste solo de paseo, ante la insistencia me quedé, le dije que en donde me podía duchar y me llevó hasta su habitación, me dijo que entrara y la utilizara como si fuera la de mi casa, entre me quité la ropa y empecé a ducharme, llevaba un par de minutos cuando ella entró y me dijo perdón, pero te traje shampoo para el cuerpo y una toalla limpia, yo solo atine a verla mientras ella me miraba de arriba abajo, dejó las cosas y salió del cuarto.
Salí un poco pensativo por el suceso, pero no le hice mucho caso, me puse de nuevo la pantaloneta pero sin la licra que utilizo para trotar pues estaba mojada, los tenis y la chaqueta que llevaba por si hacía frio o llovía, salí del cuarto y ella me dijo ahora es mi turno, pero no te bajes a la sala, quédate sentado en mi cama y me haces la charla mientras me baño, cual fue mi sorpresa que al entrar no cerró la puerta y pude ver mientras se desnudaba, abría la ducha, utilizaba el shampoo para el cuerpo y consentía su cuerpo, no podía creer que senos mas lindos, unos pezones anchos como me gustan, un abdomen plano, unas piernas torneadas por el trote y una cola hermosa, yo no sabía que hacer y solo atine a quedarme sentado en la esquina de la cama, desde donde podía ver su cuerpo pero en una de esas ella giró y miró hacia afuera y vio que la estaba viendo, y pensé que esto sería una discusión segura, pero para mi sorpresa solo se río y me dijo que si le podía ayudar a escoger la ropa interior que se colocaría, que buscara en su closet en el tercer cajón que allí estaban sus tangas y sostén.
Obediente fui y escogí unas tangas de hilo con encaje blanco, y un sostén a juego que por su puesto permitiría ver un poco mas de sus senos, al salir ni si quiera me pidió que saliera de la habitación, sino que utilizando su toalla trató de taparse, aunque creo que esa era su intensión y pude ver más de cerca su cola y sus senos, al ponerse esta ropa interior se quitó la toalla y la lanzó a la cama y me dijo que porque no le había sacado el resto de la ropa, que si solo la quería en ropa interior, a lo cual me dijo, a lo mejor sí, y por eso escogiste este conjunto, para recordar lo que viste durante la carrera, yo no sabía ni que decir y ella solo se ría, se giró y me dijo que si se veía más cuando estaba trotando o ahora que tenía esa ropa interior, a lo que atine a decir que cada una tenía su magia y que ambas permitían ver que era una mujer hermosa, sensual y con un cuerpo de infarto, a lo cual se río y vio que en mi pantaloneta había algo que había tomado vida propia, a lo cual me dijo, ummm primera vez que te veo así, parece que estas animado, y yo le respondí, dime como no, se acercó me roso mi pene con sus dedos y dijo, pues vamos hacer algo para calmarte, pues después de este trote y tu con esta calentura te puede dar hasta un infarto, y acto seguido lo apretó con su mano, se acercó más me beso y empezamos a acariciarnos, puede recorrer con mis manos sus senos, su espalda, sus piernas y por su puesto su cola.
Así estuvimos un buen rato, hasta que ella me recostó en su cama, me bajó la pantaloneta y procedió a darme un delicioso sexo oral, lo hacía muy bien, se esmeraba en darme placer, sabía como jugar con su lengua a lo largo de mi pene, con sus dedos en mis testículos, como utilizaba su boca para meterse mi pene y luego mis bolitas, como sus manos me masturbaban y como después bajo con su lengua para recorrer mi poco más debajo de mis testículos hasta encontrar mi ano, nunca antes me lo había hecho y fue un estallido de placer, sentir su lengua recorrer esa parte de mi cuerpo, detenerse y estimular mi ano, fue algo increíble que hizo que mi erección fuera aun mayor.
Estuve a punto de venirme y para evitarlo decidí devolverle favores y empecé a besarla, bajar por su pecho, besar y lamer por encima del encaje de su sostén los pezones, bajar por su abdomen, sus piernas, besar y jugar con sus dedos en mi boca y volver subir hasta encontrar su depilado sexo, que no dude en besar, recorrer e arriba abajo con mi lengua, jugar haciendo movimientos de zic zac, poner sus labios en mi boca y sorberlos un poco, hasta sentir que estaba mojada y empecé a abrir su sexo y pasar un poco más mi lengua, seguir jugando con su sexo que olía y sabía delicioso, meter mi lengua en su vagina, y sorber un poco su clítoris, lo cual la hizo estremecer, al verlo pase nuevamente mi lengua por su sexo pero esta ves introduje dos de mis dedos en su vagina, lo cual la hizo dar un pequeño respingón y luego metí su clítoris en mi boca y lo lamí y succione lo cual la hizo brincar, gemir y retorcer, sin embargo, yo no pare en lo que hacía y pude sentir como alcanzó su primer orgasmo, pero antes de calmarla, la puso más excitada y de una vez me quitó la ropa me subió a su cama y corrió su tanga y empezó a cabalgarme, yo le retiré su sostén y empecé a besar, lamer y succionar sus pezones, con lo cual cada vez recobraban más vida, mis manos se posaron en su cola y empecé a acariciarla, y uno de mis dedos se dirigió a su ano, aprovechando sus flujos me lo lubrique y empecé a realizar suaves movimientos en sus ano, lo cual no le incomodo, por el contrario la excito aun más y alcanzó su segundo orgasmo.
Yo aun tenía toda la energía, por lo cual la coloque en cuatro y empecé a penetrarla, con mucha facilidad, por lo cual empecé con movimiento de mediana intensidad y ella empezó a gemir, y por fin empezó a hablarme y a decirme que la tenía muy excitada, que muy pocas veces se había sentido así y que aún menos veces había alcanzado dos orgasmos tan seguidos, yo la tome de sus hombros y empecé a realizar más presión en mis embestidas y ella empezó a decir que le encantaba, que lo siguiera haciendo que la tenía muy excitada, por lo cual le tome del cabello y al hacerlo empezó a gemir, a moverse muy fuerte y a penetrarse ella misma, yo solo aguantaba sus embestidas y aproveche para acariciar su clítoris, lo cual la llevó a un mayor nivel de excitación hasta que alcanzó su tercer órganos y nos quedamos recostados en su cama, la consentí un rato y me dijo que su hijo no demoraba en llegar, por lo cual me vestí y me retire de su casa, no sin antes darnos un buen beso apasionado y acordar la hora en la que nos veríamos el siguiente día para seguir nuestra rutina. Aquí no acaba la historia, pero me gustaría saber si les agrada para seguir relatando otros encuentros que tuvimos.







Comentarios
9 comentarios
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login EntrarBuen relato
Super genial el relato vacano que le pasará a unó asi
Sobresaliente relato, muy descrptivo y motivante
Excelente relato, espero el siguiente
Excelente relato.suspicas tímido, perverso de parte de ella. Tu, seguramente si hay hombres como to. Q hay q hacerles dibujos en pllastilina. Pero hay de todo. Otros somos ordinarios atrevidos y solo aprovechamos la mínima oportunidad. Felicitaciones aprovecharte una buena hembra necesitada.
Muy bueno
HOLA COMO VASBUEN RELATO Y SUSTANCIOSO.SALUDOS
Buena historia, continua....
Muy buen relato.