Un sábado en la noche fuimos con mi esposa Marcela a un bar swinger que quedaba en la Carrera 14 # 80-65 de Bogotá, era la tercera vez que íbamos y esa noche había encuentro nudista, después de dejar nuestra ropa en los respectivos casilleros, ingresamos al bar con tenue luz, solo con una toalla cada uno, una mesera nos asignó una de las pocas mesas que quedaban con una silla sofá, el bar estaba totalmente lleno de gente desnuda, para entrar en calor pedimos media botella de aguardiente; a nuestro lado estaba una hermosa mujer mamándole la verga a su pareja, viendo esta escena de inmediato mi verga se puso erecta, y después de 3 aguardientes le baje la toalla a Marcela y empecé a chuparle sus grandes tetas, ella de inmediato me quito la toalla y empezó a darle una deliciosa mamada a mi gruesa verga de 17 cm, y a hacerme la paja con sus suaves manos; al acariciar las voluptuosas nalgas de Marcela mi mano se tropezó con la mano de la chica de al lado que acariciaba a Marcela, tome sutilmente su mano y la conduje hasta los húmedos labios vaginales de mi excitada esposa, su clítoris estaba muy duro, la chica soltó la verga de su pareja y procedió a darle una espectacular lambida vaginal a Marcela, así estuvimos durante varios minutos, y cuando reaccioné vi como varias parejas estaban de pie a nuestro contorno extasiados por tan hermosa escena, luego de brindar con nuestros vecinos, fuimos las 2 parejas a la pista de baile y allí ellas totalmente desnudas bailaban suavemente mientras se besaban apasionadamente; los 2 hombres solo mirábamos extasiados y en la penumbra del sitio, sentí como disimuladamente él rozo mi verga con su mano, regresamos los 2 a la mesa, nos presentamos, tomamos un trago y el (Juan) me pregunto si yo era bisexual, a lo cual yo conteste que era heterosexual, pero en mi interior tenía mucha curiosidad por explorar nuevas fantasías, él me dijo que yo tenía una verga muy bonita, y que le gustaría que tuviéramos juegos eróticos los 4, yo muy tímidamente le dije que si ellas aceptaban lo haríamos más tarde, cuando ellas volvieron a la mesa, se presentaron y brindamos los 4 y Marcela y yo nos dirigimos al segundo piso e ingresamos al jacuzzi, donde había varias parejas y procedí a penetrarla desenfrenadamente, y tuvimos un delicioso orgasmo, la tome de la mano y nos dirigimos a la penumbra del turco, donde nuevamente nos encontramos con Laura y Juan; nos sentamos junto a ellos e iniciamos un intercambio de caricias, Laura tomo la mano de Marcela y la puso en la hermosa verga de Juan de aproximadamente 15 cm y ella empezó tímidamente a masturbarlo, igual Laura tomo mi verga en sus manos y empezó suavemente a masturbarme y a darme una espectacular mamada, cuando estaba por derramarme, Laura detuvo su mamada, tomo la mano de Juan y la puso en mi erecta y lubricada verga, yo quedé perplejo, era la primera vez que consentidamente otro hombre cogía mi verga, por unos instantes dentro de mí hubo una lucha de mí supuesta heterosexualidad con mi reprimida bisexualidad, el de inmediato empezó a hacerme la paja y a chuparme las huevas, lo cual me fascino, mientras Marcela penetraba mi culo con uno de sus dedos; acto seguido Marcela tomo mi mano derecha y la puso en la erecta verga de Juan, yo con mucho temor y excitación empecé a darle una suave masturbada a lo cual él se retorcía de placer, así estuvimos entregados al placer y fantasías por varios minutos, luego de lo cual Juan derramo grandes chorros de semen en mis manos, el cual esparcí en las blancas tetas de Laura y ella procedió a chupar su verga, viendo y sintiendo este espectáculo, no soporte más y eyacule toda mi leche en la boca y manos de Juan, el muy extasiado lamia mi verga y comía mi semen, mientras en medio de mi espectacular orgasmo, veía como Marcela y Laura se besaban y se chupaban sus deliciosas tetas; extasiados de placer bajamos los 4 al bar, tomamos más aguardiente y mucha agua para recuperar fuerzas, en ese momento empezó en la pista de baile el show de sexo en vivo, el cual fue muy bueno, nuevamente muy excitados subimos a la sala de fantasías, donde estaba lleno de parejas desnudas entregadas al placer, logramos ubicarnos en un extremo de una de las camas y procedimos a penetrar a nuestras respectivas esposas, las cuales gemían de placer al sentir nuestras duras vergas en sus lubricadas vaginas, en medio de los gritos, Laura nos pidió que intercambiáramos parejas, yo me hice encima de Laura y la penetre muchas veces con furia y placer, ella gemía con cada chuzón y tuvo un gran orgasmo, y cuando mire a mi esposa, ella estaba masturbando a Juan mientras él le chupaba las tetas, le pregunte que si no quería penetración de Juan y me dijo que todavía no estaba preparada para dar ese paso, Juan me sonrío y yo procedí a quitarme de encima de Laura, le tome la verga a Juan y lo invite a penetrar a su esposa, volví a penetrar a Marcela y luego de unos minutos ella se vino y yo derrame toda la leche que me quedaba en su caliente cuca, cuando terminamos nuestro acto, Laura y Juan ya habían tenido su placentero orgasmo y vimos como Juan lamia la deliciosa cuca de Laura tomando su propia leche.
Estábamos exhaustos, nos bañamos, bajamos al bar, nos vestimos, intercambiamos números telefónicos y nos marchamos a nuestras casas.
Fue una fantasía maravillosa, que nunca pensé hacer realidad, por mis temores y mis prejuicios machistas, me fascinan las mujeres, pero me llama mucho la atención tener más encuentros bisexuales.
Espero les haya gustado mi relato, pues fue un hecho de la vida real.








Comentarios
11 comentarios
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login EntrarQue delicia disfrutar del sexo bisexual es lo mejor Se gosa totalmente
que rico relato me excite mucho leyendo
que rico relato me excite mucho leyendo
Se me paró la verga leyendo
Waoo rico
Muy buen relato...noche fabulosa
Muy buen relato...noche fabulosa
Muy buen relato...noche fabulosa
Uuyyy que deliciosa experiencia.
wow... que buena noche
excelente relato,son experiencias maravillosasgenial poder compartirlas