Tanto tiempo viéndote crecer y deseándote, ya había perdido las esperanzas pues era imposible que siendo mi sobrino hubiera algo. Pero la constancia vence lo que la dicha no alcanza dicen por ahí. El 23 de diciembre llegaste borrachito buscando a tus primos y no estaban, sin embargo te invite a pasar y te ofrecí un whisky, brindamos por la navidad y de pronto te pusiste trizte, me contaste que acababas de pelearte con tu novia, aproveche la oportunidad para arrimarte a mi, acariciarte con la excusa de consolarte. Me sentía puta y quería ser tu puta. Seguimos tomando un rato y no deje que te apartaras de mi pecho; no se en que momento deje caer mi mano en tu entrepierna y no me rechazaste. Me sentí animado y comencé a acariciarte con dulzura, sólo preguntaste si estaba bien que eso pasara y te dije que si lo disfrutabas estaría bien. Poco a poco, casi con timidez, tu verga comenzó a erguirse, es un hermoso falo blanco con cabecita rosada que se pierde en una mata de pelo negro, me lo llevé a la boca y comencé a mamartelo, al principio solo te dejabas, pero comenzaste a moverlo penetrándome más y más, tus gemidos me indicaron que te corrías y una dulce lechada cálida inundó mi boca y mi garganta. Luego me dijiste que querías darme por el culo, que sería la primera vez con un hombre y eso me llenó de alegría, te dije que hicieras conmigo lo que quisieras. Me ensalivaste el ojete y comenzaste a meterme tus dedos, casi con fiereza, resistí el dolor y me movía para facilitarte la tarea; viste la vela en la mesa y dijiste que querías metérmela, lo hiciste y sentí que me desgarrabas pero sólo estaba para complacerte, luego me metiste la verga en la boca y me pediste que moviera el culo para pajearme con la vela, la metías y sacabas, pero el goce de tener tu verga al mismo tiempo compensaba cualquier dolor que sintiera. Finalmente me penetraste el culo, de un solo golpe hasta sentir tus huevos contra mis nalgas, lo hacías con la pasión de quien descubre algo nuevo, tomaste mi verga en mi mano y te asombraste que fuera más pequeña que la tuya aunque más gruesa, me preguntabas si más hombres me habían cogido y dijiste que te enseñara posiciones; practicamos en un momento todas las que recordaba y eso parecía calentarte mucho más, finalmente un chorro de semen caliente alivió el ardor que mi culito sentía, fue el bálsamo más dulce que había recibido. Cuando terminamos, tu borrachera se había pasado y quisiste entrar en arrepentimiento, te bese con ternura, te acaricie y te dije cuánto lo había deseado, me hiciste prometer que nadie lo sabría y tú me prometiste desfogar en mi culo el ardor de tu sexo joven cuando lo quisieras. Fuiste mi mejor regalo de nochebuena.

Relato de comunidad Gayschedule 3 min de lectura calendar_today Enero de 2007
Me Llegaste De Nochebuena
Tanto tiempo viéndote crecer y deseándote, ya había perdido las esperanzas pues era imposible que siendo mi sobrino hubiera algo. Pero la constancia vence lo que la dicha no alcanza dicen por ahí. El 23 de diciembre llegaste borrachito buscando a tus primos y no estaban, sin embargo te invite a....
18_up_rating
Contenido adulto. Este relato fue escrito por un miembro de la comunidad. Léelo solo si tienes 18+ y mente abierta.
Sigue leyendo
Otros relatos gay

Gay
Un día inesperado como árbitro de futbol en Manizales
schedule 6 min
visibility 777favorite 5chat_bubble 0

Gay
Un interracial con un indigena
schedule 2 min
visibility 1.4kfavorite 2chat_bubble 1

Gay
Con el padre de mi mejor amigo
schedule 8 min
visibility 2.9kfavorite 3chat_bubble 0
Lo más reciente
Recién publicados por la comunidad

Jovencitas
El momento en que empezó todo.
schedule 7 min
visibility 63favorite 1chat_bubble 0

Sexo con maduras
Ella es Mía
schedule 7 min
visibility 126favorite 0chat_bubble 0

Hetero: General
Fiestas swinger, clubs, eventos de sexo, chicas lesbianas bisexuales o unicornio en Bogotá y Colombia.
schedule 1 min
visibility 104favorite 0chat_bubble 0

Comentarios
0 comentarios
Inicia sesión para dejar un comentario.
login Entrar