Carla luego de haber acariciado, hacer la paja y terminar con una mamada en la verga de un muchacho en la buseta, se decidió a complacer mi sueño de verla clavada por otro hombre.
Sin embargo, una vez decidimos contar nuestras aventuras sexuales me había pedido no publicar este episodio, pero es de tal suceso y fue tan enormemente la calentura y la paja que me hice que sería pecado no contarlo y hacerlos sentir lo que yo sentí esa tarde.
Cómo vivíamos en un apartamento en el centro de la ciudad éramos asiduos del septimaso, y siempre veíamos el teatro ubicado en la séptima con 24, el último teatro porno rotativo de Bogota, yo lo veía con ganas de entrar y Carla con fastidio porque decía que allí solo iban viejos verdes y no muy aseados, en varias ocasiones la invite a entrar a lo cual se negaba siempre.
Una tarde de viernes durante el septimaso de octubre en la noche de brujas y aprovechando el ambiente lúdico y festivo, le insistí en que entraramos, le recordé el episodio de la buseta y decisión de darme gusto, recuerdo que eran 2 películas en rotativo por el mismo valor, le dije que no era necesario quitarse el antifaz que se había colocado, de tal suerte que no le verían del todo la cara, con algo de duda acepto entrar.
Una vez pasamos la puerta del teatro una oscuridad densa, un olor a decol y un aroma a limpiador de pisos nos recibió. Carla me pidió que nos ubicaremos en las sillas cerca del proyector, en la parte más oscura del teatro, nos acomodamos en la tercera fila como en la 5 y 6 sillas, al llegar en las filas de atrás no había nadie, en la nuestra un señor en la segunda silla y otros en las sillas más allá de las nuestras y en la fila de abajo dos tipos que no voltearon a mirar.
La película que proyectaban era una italiana sobre una monja que se la culeaban en el convento y le hacían de todo entre los sirvientes y el cura, con ayuda de la madre superiora.
Estando en esas le pregunté si le había mamado la verga al muchacho de la buseta así como lo hacía la monja, a lo cual me dijo es que el actor tiene una verga muy grande y el muchacho no, esa respuesta me calentó y procedí a comenzar a soltarle el pantalón para meter la mano y buscar esa joya belludita que ya comenzaba a humedecer.
Estando en esas no nos dimos cuenta que los viejos de la fila de abajo se habían pasado a la fila detras de la nuestra, exactamente detras de nuestras sillas y el de la entrada ya estaba sentado al lado de Carla.
Cuando logré soltar el pantalón y bajar la cremallera, esa vagina hinchada por la calentura y por sentir la cercanía del señor de al lado, quería salirse de los cucos, a lo que ella accedió acomodándose y bajando desde atrás los pantis, la película avanzaba y las cosas se ponían más calientes, la monja era culiada de todas formas y el cura se deleitaba con ella y la superiora, y los sirvientes le daban unas clavadas espectaculares.
Con mi mano dentro de la chochita de mi mujer y masajeando suavemente su clitoris, vi de reojo que los tipos de atrás estaban tratando de llegar a los senos de Carla, ella se soltó la blusa ofreciendo esos melones preciosos para que los tocarán, el vecino al ver qué se dejaba tocar las tetas no dudo y mando la mano, inicialmente con cautela y luego descaradamente a la vagina chocando con mi mano, hice a un lado mi mano para darle paso a esos dedos regordetes y largos, sin piedad el tipo bajo de una vez a la entrada de la vagina y los comenzó a meter, uno primero y luego los dos del medio.
Ahí Carla se extendió sobre la silla y el tipo pudo hacer un metí y saca, procurando le una paja y por poco un orgasmo, mientras los de atrás ya le tenían las tetas por fuera del brasier, yo me acomode y le mame una teta, el otro tipo me imito y ya le estábamos mando las tetas, lo que la hizo estremecer, Carla extendió las manos y a mi como al vecino nos saco las vergas y procedió a acariciar con ansiedad.
Recuerdo que se acabó la película y en el minuto de intercambio de la película prendieron la luz del teatro, ella se reacomodo, se subió el pantalón y se cerró la blusa, una vez inicio la nueva peli, se quedó otra vez todo en una absoluta oscuridad, al dar claridad del inicio de la película, el tipo de al lado estaba frente a ella agazapado y tratando de bajar el pantalón, uno de los de atrás ocupo la silla de al lado y el otro se quedó atrás, todos con las vergas por fuera de sus pantalones, Carla estaba en otra dimensión, movía aceleradamente las piernas, batiendolas como si quisiera apretar cada vez más su vagina para evitar lo que veía venir, pero ya no había vuelta, el tipo que estaba arrodillado se acercó y teniendo a su disposición esa hermosa chocha le lamió lo que más pudo, el de al lado jugaba con sus tetas y el de atrás le refregaba la verga por la cara buscando que se la mamara, yo comencé a hacerme una paja con mi verga extasiada y endurecida como el día que la vi por primera vez desnuda.
No se cómo lo logro pero el tipo que le hacía el oral logro acomodarse encima y la clavo, ella por un momento se extendió lo que mas pudo para recibir ese pedazo de carne corriendose y emitiendo gemidos que hizo que otros voltearan a mirar, el tipo lo saco para venirse, el de al lado se estremeció por la paja que ella le estaba haciendo y el de atrás soltó un gemido cuando se vino en la cara y las tetas.
Yo extendí una mano para sentir esa chochita traginada y con la otra terminaba de hacerme la paja.
Ella como siempre precavida saco del bolso unos paños húmedos, se limpio, se acomodo la ropa y me pidió salir de allí de una vez, cuando le pregunté porque el afán me dijo es que ya habían otro tipos ahi cerca y no quería que se la culiaran porque le tocaría parada y no lo disfruta igual.
Esta es la historia que ella no quería compartir pero que espero haya valido la pena contar.








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1 comentario
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login EntrarChimba ese tetro... Solo he ido un par de veces y solo manes... pero ufff que sexadrenalina