Todo empezó cuando mi esposo me presentó a una amiga suya (la llamaremos Patricia) con el fin de que pudiéramos organizar un evento Sw, a nosotros desde hace un tiempo nos gustaba ese ambiente, asistíamos a sitios y eventos, pero nunca habíamos interactuado (nunca estuve interesada en eso) solo nos gustaba la libertad que se sentía en esos lugares.
Una noche fría de jueves, nos reunimos para hablar de los detalles del evento, terminamos en un bar del centro tomándonos un cóctel, yo siempre he sido una mujer con poca vida social, pero ese día no quería que nos fuéramos a la casa, así que propuse que fuéramos a un bar Sw para que ella viera cómo funcionaba y así hacernos una idea para nuestro evento. Después de mucho insistir Patricia accedió y nos fuimos los tres para el lugar. La noche transcurrió con normalidad y no pasó nada fuera de lo común, bailamos, bebimos un poco y consumimos cositas que nos desinhibían.
La siguiente semana Patricia fue la de la idea de volver al lugar, allí nos sentíamos a gusto, así que fuimos en el mismo plan de la semana anterior, ella se fue al baño y en medio de los tragos y la música mi esposo empezó a besarme, acariciarme, lentamente desabrochó y bajó mi pantalón y mi ropa interior, su lengua caliente y húmeda empezó a recorrer mi vagina, yo estaba muy excitada, no era capaz de abrir mis ojos porque sentía que se dañaría el momento, sentía mucha gente a nuestro alrededor, recordé que Patricia venía con nosotros e inmediatamente abrí los ojos (sentía pena de que nos encontrara en esa situación) y no sé cuánto tiempo llevaba ella con su carita entre mis piernas, no supe en qué momento llegó ella ahí, pero era algo que mi cuerpo disfrutaba pero mi mente quería parar, solo podía pensar en que pasaría al día siguiente, era una locura. Para apaciguar mis pensamientos desabroche el pantalón de mi esposo y saqué esa gran verga deliciosa que tiene, empecé a comermela como nunca, pedí a Patricia que me ayudara en mi labor (ya mis pensamientos se habían ido al carajo) y ella gustosa accedió. Paramos porque empezamos a sentirnos un poco incómodos con tanta gente rodeándonos, con sus miradas puestas en nosotros. Estuvimos un rato más en el lugar y terminamos la noche en nuestro apartamento.
Ese día empieza la primera de muchas aventuras……..








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