Habíamos apostado una caneca de aguardiente; Santa Fe tenía que ganarle a Millonarios, esa tarde la tienda de tu abuelo estaba llena, todos veíamos el clásico como si fuera la última noticia del mundo. Te mire como sabes que te miro, con deseo de sentirte mío, de sentir esa verga taladrándome el culo, de sentir que me elevas al último cielo. Perdió Santa Fe y me dijiste: ¡¡No te vayas, me debes algo!! Todos iban saliendo y yo miraba para todos lados, cogí la última cerveza y mientras me la tomaba entraste al orinal y me dejaste ver todas tus virtudes. Ay Dios, como lo tenías de rico, blanquito y con unos huevos que me provocaban fríos; vi tu culito en medio de esas nalgas abrigadas por unos pelos negros, y entonces fue cuando me pregunté: ¿Por qué te bajabas toda la sudadera? Te voltiaste hacia mí y sin ningún pudor me dijiste, mostrándome tu verga en la mano: ¿Esto es lo que quieres marica? Si, apenas atiné a decir, eso es lo que quiero en mi boca y en mi culo... De una y sin ninguna consideración me quitaste pantalones y calzoncillos dejando mi culo a tu orden, en seguida sentí esa cabezota lubricada queriendo entrar por mi pequeña estrechez. Me lo metiste de una y sentía tus huevos golpeando mis nalgas, sentía tus muslos arrollando mis piernas. No tenías ninguna compasión, ningún síntoma de permitirme una expresión de gusto. Que rico lo que sentía; no era la gran verga pero era gruesa y medía al menos 16cm., rápido fue como mi culo se dilató para recibirla entera y sentir dentro de mi como todo se recreaba. Siento como esa cabezota entra y recorre cada palmo de mi recto, siento sus jugosos embates y quiero más. Y de pronto, sentí el chorro de leche ardiente que llenaba mis entrañas, cediste en el ritmo de tus embestidas y te fuiste quedando quieto, pero no querías, y yo no deseaba, sacarlo mientras reposaba. Mientras sentía como un globo en mi culo tu empequeñecida verga, algo me asaltó ese rencón mimado por tu pene, con una inusitada violencia; tu abuelo se había despertado y no se de donde sacó tamaña verga...

Relato de comunidad Gayschedule 2 min de lectura calendar_today Abril de 2007
Hola Camilito
Habíamos apostado una caneca de aguardiente; Santa Fe tenía que ganarle a Millonarios, esa tarde la tienda de tu abuelo estaba llena, todos veíamos el clásico como si fuera la última noticia del mundo. Te mire como sabes que te miro, con deseo de sentirte mío, de sentir esa verga....
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