En esta historia es basada en una experiencia real entre mi madre y yo. Quiero aclararles algo, esta historia será algo larga, quizás mas de lo que ustedes están acostumbrados.
Empezare por presentar a todos los que involucrados en la historia. Primero mi padre se llama Abraham y cuando empezó esta bella historia el tenía 45 años, es de complexión, delgada, carácter fuerte, le encanta TOMAR CERVEZA, FUMAR, cual chimenea, trabaja en plataforma petrolera en ciudad del Carmen, Campeche, por lo tanto, baja cada 14 por 14 días. La siguiente es mi madre se llama Aracely, mide 1.67 metros, tenía en ese momento 38 años, es una mujer de complexión delgada, tiene un buen busto sin ser exagerado, cintura media, cadera ancha por haber tenido 2 hijos, pero si es pompuda, nalgona en pocas palabras, cuando empezó todo. Mi hermana Ana, de 25 años en ese momento ya estaba y sigue casada. Y yo soy Humberto, inicialmente tenía 18 años, mido 1.80 metros, actualmente tengo, 20 años, estudiante de derecho en la Universidad, por lo que mi madre tiene 40 años actualmente, mi padre 47, y mi hermana 27.
Una vez presentados los integrantes, empecemos la historia. Como dije hace un poco más de 2 años. Lo que lo inició fue que en ese tiempo mi padre estaba en la casa y le faltaban unos 2 a 3 días para regresar a plataforma y lo volveríamos a ver en 15 días. Era un fin de semana pasándola como siempre en casa, eran las 9 o 10 de la mañana no recuerdo, pero mi papá estaba sentado viendo la Tv, fumando, bebiendo cerveza, mi madre preparando el almuerzo, ya era una rutina para ella, no había comunicación entre ellos, solo lo básico y hablo realmente lo básico:
- Tráeme otra cerveza, aprovechando que vengas tira las colillas y cenizas.
- Si, cariño respondía mi madre.
O tráeme papel de baño que ya se gastó, tráeme la comida aquí en la sala, tráeme, tráeme y tráeme… eso el único dialogo que había entre ellos. Desde hace 3 o 4 años, mi padre no sale con ella, ni para la compra de la semana, o al cine, a nada. Solo llega a casa, se sienta a ver tv, pasa de ahí a su cuarto y de su cuarto a la sala.
Por mi parte, entre mi padre y yo había amor y aversión al mismo tiempo, nos queríamos (eso creo, al menos de mi parte hacia él), pero no le gustó para nada que no quisiera estudiar algo referente a su área de trabajo, pero la verdad, prefiero las leyes, desde que fueron en ese tiempo en la preparatoria, abogados reconocidos en nuestra ciudad y del país. Esa aura de respeto, me fascino.
Dicho lo anterior, se imaginarán el trato con él era mas fría. Pero con mi madre era todo lo contrario. Teníamos un trato de amor, había platica de todo tipo, nos mandábamos reels de las redes sociales, nos etiquetábamos en algo que nos gustaba y cosas así.
El caso es que ese día, mi padre le dice que le lleve mas cerveza y tire los cigarros, como la ví apurada con la comida, decidí hacerlo, le lleve la cerveza, lleve las colillas, las tire en la basura, y regrese el traste que usaba para esa función.
Mi padre, en lugar de agradecer, hace lo contrario, empieza con sus cosas:
- Se lo pedí a la mujer de la casa, no al niño de mamá. ¿O que eres mujer?
- Nada, nada, como veo a mamá ocupada haciendo la comida que te gusta (Puerco entomatado), no quise molestarla y te lo traje, no me cuesta nada apoyar en algo como traerte la cerveza y tirar la colilla. Solo eso. Además también se me antojo algo frío y aproveche a dártelo.
- Mmmm.. si tu lo dices. Entonces… ¿siempre vas a entrar a ser abogaducho?
- Si, ya presenté el examen de admisión, solo estoy esperando si me quedó o no.
- Eso es una perdedera de tiempo, a menos que tengas un padrino para que entres al gobierno, de lo contrario solo será un desperdicio de tiempo y dinero.
- Ya me las arreglare, no te preocupes. Bueno, sigue viendo lo tuyo.
Me retire para evitar mas insultos y desprecio de mi padre. Fui con mi madre que estaba cocinando la saludé:
- Hola ma
-Hola cariño, gracias por llevarle la cerveza a tu padre y tirar las colillas.
- No hay nada que agradecer ma, ya sabes que si puedo te echo la mano. Aprovechando ¿quieres que te ayude en algo?
- Ay hijo, te lo agradezco. Puedes cortar los tomates y macharlos un poco para que se sofrían un poco en lo que corto el puerco.
- Claro ma.
Para que quieres más, habrán pasado 5 minutos así exageradamente cuando voltea mi padre y me ve cortando los tomates, llevándolo al traste que me dijo mi madre.
- Ja, ja ahí acabo el gran abogado, terminando como chacha, jajaja,
- Ya déjalo en paz, solo me esta ayudando a terminar más rápido la comida.
- No pasa nada con ayudarla, es más, no me hace más o menos hombre, además, así aprendo a cocinar en lo que consigo a una mujer como ella. Esto último lo dije viendo a mi madre, la cual me mira y veo como se sonroja.
Parece que le mente la madre con ese comentario y se levanta como endemoniado ya simbrado con las cervezas que se había chingado, eran como 7 u 8 latas.
- ¿Qué dijiste pedazo de pendejo? ¿Qué no soy hombre por cocinar?, eso es de mujeres, NO NECESITO SABER COCINAR, para eso esta mi mujer.
- No dije que lo seas, dije que a MI, no me hace ser menos o mas hombre si aprendo cocinar, así no dependo de una mujer.
- ¿Ahora me dices que soy pendejo por depender de ella?
- (Me lleva la chingada, todo lo confunde). No, tú no. Hablo de mí. Que tal si me sale mala mujer, o que no sepa cocinar, ¿ya me jodí no lo crees?
- Mmmm…(balbucea y no le entendí ni madres)
- Ya, ya, le dije que me ayude a cortar los tomates, no es para tanto amor, así lo termino mas rápido, ve a ver la tv, y apenas este la comida te aviso. Y si quieres te la llevo a la sala.
-Mmm… -No dice nada y se va a su asiento amarranarse.
-Vaya lio por ayudar a mi linda ma. Se lo vuelvo a decir, ella me sonríe.
(Cabe mencionar que ese día lucía muy bien), fue creo el momento que la ví no como madre, sino como mujer. La describiré como estaba vestida ella ese día:
Usaba una blusa escotada en V, short corto que le llega a las caderas, ajustado, de tela ya desgastada, algo deshilachada, color rosa. Se veía UN MUJERON, ¿porque vestía así? Bueno es lo único bueno de mi padre, le gusta exhibirla, que la miren, no se si por morbo o no, pero lo que si sé es que le gusta exhibirla, es como una esposa trofeo: ¡Mírenla, es mi vieja! Ya que cuando se le decía que hay que ir a comprar la despensa cuando esta el, le dice que ropa se ponga, obvio nada vulgar, pero que la haga lucir el cuerpo, es de esas mujeres que si o si te hacen voltear a verla. Y en casa, le pide o exige que se vista así.
Bueno, retomando la historia. Desde esa vez, es cuando la ví como una mujer deseable.
La casa que fue el lugar donde se sembró la semilla, creció y se fue alimentando por la indiferencia, maltrato de mi padre hacia ella, el apoyo indirecto de mi hermana y otros factores fue lo que hizo que germinara esta relación prohibida hacía ella.
Describo nuestra casa para que se imaginen como es:
Vivimos en el sureste mexicano, ya sabrán donde por la ubicación del trabajo de mi papá. En un fraccionamiento privado, donde los vecinos son familia de la mayoría de los trabajadores de ese mismo sector laboral.
Desde el exterior destaca una fachada moderna de tonos claros, con un pequeño jardín bien cuidado y un portón metálico automático. Tenemos una cochera donde se tiene el Aveo que conduce mi madre, y un Atos donde me transporto a la escuela.
Al entrar, la sala es amplia y fresca gracias al aire acondicionado, indispensable por el clima cálido y húmedo del lugar. Un sofá en forma de "L" de color gris o café ocupa el centro de la habitación, acompañado por una mesa de centro de cristal y un mueble para una televisión grande.
La cocina está integrada al comedor con una barra tipo bar. Los gabinetes empotrados en la parte alta de la pared son de madera o acabado brillante, y siempre hay suficiente despensa. El comedor tiene una mesa para seis personas.
La recámara principal posee una cama king size, un amplio clóset y un baño privado, y también cuenta con aire acondicionado.
Hay una habitación que le pertenece a mi hermana, que se ha mantenido así para cuando viene con su esposo.
Mi habitación, que esta cuenta con mi cama doble, a un lado de ella un escritorio pequeño donde esta asentado mi laptop, una lampara de estudio. Frente a la cama, esta empotrado una barra para colocar mi consola de videojuego, la tv esta pegada a la pared, una pequeña de 32”.
En el patio trasero, se encuentra la batea, los tendederos para la ropa, al fondo de ahí la pared que divide a la siguiente casa, Dicha pared cuenta con una altura de 2 metros y medio aproximadamente. Para tener privacidad. Cabe mencionar que la casa es de una sola planta, con opción para construir un segundo piso. Pero ahí se quedó.
Bien, ya conoces un poco el lugar donde la gran mayoría de las cosas pasan.
En fin, retomando la historia, sigo ayudando a mi madre en la cocina, la veo como mujer, antojable, deseable así vestida. Me fijo en sus pechos, en sus nalgas como se balancean en cada movimiento que hace al momento de caminar, de cortar el puerco, en cada movimiento en sí. Estoy tan absorto, distraído viéndola, que mi madre nota mi mirada y me pregunta:
- ¿Que es amor, tengo algo? O porque me miras tanto.
- Ah, no, nada, (no le podía decir que la estaba mirándola como mujer), Solo huele rico la comida.
- Ja, ja, hay amor solo es el tomate sofriéndose, no le puesto aun la carne.
- Aun así, huele rico.
- Bueno, mándale un mensaje a tu hermana pregúntale si va a venir con su esposo o no para saber cuanto voy a cocinar.
- Ok, ahora se lo mando.
Le mando mensaje a mi hermana a los minutos, solo contesta que vendrá solo ella a casa. Así mi madre ya sabe cuanto va a cocinar y servir.
A eso de las 12:30 pm, llega mi hermana, nos saludamos, saluda a mi padre, le avisamos si quiere comer con nosotros o en la sala viendo su programa de Tv, el responde que ahí, porque va a empezar su futbol. Mi hermana ayuda a poner los platos en la mesa, yo llevo los vasos, saco el refresco, el hielo.
Mi madre le lleva su comida, se regresa con nosotros a servir la comida de los demás, nos sentamos y almorzamos, mi hermana empieza a platicar con mi madre, yo solo me limito a escuchar.
- Como te decía mamá, debes aprovechar salir de vez en cuando con papá, o sea, se la pasa encerrado ahí, llega aquí y sigue encerrado en lugar de ir contigo a pasear, cine, parque, la idea es salir mamá.
- Ay hija, ya sabes como es tu padre. No niego que si me gustaría salir, mis salidas son únicamente al super, con los vecinos en una reunioncita y cosas así.
Escuchando, noto la mirada de mi madre, con un dejo de tristeza, que extraña salir le digo:
- Oye ma, si vamos tu y yo a dar una vuelta, no se para despejarte un poco. Mira que van a dar apenas las 2 de la tarde, si quieres y te deja papá, ¿te animas?
- Ay, no sé hijo, que pensará tu padre si salgo estando él aquí
- Ay mamá, sal, mi papá esta perdido viendo su futbol, está ahí sentado y nadie lo va a mover de su lugar, lo conoces. – Decía mi hermana, secundando mi propuesta.
- Bien, esta bien. ¿A que hora quieres que salgamos? – Me pregunta.
- Si quieres en una hora, hora y media. Para que te alistes.
- Bueno, ayúdame, hija a buscar que ponerme.
- ¡Dale! Gracias Beto, así le ayudas a mamá a salir de esta jaula.
Me fui a mi cuarto, estuve buscando que ponerme, pensando donde llevar a mi madre a despejarse y tenía razón mi hermana, desde hace 2 años no salía, no la llevaba al parque, cine, cuando salía era para comprar la despensa, ir a visitar a una amiga y ya. Así que pensando en eso. Decido ponerme un pantalón de mezclilla, una playera tipo polo, color blanca. Mis zapatos casuales. Antes me meto a bañar, me alisto 30 minutos antes ya estaba listo. Me siento en la sala junto a mi padre, que ya estaba mas ebrio, me llevo las latas, las colillas. El me ve, me pregunta a donde iba, le comenté que íbamos a llevar a Ana a su casa. Mi padre:
- ¿También va a ir tu madre?
- Si, quieren seguir el chisme, ya sabes, una vez que agarran plática, no hay quien las pare, y la verdad no quieren interrumpirte viendo tu juego.
- Mmmm… bueno, si, luego se ríen mucho y me distraen.
- Por eso, así te dejamos tranquilo, aprovecho a ver unas cosas en lo que ellas hablan. Me llevo el Aveo, le pongo gasolina. ¿Ok?
- Si, si, ya… déjame continuar viendo la tv.
En ese momento sale mi madre junto a mi hermana, luciendo fenomenal. Usaba un conjunto que le hacia ver su silueta, quedo impactado. Me sacan del sueño:
- ¿Nos vamos? Deja le digo a tu padre.
- Ya le dije que íbamos a llevar a Ana a su casa y que iban a seguir chismeando ahí. Si le decimos que saldrás, capaz que se ponga bélico y no te deje ir.
- Tiene razón Beto, mamá. Soy la excusa perfecta para que salgas a pasear.
- Hay es que no me gusta engañar a tu padre.
- Ay mamá no le estas siendo infiel, solo es una salida para que te despejes del encierro.
Comenta mi hermana y yo la secundo, solo con la cabeza, no puedo articular palabra alguna. Sigo babeando internamente por ver a mi madre.
Salimos de la casa, agarro las llaves del Aveo, mi hermana se sube en la parte de atrás, mi madre en el asiento del copiloto, yo enciendo el auto, nos dirigimos a dejar a nuestra hermana a su casa. En el trayecto ellas hablan de todo un poco, mis ojos a veces se pierden en las piernas de mi madre.
Dejando a mi hermana en su casa, sale, se despide de nosotros, y me dice ella: -Trátala con cariño como se merece Beto. Nos manda un beso y se mete a su casa. En eso, mi madre me pregunta:
- ¿Y a donde piensan llevarme?
- Pues están pasando la nueva de Bad Boys, de Will Smith, y la de mi villano favorito ¿Cuál quieres ir a ver? Se que ambas te gustan.
- Me quiero reír un rato, vamos a ver la de MI villano Favorito.
Nos dirigimos a la plaza, donde proyectan la película. Compro los boletos, ella quiere poner las palomitas y le digo que no, que ella es mi cita… que la voy a consentir como dijo mi hermana. Ella se sonroja.
Haciendo cola para entrar, noto que muchos la miran, con deseo, un tipo se acerca y le dice que mejor de ver una película para niños, vaya con el hacer una película mas interesante. Mi madre lo mira, lo ignora, el quiere decir algo y lo interrumpo:
- ¿Qué te pasa animal?, es mi pareja, lárgate o aquí vas a terminar tirado mordiendo el piso, pendejo.
El tipo se va, maldiciendo, mi mamá me observa, la abrazo de la cintura, como si fuera mi novia. Ella me mira sorprendida, pero no me quita la mano de su cintura. Entramos a la sala, nos sentamos, en lo que esta en los avances de los estrenos, ella me habla:
- ¿Por qué dijiste que soy tu pareja y no tu mamá?
- Si le hubiera dicho que eras mi madre, más iba a insistir el tipo en decirte de cosas y no iba a permitirle que te falte el respeto.
- Gracias amor, me sentí protegida por ti…con tu padre no es así, cuando salíamos hace muuuucho tiempo, era de que le gustaba que salga así y le gustaba que me vean, digan cosas y el se sentía todo un machote…
Empezó la película, durante la proyección, la veía alegre, como hace tanto tiempo que no. Vi que estaba feliz.
Termina la película, salimos de ahí, veo que ya esta oscureciendo, mi madre me dice que ya nos vayamos a la casa, de seguro papá estará molesto. Yo le digo que no se preocupe. Compre una pizza, y unas six para mi padre, para la cena. Llegamos a eso de las 7:30 pm, mi padre cuando nos ve llegar, quiere reclamar:
- Por fin llegan, me estoy muriendo de hambre. ¿Por qué tardaron tanto?
- No te preocupes pa, traje pizza y te traje un six, ¿quieres que te lo lleven a la sala o vienes al comedor?
- Ah, bueno, bueno, tráemelo para aquí, que ya va empezar la casa de los famosos.
Se lo alcanzo a la brevedad, el esta tranquilo. Mientras mi madre se va al cuarto a cambiarse. Pero antes me habla:
- Hijo, quiero agradecerte por esta cita, me hacía tanta falta salir. Y gracias por defenderme, me hiciste sentir especial.
- No pasa nada ma, fue un gusto salir contigo, es más deberíamos de salir un poco más.
Nos damos un abrazo fuerte caluroso, la tengo agarrada de la cintura, ella me mira, quiere decirme algo… no dice nada, solo se mete a su cuarto para cambiarse. Me retiro, pero observo que no cerró la puerta, quizá lo olvidó, me llama la curiosidad, veo a mi padre esta perdido viendo la tv, no hay peligro inminente. Me acerco de nuevo, observo a mi madre cambiarse de ropa, esta en lencería, quedó asombrado por el cuerpo maravillado que tiene en ese momento me percato que estoy excitado, mi verga esta durísima, al grado que se duele por lo apretado del boxer y pantalón.
Me encamino a mi cuarto, me quito todo, me acuesto en mi cama, no pienso, me guío por puro instinto básico. Me masturbo, pensando por primera vez en mi madre. Termino copiosamente, me quedó exhausto por el orgasmo que he tenido. Pero fue muy intenso, diferente…
Esta historia continuará....








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