La chica del Ajedrez
Relato de comunidad Hetero: Generalschedule 10 min de lectura calendar_today Agosto de 2026

La chica del Ajedrez

Es tan fascinante y tan poco común que alguien llegue a excitar tu cerebro y tu libido al mismo tiempo y en el mismo nivel…Tan asombroso que, al día de hoy, al recordarlo y escribirlo, sentí esa misma excitación, después de m...

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Fue hace algunos años que estaba acá en Guía cereza, en el chat, cuando un perfil llamó mi atención. Solo tenía pocas fotos, pero no eran fotos en ropa interior ni desnuda completamente. Eran delicadas, ¿saben? Tenían mucha sensualidad aunque no mostraban mucha piel.

Comenzamos a hablar y, curiosamente, no hablábamos de sexo. De hecho, muy pocas veces comienzo hablando de sexo. Siento que, aunque sea una página para eso, hay muchos elementos antes de llegar a ese punto que le dan disfrute, que hacen que sientas más interés.

Por raro que pareciera, hablamos de nosotros, de nuestras cosas. Ella también disfrutaba mucho de los relatos y me comentó que había visto uno de los míos y que le había agradado. Fue tanto que, al principio, hasta hablábamos de cosas completamente fuera de ese ambiente, como jugar al ajedrez. Así comenzamos a acercarnos. Hablábamos por guía mientras íbamos jugando partidas de ajedrez en otra página al mismo tiempo.

En ese momento yo estaba en Bogotá y ella en Medellín.Estábamos lejos, pero poco a poco crecieron esas ganas de conocernos.

Me gustaba el hecho de que, cuando se daban esas ocasiones en que hablábamos de sexo, ella cambiaba completamente. Me fascinaba que excitara mi cerebro y al mismo tiempo la libido; era algo que disfrutábamos los dos. Por acá o por teléfono, las pocas veces que hablábamos.

En un momento se me dio la oportunidad de ir a Medellín y realmente quería conocerla y jugar una partida de ajedrez. No digo que no quisiera tener sexo con ella; sus senos eran muy lindos y la forma de su boca me atraía mucho, pero en mis adentros dije: “Si al menos nos viéramos y jugáramos una partida, no estaría mal”. Era ese deseo de verla, escucharla en vivo, sentirla cerca y tener su tacto al alcance del mío.

Nos vimos un sábado. Cuando llegué, la llamé y le dije que ya había llegado y que ya me había instalado en el hotel. Ella me dijo dónde podíamos vernos. Estaba muy ansioso de verla, de conocerla, y cuando hablamos me dijo que ella también sentía esas ansias. Le dije que había traído el ajedrez para nuestra partida, pero que lo había dejado en el hotel. Quería que fuéramos a comer algo y después jugaríamos. Ella aceptó.

Al acercarme, me estaba intoxicando con su aroma. Su perfume era delicioso. Y la forma en que se veía... una blusa negra escotada dejaba ver sus lindos senos y la espalda llena de pequitas. No podía dejar de mirar su boca mientras le hablaba, y ella lo notó enseguida. Ella me dijo que me veía mejor que como me veía por cámara. Que de verdad no pensaba que fuéramos a conocernos, pero que le gustaba mucho que pudiéramos vernos.

Me decía que recordaba mucho nuestras charlas, tanto por nuestras partidas de ajedrez y nuestras conversaciones de otros temas, como cuando hablábamos de sexo y nos decíamos cosas excitantes en nuestras charlas. Yo le decía que me fascinaba su boca, que estaba que me moría de ganas de besarla, y ella me dijo: “¿Por qué no lo haces?”. No dudé un segundo; la tomé por la cintura y la besé. Con tantas ansias de ambos que ni nos dimos cuenta de cuánto duró ese beso.

Pregunté qué quería para comer. Me dijo que no tenía hambre. Le dije que al menos comiéramos un helado. Estábamos en la fila hablando cuando me dijo: “La verdad no creí que te fuera a gustar”, un poco incrédula. Le dije: “Si supieras que en este momento me está enloqueciendo tu perfume y el sabor de tus labios”. Volvió a decirme que no creía que fuera así. Como estábamos en la fila, ella se movió hacia adelante. Aproveché para acomodarme detrás de ella y decirle: “Mira cómo me tienes en este momento”, sujetándola con un brazo por la cintura y acercándola hacia mi cintura. El suspiro tan delicioso que dejó salir involuntariamente, así como su mano sobre la mía, no para liberarse sino para acercarse aún más a mi cintura, disipó cualquier duda y confirmó que ese deseo que sentía por ella era correspondido.

Compramos el helado y al sentarnos nos dijimos todo. A duras penas alcanzamos a probarlo cuando le dije: “Vamos al hotel”. Ella no lo pensó y dijo: “Sí, vamos”.

Llegamos a mi habitación en el hotel y, curiosamente, el tablero de ajedrez estaba sobre la cama. Ella se recostó y dijo: “¿Quieres jugar ahora?”. Yo le dije una mentira: “Si quieres, jugamos ahora”. Sabíamos que era mentira porque, dejando el tablero ahí en el medio, comenzamos a besarnos, esta vez sin restricciones, sin barreras...apretaba su cuerpo junto a mí, escuchaba sus suspiros, sentía sus senos en mi pecho y poco a poco como todo su cuerpo se acercaba al mio...el tablero quedo en la mesita de noche, me fascinaba su respiracion super fuerte...el aroma embriagante de su piel, como se erizaba cuando besaba su espalda y como sujetaba fuertemente mi mano moviendola hacia su pecho y sus pezones, me desnudo con tantas ganas y tanto deseo...que no queria mas que hacer lo mismo, sin embargo, ella se sentia un poco incomoda cuando quise quitarle completamente la blusa...se sentia timida por su aspecto. La reconforté diciéndole que no importaba, que era perfecta, fuera como fuera y que no tenía por qué pensar en algo así.

Fue como hacer estallar una bomba… en ese momento cambió y me fascinó aún más. Ya sentía el calor de sus caderas… pero cuando se quitó ese short con el que venía… vi el verdadero impacto de mis besos y de nuestro deseo… sus muslos estaban empapados…Solo tenía su ropa interior y le pedí que se sentara encima mío...se movía delicioso en movimientos circulares...toda su humedad se pasaba a través de nuestra ropa interior a nuestros genitales...su rostro mostraba tanto placer, tanto deseo...no quería que soltara sus senos, con una mano sujetaba uno, con mi boca lamía y chupaba con frenesí el otro y con mi otra mano...la puso en su cuello diciendo "aprietame duro"...cada momento era mejor que el anterior y no sabia que otras sorpresas venian para mi. Mientras la apretaba sentia como iba llegando al orgasmo...como frotaba mas rapido su clitoris contra mi, en un momento se detuvo...sus piernas temblaban su mano queria que la apretara mucho mas fuerte y sujetaba la mia para que lo hiciera....Que delicia !

Después que ella tuvo su orgasmo, yo no podía más. Queria penetrarla, era algo que moria por hacer en ese momento,ella tambien lo deseaba, lo queria tanto como yo, pero me dijo "ponme en 4, pero sujetame contra la almohada", en ese momento comence a penetrarla...su cuerpo era exquisito en todo sentido...su vagina estaba tan caliente y tan mojada que, ese primer instante fue sublime...creo que me quede un par de segundos disfrutandolo...ella gimio tan rico que me trajo de vuelta de nuevo y comence a penetrarla mas seguido, mas fuerte, con una mano sujetaba su cabeza contra la almohada, con la otra la sujetaba mas fuerte de sus caderas, ibamos perdiendo lentamente el control, ella con sus gemidos ahogados contra la almohada y yo penetrandola mas rapido cada vez, el ver el movimiento de sus nalgas y escuchar sus gemidos ahogados me excitaba mucho mas...senti como temblaban sus muslos de nuevo y se venia nuevamente, yo no podia de la dicha ! queria hacerla venir tantas veces como pudiera...se lo dije al oido "quiero que te vengas para mi muchas veces", en ese momentono pude seguir con tanto, senti como ella se vino y me hacia venir, era algo increible !

Después de todo eso, temblábamos, cuando quedábamos recostados uno al lado del otro, así de extasiados, nos besábamos y temblábamos, con esa sonrisa que se te dibuja después de una buena sesión de sexo.

Se nos bajo la emocion un poco y le dije "ahora si quieres comer algo", ella dijo que si y nos vestimos...solo que, ibamos a tener hambre mas de lo que esperabamos, mientras comiamos algo mas. Ella se vistió y se acercó a la puerta de la habitación; yo la seguía…

Pero sentí eso de nuevo, quería besar sus hombros, su cuello, no pude evitarlo. Antes de que ella abriera la puerta me sentia excitado de nuevo, y no quise dejarla salir...la tome fuertemente por la cintura...pero no queria ponerla en la cama...sujete sus muñecas con mi mano, contra la pared, con mi otra mano abri lenta pero firmemente sus piernas y hale sus caderas nuevamente hacia mi...suspiro de nuevo, como la primera vez, pero en esta ocasion, ella era solo para mi. Baje su short, y movi su tanguita hacia un lado, ella movia su cadera mas hacia mi...abria las piernas aun mas para que pudiera acariciar su clitoris...su respiracion se agito de golpe, de repente me dijo, en un tono un poco ironico "no querias salir a comer"... y le dije "hay algo mas rico que quiero comerme primero" y ella dijo "si, comeme otra vez".

Acariciaba su clítoris, los labios de su vagina.Ella era fascinada con la sensación de mi pene en sus nalgas, sus caderas se acercaban a mí, pero al tiempo quería presionar su pecho contra el muro, con sus manos inmóviles hacia arriba. En ese momento, recorde una de nuestras charlas...tome sus tangas con mis dos manos, y las rompi, arrancandolas de su cintura. Ella dijo " de verdad lo querías hacer?"...y yo le dije "te dije que lo haría"...ella me besó dándome su aprobación y se dio la vuelta...volviendo a poner sus manos arriba de su cabeza, con sus piernas abiertas y su mirada de "sigue"

Y yo obediente y con tantas ganas de complacerla, continué, acaricié su clítoris, la besaba, chupaba sus senos con tantas ganas, hasta que sentí que sus piernas fallaban, y era ella, de nuevo, mostrándome que tanto lo disfrutaba, dándome otro orgasmo. ¡Me fascinaba ! La volví a besar y cuando dejé de besarla ella me dijo algo como "nunca pensé que fuera a ser así". Yo le dije que tampoco lo pensaba, pero que lo disfrutaba tanto que no quería parar.

Enseguida le dije que se recostara en la cama, lo hizo tan rapido como se lo pedi, estaba desbocado, la penetraba con fuerza y ella se estremecia, pero queria mas, su "sigue, sigue", me gustaba tanto. Después, ella quería estar nuevamente en 4; me lo pidió, pero esta vez me dijo: "Quiero que me abraces y me aprietes los senos muy fuerte mientras me penetras…Obvio, queria hacerlo, solo que esta vez, al verla asi, no pude detenerme, no lo pense y le di sexo oral mientras ella estaba en cuatro, hundia la cabeza aun mas en la almohada y yo me sentia tan bien con su vagina en mi boca, lamiendola, jugando con mis deditos mientras lo hacia, el solo hecho de estar asi me producia un placer inmenso, una vez sus muslos quedaron llenos de sus fluidos y mi saliva, cumpli su deseo. Comence a penetrarla nuevamente, pero sujetaba fuertemente su pecho con mi brazo...gemia mucho mas duro asi, hasta darme cuenta que el sudor nos empapaba por completo, recuerdo recorrer su espalda con mi lengua sintiendo su sabor...el sentir como mi brazo se resbalaba de sus senos y como ella lo colocaba nuevamente ahi, presionando sus pezones, sus hermosos pezones rozados y como botoncitos. Pero esta vez no aguante con tanta excitacion y me vine sin ella, solo se que en el momento en el que ella sintio que me iba a venir, me dijo "echamela en mi cola", me vine y ella se quedo un momento inmovil, como si no quisiera perderse algo, sentia como mi semen goteaba desde sus nalgas hacia su vagina...cuando por fin se movio, me dijo "sabes lo rico que se siente tu lechesita asi...escurriendo hasta mi vagina"...,la acaricie con ternura, por que me fascinaba verla asi. Extasiada. Con tantas ganas. Para no alargar la historia y resumir un poco, volvimos a hacerlo en la ducha, y una vez más antes de salir. Nos vimos a mediodía, pero cuando salimos ya había caído la noche. Después de cenar, tomamos un taxi y ella me dijo "de verdad que no creí que iba a pasar todo esto, pero estoy encantada de que haya pasado así". Ya mucho despues de habernos despedido, ya en la madrugada cuando regrese a la habitacion del hotel volver, vi su tanga en el suelo, evidencia de que todo eso habia sido algo tan real, la levante, me alistaba para dormir y puse mis cosas en la mesa de noche... y ahi estaba, ignorado pero al mismo tiempo, testigo, el tablero de ajedrez.

— _shadow_keeper_

21 de agosto de 2026

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