Rumbo al sitio íbamos muy ansiosos y ecitado mientras ella me preguntaba detalles de como era lo cual yo desconocía, llegamos al lugar que queda ubicado en una zona concurrida a esa hora (1:00pm) en el centro sur de cali.
Nos abrió el propietario quien muy amsble nos explicó un poco del sitio, pedimos dos cerveza frías y nos hizo pasar a un cuarto en el que había una camilla, nos alcanzó 2 toallas y nos dijo que podíamos esperar al chico del masaje allí o si preferiamos en el turco a lo cual respondimos que en el turco, salí un momento con él y le dije que iríamos al turco y que le comentará al chico que entrará desnudo y con confianza para hacer lo que quisiera, el sr me pregunto que si penetracion también y le respondí que lo que le provocará.
Nos fuimos con Diana hacia el turco, era pequeño pero cómodo con dos sillas y una colchoneta, apenas entramos nos empezamos a besar alli de pue con una arrechera increíble, luego la hale y nos tumbamos en la colchoneta, me senté y recosté mi espalda sobre la pared mientras tras ella se acostó boca abajo, dando la espalda a la entrada para seguir mamandola como pocas veces lo había hecho.
Estando así se abrió la puerta del turco e ingreso un chico de unos 22 años, blanco, abello corrto Rubio 1:75 de estatura aproximadamente, buen cuerpo, definido, velludo y con una verga aún no electa del todo, gruesa de unos 20 cmts aproximadamente, no hizo falta decir nada, con una señal le indique que iniciará ella no volteó hacia atrás, quito su mirada de mi verga y la levantó para mirarme llena de morbosidad y lujuria, el chico se arrodilló, puso aceite en sus manos y empezó a masajearle los pies con delicadeza, ella celebró el ritmo de la mamada cada vez que sentía las manos del chico y la cercanía de su cuerpo.
Luego siguió hacia arriba por las pantorrillas con más fuerza para seguir con su entrepierna hasta llegar a sus nalgas en las que se detuvo para masajes con fuerza para luego volver a su entrepierna y rozar el clitoris de Diana que jadeante intercambiamaba mamadas a mi verga y mordisquitos en mis huevas, mi pelvis y mi abdomen, a esa altura miré la verga del chico y uff... se había transformado, la tenía super erecta, encorvada hacía la izquierda y más grande de lo que pensé le podía crecer, eso me puso a mil, con mi mano derecha acaricie la cabeza de Diana que se tratgaba mi verga y le indiqué al chico que se subiera un poco y le pusiera la verga en medio de sus nalgas, fue allí cuando la agarró por la cintura y su deliciosa y dura verga se deslizó sobre sus nalgas aceitada y sudorosas de arriba hacia abajo y viceversa para luego dejarse tumbar sobre ella, frotar su pecho y abdomen en su espalda y cadera besandole la nuca y los hombros a lo que ella respondió dejando de mamar mi verga y girando su cuello para juntar sus lenguas y sus labios en un largo, desesperado y super apasionado beso... continúa...








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