Tras ese apasionado beso, le pregunté a Diana ¿como la sientes? 'Ricaaa mor me respondió', ¿la quieres adentro? Quiero mamarla me dijo, acto seguido el chico se quito de encima y se tendió boca abajo para que Diana se acomodara en cuatro y empezará a darle um mamada indescriptible, pasandole la lengua desde la raíz hasta el glande y luego hacerla desaparecer hasta un poco más de la mitad y por momentos toda pero por segundos para volver a iniciar al quedarse sin aire, le besaba los huevos, el ano y volvía hacía arriba para comérselas de nuevo, yo extasiado al ver ese espectáculo me recosté boca arriba y metí mi cara entre las piernas de Diana buscando su cuca y encontrandla mojada como nunca, goteaando, caliente, pidiendo lengua y verga, empecé a besar, lamer y masajear su clirotis con mi lengua y así provocar que se entregará totalmente al deseo.
Fue cuestión de minutos para que Diana llegará en un órgasmo interminable, contrayendondose, apretando sus muslos, temblando, retorciéndose, jadeando y gritando, ante lo cuál el chico muy hábil aprovecho que quedó expuesta con su redondo culo empinado para acomodarse tras ella y aun sin que hubiese se terrminado sus contracciones ensartarle su enorme verga en su dilatada y chorreante cuca mientras yo seguía latiendo su hinchado clitoris y sentía como esa polla reluciente empezaba a bombear con fuerza rozando también mi lengua y golpeando mi barbilla con sus huevos mientras Diana exclamó ahhhh uffff juepu.... siiii ricoooo y empezó a gritar como poseída, fue alucinante ver y sentir como esa verga enttraba y salia con ritmo y fuerza y escuchar los jadeos y expresiones de mi puta como nunca antes la había visto y como deseaba verla , peera, arrecha, transformada y enloquecida por esa verga que la hizo venir de nuevo a chorros en minutos y permitirme recibir sus líquidos calientes en mi.boca.
De allí en adelante fue un concierto de sexo y verga en esa cuca hambrienta, culliaron de todas las formas posibles, en cuatro, pollo asado, misionero, cabalgando con ella de espalda a él y saltando sobre su verga mientras mamaba la mía y luego de frente, con el chico agarrandola por la cintura para clavarsela toda mientras yo de pie puse mi verga entre sus bocas para que alternarán una mamada formidable en una faena que concluyó en un orgasmo simultáneo para finalmente quedar los tres tumbados, entrelazados, exhaustos, con Diana en medio, de frente a el, rozándole la verga con el abdomen, acariciandole la nuca y susurrandole al oido 'culeas delicioso, que se repita'.
Lo que iba a ser una hora terminó en casi dos y media con los tres totalmente satisfechos y con promesa de repetir. Todo sucedido en la realidad. Esperamos sus comentarios para publicar algunas otras experiencias. Gracias








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2 comentarios
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login Entrarque rico amigo me encanto tu relato yo soy cornudo hace 8 años y me encanta verla disfrutrar con otras vergas mi esposa tiene 39 y le encanta los hombres de 18 a 25
Que delicia de relato, siempre he soñado con un masaje así para ella, le gusta que le hagan masaje en la espalda y le excita mucho sentir las manos de un hombre sobre su espalda... Aunque sería también deli un masaje de otra mujer, nunca se sabe jajajaja Me encanto este relato...publica más para poder tomar un punto de partida para un posible encuentro...gracias y cuidate.