rápidamente me llamo Luisa tengo 26 años, carita color clarito, blanquita, buena cola quizá esa eso lo que me hace ver diferente en dónde llegó, no estoy mi gorda ni flaca...
Les sigo contando, ya me encontraba excitadisima de ver cómo mi padrino me sobaba los pechos con su mano, en un momento me apretó fuerte que se me salio un gemido, y nos miramos, el me tomo del mentón y me beso tan apasionado que nuestras lenguas se enredaban y danzaban pa un lado a otro.
Tomo mi mano y la puso encima de su bulto, abrí los ojos al notar que su verga sería grande y de un hombre de verdad, un hombre de 35 años, me doblaba la edad y se vería muy mal si en esos tiempos hubiese contado está deliciosa historia.
Sentía su paquete caliente, y quería conocerlo pero en esos momentos se desperto la bebé y enseguida Carmen, cómo pude me acomode y Hernando quito su brazo de mi espalda y dijo: les voy a preparar crispetas para mirar la película, la cocina estaba en el segundo piso de la casa, yo me quedé en los muebles de la sala controlando mi respiración; escuché que Hernando me llamo para que le ayudará, Carmen dijo: ve y ayudas por favor, los hombres son un desastre en la cocina jajaja.
Sabía que si subía pasarían cosas, estaba nerviosa y ansiosa de saber a dónde llegaría todo esto.
Una vez estaba en la cocina me hablo cómo nada hubiera pasado en la sala
Luisa, por favor prepara jugo y llevale a Carmen.
Sentí que me daba órdenes muy estrictas y tenía un tono de voz muy seco y frío, nose porque me sentía mal y tenía ganas de llorar, pensaba que lo que hicimos fue mi culpa, quizás debía haber avanzado más.
Prepare el jugo y lo lleve hasta la sala de tv, antes de volver pase por mi cuarto y me puse un shorts de leggins, que me quedaba súper apretado y se notaba mi panochita apretada por la tela de la prenda, quería provocarlo y ver qué tanto tenía para mí, ya se había convertido en algo personal, además que moría de ganas por conocer el tamaño de su paquete, claro que no había mirado otros sino solo la pequeña pija de mi novio e intuía que la de mi padrino sería mucho mejor.
El entrar a la cocina me miró y no pudo evitar que sus ojos bajarán a mi panocha, que se dibujaba a la perfección.
Porque te cambiaste de ropa?
Lo siento pero la manche con jugo; quieres que te ayude con las crispetas? O más bien ven y te enseño. Me puse frente a la estufa y mientras movía la sartén con las crispetas el me tomo por detrás mi mano y me dijo al oído. Veo que te gusta tomar las cosas por el mango, mientras sentía su paquete en mis nalgas, yo solo paraba mi colita restregando en su verga que ya la sentía grande. Y con su otra mano subio por mis piernas y toco mi panocha sobandola y empujándome hacia atrás arrimandome por completo a su verga, ya estaba entregada a el, se me salio un gemido cuando de repente sonaron los primeros estallidos de crispetas( palomitas de maíz), saliéndose de la sartén y cayendo algunas al piso, coloco una tapa sobre la crispetera. Y el no sé separaba de mi, sus manos parecían pulpo, tocaba mis pechos, me vagina, mi cola, yo solo gemía bajito, no quería que me nos escucháran abajo, con mi mano izquierda frote su verga por encima del pantalón, estaba dura como hierro y caliente como lava, me quize dar la vuelta quería conocerla, pero con fuerza me devolvió a ponerme frente a la estufa, y me dijo al oído.
No quiero que te des vuelta solo disfruta mi pequeña puta, eso serás a partir de ahora .. mi Puta.
Esas palabras me encendieron aún más, nadie me habia tratado así, no siquiera mi novio, y yo solo asentí con la cabeza y cerré los ojos.
Dijo en voz alta, cómo para que escucháran abajo: - Luisa tu mira las crispetas y yo recojo las que cayeron al piso, no dejes que se quemen.
Besándome en la nuca, tras la orejas sin dejar de acariciar mis tetas, fue bajando despacio detras de mi, hasta que llegó a mi culo, puso su cara sobre mis nalgas. De un solo Jalón me bajo el shorts y las bragas, dejando mi culo desnudo al aire, y me dió un pequeño mordisco en una nalga, que rico culo tienes pequeña, siempre quize comertelo.
Con sus manos abrió mis nalgas dejando a la vista mi orificio anal, sentí que me hiba a desmayar sentí húmedo y mojado mi ano, estaba lamiendo mi culo, era muy rico, nadie había echo eso, a mi novio no le gustaba hacer sexo oral. Mi padrino me tomo de la cadera y me hizo el culo hacia atrás, y chupo mi vagina, mis jugos salían y el pasaba su lengua desde mi concha encharcadas hasta mi ano, sentía riquísimo que sentí mis piernas temblar, mis ojos cerrarse y la boca abierta, no tenía control sobre mi cuerpo, estaba experimentando mi primer orgasmo de tan solo un oral, de verdad que Hernando sabía cómo tratar a una mujer.
Apague la estufa y le pedí que me lo metiera, me puso junto al mesón de la cocina e inclinandome hacia adelante con mi culo al aire me fue metiendo su verga, estaba gruesa, sentí un poco de dolor, aunque con la primera corrida estaba súper lubricada pero sentía que me llenaba completa, seguía entrando y entrando el dolor aumentaba, pero quería que siguiera, hasta que sentí sus huevos en mis nalgas. Ya la tienes toda adentro amor, empezó a sacar y meter, el dolor se había ido, y transformado en placer, algo que jamás pensé sentir en el sexo, de verdad me estaba echa una mujer, su verga me llenaba por completo, estaba súper rica me gustaba mucho, el solo pensar que me estaba cogiendo mi padrino en su cocina, mientras mi madrina estaba un piso más abajo, quizá dormida o entretenida en la película.
De repente empezó a cogerme muy duro, me dolía pero me gustaba y volvía a sentir otro orgasmo, me volví a correr en su verga, hasta que saco su rico pene, y echándome su leche caliente y espesa en mis nalgas dejandolas pintadas de blanco, tomo con sus dedos medio y anular un poco de semen y los metió en mi boca, era la primera vez que probaba semen, me pareció rico y novedoso; me quedé quieta recuperando la respiración sintiendo como mi vagina palpitaba por semejante cogida,
Con toallas de cocina me limpie mi trasero que estaba empapado de semen, me organize la ropa, el también hizo lo suyo, mientras yo ponia a calentar las crispetas en el micro, porque ya se habian enfriado, habia pasado 30 minutos ya, él recogía y barría el piso de desastres de crispetas, y gotas de semen.
En eso me tomo de la cintura, me dió un beso súper húmedo con lengua y mucha saliva, mientras sus manos apretaban mi culo y me dió un breve pellisco.
Que rica estas, siempre quice cogerte mocosita, de hoy en adelante serás mi puta personal, y espero sepas mantener la boca cerrada.
Eso me gustaba que me hablara así, y hay descubrí que el sexo vainilla no era lo mío, justamente lo que mi novio me daba, y lo que en realidad de gustaba era que me traten como puta, y que bien que haya Sido mi padrino quien me descubriera, ya moría de ganas por tenerlo adentro mío de nuevo.
Emplatamos y bajamos a la sala, por suerte Carmen y la bebé se habian quedado dormidas otra vez.
Tuvimos varios encuentros en otros lugares, pero esas son otras historias . Espero les guste!!! Recibo críticas buenas o malas.
Disculpas por mi redacción.
Saludos besos hay!..







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