Fotos por: Juan Carlos Porras y Johanna Serna. Cortesía de Club Spanking Medellín
Dos floggers, uno en cada mano. Movimientos sincronizados, patrones que se repiten, brazos que se cruzan y una ejecución en la que importan mucho más la precisión, el ritmo y la coordinación que la fuerza.
“El Spank Florentino para nosotros es como música”.
Así lo describe el Sr. Azagoth, fundador del Club Spanking Medellín, comunidad organizadora del Torneo de Spank Florentino 2026, una competencia que este año tiene alcance nacional, pero cuyos organizadores tienen una ambición mucho mayor: convertir el Spank Florentino en una disciplina profesional y llevar el torneo a otros países.
Para entender qué hay detrás de esta práctica, conversamos con Sonsacada, miembro del Club, sobre su técnica, su historia, los códigos de la comunidad y el proyecto que tiene su base en Medellín.

¿Qué es el Spank Florentino?
El Florentine Flogging es una técnica dentro del juego de impacto que se caracteriza especialmente por el manejo coordinado de dos floggers, uno en cada mano. Los movimientos pueden formar patrones entrelazados, incluyendo características figuras en ocho, y producir secuencias continuas y rítmicas.
“Dentro del BDSM es una de las prácticas de impacto. Es una disciplina estética y de técnica; es una forma de dar azotes, pero con un componente mayor de destreza: se manejan ambas manos, con movimientos y golpes rítmicos en patrones elaborados”, explica Sonsacada.
La coordinación permite construir secuencias que pueden resultar casi hipnóticas para quien las observa. De hecho, así fue como ella lo descubrió.
“Yo lo conocí un 21 de enero, en un show en un bar, donde se presentó el Sr. Azagoth, y yo quedé fascinada. Los movimientos de los floggers a ritmo, sincronizados… era hipnótico. La música, el sonido de esos azotes…”.
Desde entonces, el Club Spanking Medellín se ha especializado en esta modalidad, pero con una interpretación particular.
“Nuestro enfoque es más sensorial, erótico, sin dejar afuera el lado más S/M. Hemos fomentado el placer de una caricia, que el BDSM no es solo dolor, que tiene su lado estético y delicado”.

De las artes marciales a los clubes fetish de Los Ángeles
La historia moderna del Florentine Flogging es particular y, aunque no existe una documentación académica definitiva sobre su nacimiento, diferentes fuentes especializadas coinciden en varios elementos.
Una de las referencias sobre la historia de esta técnica sitúa su aparición en clubes fetish de Los Ángeles a mediados de la década de 1990 y atribuye su desarrollo, al menos parcialmente, a un practicante conocido como Entropy, quien habría modelado el estilo a partir de movimientos provenientes del kung fu.
Esto coincide notablemente con la historia que se ha transmitido dentro del Club Spanking Medellín.
Según la versión que conoce la comunidad, aquellos movimientos estuvieron relacionados específicamente con el manejo de los nunchakus y posteriormente fueron trasladados a los floggers. Esta parte concreta de la historia, sin embargo, es más difícil de documentar y permanece principalmente dentro de la tradición oral de la comunidad.
Lo que sí está ampliamente reconocido es el resultado: dos floggers, uno en cada mano, realizando movimientos coordinados y patrones entrelazados.
Entre las técnicas que actualmente se enseñan están los patrones de cuatro y seis tiempos, construidos a partir de movimientos en forma de ocho. El de seis tiempos requiere una coordinación mayor, pues ambas figuras se entrelazan mientras las manos alternan su posición.
El propio nombre Florentine tiene antecedentes anteriores al BDSM. El término ha sido utilizado para describir estilos de combate en los que se manejan simultáneamente dos armas, una en cada mano. La analogía resulta evidente: las armas fueron sustituidas por dos floggers.
Más de tres décadas después de aquellas experiencias en Los Ángeles, la técnica se practica y enseña en diferentes comunidades alrededor del mundo. Y en Medellín quieren llevarla un paso más allá.

Una disciplina que también exige físicamente
Ver una presentación permite entender rápidamente por qué los integrantes del club insisten en hablar de destreza. Mantener durante varios minutos movimientos coordinados con ambos brazos requiere práctica, resistencia y memoria muscular. Algunas personas desarrollan rápidamente la coordinación necesaria. Otras necesitan un entrenamiento mucho más constante.
“También estamos las que, si no practicamos una semana, perdemos todo el avance”, reconoce Sonsacada.
Incluso es posible practicar inicialmente los patrones sin impactar a otra persona: los movimientos pueden entrenarse en el aire para desarrollar coordinación y memoria muscular antes de trabajar con los floggers sobre un compañero.
“La práctica hace al maestro, pero lo que siempre decimos en el Club Spanking Medellín es que lo importante es divertirnos con lo que hacemos. No tomarlo de recocha, pero tampoco frustrarnos porque no nos sale a la primera. Es un reto con nosotros mismos y de mejorar cada día”.

Classic, Mixto, Performance y Freestyle
El Torneo de Spank Florentino lleva esas habilidades a competencia mediante diferentes categorías.
En Classic aparecen los movimientos fundamentales. Que sean básicos no significa que sean sencillos: coordinación, ritmo y capacidad para mantener correctamente la ejecución durante toda la presentación aumentan considerablemente su dificultad.
En Mixto entran diferentes elementos: floggers cortos y largos, kabunzas, fingers poi, placas y otros implementos. Cada uno requiere su propia técnica y manejo.
En Performance, las duplas tienen mayor libertad para construir una propuesta artística y visual. Algunas mantienen dinámicas D/s y otras funcionan como Top/bottom, pero el objetivo es incorporar el Spank Florentino dentro de una rutina que experimente con el movimiento, las sensaciones y la relación con el público.
Finalmente está el Freestyle. “Acá son como los pavos reales”, dice Sonsacada. Es el momento en el que cada participante muestra sus mejores movimientos y aquello en lo que tiene mayor destreza, sin las limitaciones de una rutina tradicional.

No gana quien golpee más fuerte
La palabra spanking puede hacer pensar que una competencia de este tipo consiste en determinar quién golpea con mayor intensidad. Según Sonsacada, es prácticamente lo contrario. “Lo que menos medimos acá es la fuerza”.
Los jueces buscan técnica, precisión, coordinación y sincronización entre manos, música, impacto y movimiento corporal. También existe una dimensión estética: postura, vestuario y calidad visual de la presentación. “El Spanking Florentine lo vemos como un arte y como tal lo queremos proyectar”. Para ellos, el ritmo es tan importante que recurren constantemente a una analogía:
“El Spank Florentino para nosotros es como música”.
Consentimiento: sin él, no se empieza
Toda esta exploración tiene una condición previa. “Es todo. Sin esto no se piensa ni en iniciar”, responde Sonsacada cuando le preguntamos por el consentimiento.
El Club Spanking Medellín señala que trabaja bajo RACSA: Riesgo Asumido y Consensuado para prácticas de Sexualidad Alternativa o no convencionales.
El concepto parte del reconocimiento de que determinadas prácticas implican riesgos y que las personas adultas involucradas deben conocerlos, asumirlos y consentirlos.
Para el club, esto implica autoconocimiento, autocontrol y responsabilidad. El consentimiento, además, no se considera permanente: puede darse y también retirarse en cualquier momento.
La responsabilidad tampoco termina en la dupla que participa. “Las personas que estamos alrededor nos convertimos en veedores de las prácticas también. No solo somos simples ‘voyeuristas’ de los shows; también somos agentes críticos y actores activos”.

“Dolor, degeneración, degradación”
Cuando preguntamos cuáles son los prejuicios más frecuentes alrededor del spanking y el BDSM, Sonsacada responde con tres palabras: “Dolor, degeneración, degradación”. Precisamente esa percepción es una de las cosas que el club quiere cuestionar.
“Queremos mostrar que el BDSM también es sensual, erótico; que una caricia puede provocar más sensaciones que el mismo dolor”. Su aproximación puede incluir algo tan sencillo como recorrer el cuerpo con un flogger de peluche para producir cosquillas, trabajar desde el tacto o generar diferentes sensaciones.
Eso no significa que no exista un BDSM más intenso, basado en dolor, sometimiento o prácticas más rudas. Como dice Sonsacada: “ese ya es otro capítulo”.
De “Los Sparkis” al Club Spanking Medellín
El Club Spanking Medellín nació de un grupo de amigos que se reunía a practicar y sesionar: “Los Sparkis”. La idea de construir algo más estructurado ya rondaba por la cabeza del Sr. Azagoth y finalmente el grupo la convirtió en realidad.
Hoy allí coinciden personas que apenas empiezan a explorar el BDSM con otras que llevan años dentro de comunidades “bedesemeras”, como les llaman de forma coloquial y cariñosa y tienen experiencia en disciplinas diferentes al spanking, como bondage, shibari, fireplay o petplay.
En 2025, el Club de Spanking Medellín fue nominado a Mejor Comunidad Digital en los UK Fetish Awards, algo que, según sus integrantes, también les ha permitido generar conexiones y conseguir patrocinios. Y encontrar financiación no ha sido sencillo. “Conseguir una marca que dé plata en Colombia es difícil”, nos cuentan. Una de las empresas que decidió respaldar el proyecto fue Xenttia, una compañía enfocada en bienestar emocional, relaciones y bienestar integral.


Curiosidad sí, pero acompañada de criterio
¿Qué pasa si alguien lee todo esto y siente curiosidad? Sonsacada recomienda empezar por información y análisis crítico.
“Hay muuucha información en todos lados, muchas personas con buena y mala información”, advierte.
Buscar comunidades con trayectoria, espacios preparados para recibir principiantes y personas con experiencia puede ayudar a derribar las primeras barreras, pero la curiosidad no debería reemplazar al autocuidado.
“La curiosidad es una gran impulsora para dar esos primeros pasos, pero por experimentar no podemos dejar de lado el ser críticos, el autocuidado y el autoconocimiento”.
Porque detrás de los floggers, las competencias, el espectáculo y esa fascinante sincronización de movimientos existe algo bastante más importante. “Estas prácticas nos pueden dar mucho placer y satisfacción, pero también nos ponen en situaciones y momentos muy vulnerables”.
Para ellos, el Spank Florentino no es simplemente dar una nalgada. Es técnica. Es entrenamiento. Es sensualidad. Es comunidad. Y, como ellos mismos dicen, también es música.

Entrevista con Sonsacada: detrás del Spank Florentino
Después de conocer la técnica, la competencia y las aspiraciones del Club Spanking Medellín, quisimos acercarnos también a la experiencia personal de Sonsacada y a su manera de vivir esta comunidad.
GuiaCereza: ¿Cómo conociste el Spank Florentino?
Sonsacada: Yo lo conocí un 21 de enero, en un show en un bar, donde se presentó el Sr. Azagoth, y yo quedé fascinada. Los movimientos de los floggers a ritmo, sincronizados… era hipnótico. La música, el sonido de esos azotes…
GuiaCereza: ¿Cuánto entrenamiento requiere llegar a manejar dos floggers de esta manera?
Sonsacada: Eso depende. Cada persona lleva su proceso, cada persona es única, como sus habilidades y destrezas. Tenemos personas que tienen una coordinación mano/ojo excepcional y sacan las figuras muy fácil. También estamos las que, si no practicamos una semana, perdemos todo el avance.
Es como todo en la vida: la práctica hace al maestro. Pero lo que siempre decimos en el Club Spanking Medellín es que lo importante es divertirnos con lo que hacemos. No tomarlo de recocha, pero tampoco frustrarnos porque no nos sale a la primera. Es un reto con nosotros mismos y de mejorar cada día.

GuiaCereza: Uno de los prejuicios más frecuentes es pensar que BDSM es sinónimo de dolor. ¿Qué significa para ustedes mostrar que también puede ser sensual, estético y delicado?
Sonsacada: Queremos mostrar que el BDSM también es sensual, erótico; que una caricia puede provocar más sensaciones que el mismo dolor, que vivir una experiencia erótica alternativa puede ser “tan simple” como pasar un flogger de peluche y generar cosquillas, liberar tensiones, inducir al placer desde el tacto.
Obvio, también está la otra parte del dolor, la liberación, el sometimiento rudo… pero ese ya es otro capítulo.
GuiaCereza: ¿Cómo nació el Club Spanking Medellín y qué tipo de comunidad se ha formado alrededor de él?
Sonsacada: Inició como un grupo de amigos que nos reuníamos a sesionar y practicar, “Los Sparkis”. La idea ya rondaba por la cabeza del Sr. Azagoth y con ellos la hicimos realidad.
En el Club Spanking Medellín tenemos personas de todos los niveles, conocimientos y experiencias. Hay desde principiantes, que apenas se están acercando al BDSM y nunca han practicado nada más allá de algo kinky con alguna pareja, hasta grandes exponentes y referentes de la comunidad que llevan muchos años en el BDSM.
Aunque tengan su especialidad en prácticas diferentes al spank —bondage, shibari, fireplay, dominatrix, needleplay, petplay, entre otras— se interesan y reconocen en el Spank Florentino una práctica hermosa y retadora, y se enamoran de ella como nosotros.
GuiaCereza: Finalmente, si una persona adulta siente curiosidad por este mundo, ¿cómo recomendarías que se acerque por primera vez?
Sonsacada: Mediante la información y el análisis crítico. Hay muuucha información en todos lados, muchas personas con buena y mala información, y lugares que llevan años de recorrido en esta comunidad. Hay lugares para principiantes que ayudan a bajar esas barreras.
La curiosidad es una gran impulsora para dar esos primeros pasos, pero por experimentar no podemos dejar de lado el ser críticos, el autocuidado y el autoconocimiento.
Estas prácticas nos pueden dar mucho placer y satisfacción, pero también nos ponen en situaciones y momentos muy vulnerables, y esto nos podría llevar a experiencias no tan buenas.
Puedes encontrar a Sonsacada en Instagram: @sonsacada_

Video recomendado: Reglas para el Torneo de Spank Florentino de Medellín

Diccionario para entender el Spank Florentino
BDSM: Sigla que agrupa prácticas y dinámicas relacionadas con bondage y disciplina, dominación y sumisión, y sadismo y masoquismo.
Spanking: Práctica consensuada de dar palmadas o nalgadas, generalmente sobre los glúteos.
Spank Florentino / Florentine Flogging: Técnica caracterizada por manejar simultáneamente dos floggers, uno en cada mano, mediante movimientos coordinados y patrones rítmicos.
Flogger: Implemento compuesto por un mango del que salen varias tiras flexibles. En el Florentino pueden utilizarse dos simultáneamente.
Juego de impacto: Conjunto de prácticas consensuadas en las que se producen impactos con las manos o diferentes implementos.
Spanker/Spankee: Spanker ( azotador) y Spankee (azotado(a), quien recibe el impacto).
Top / Bottom: En una práctica, Top es quien la ejecuta o dirige y Bottom quien la recibe. No necesariamente implica una relación de Dominación/sumisión.
Bedesemero/a: Término utilizado coloquialmente por miembros de comunidades BDSM de habla hispana para referirse a quienes forman parte o participan de esta cultura.
Kinky: Término amplio utilizado para referirse a prácticas, intereses o expresiones eróticas que se apartan de lo convencional.
RACSA: Riesgo Asumido y Consensuado para prácticas de Sexualidad Alternativa o no convencionales. Principio utilizado por el Club Spanking Medellín para abordar el consentimiento, conocimiento de los riesgos y responsabilidad de quienes participan.
Fotos por: Juan Carlos Porras y Johanna Serna. Cortesía de Club Spanking Medellín

