Una Bella Historia En Complices Spa - Capitulo Noveno
Relato de comunidad Gayschedule 3 min de lectura calendar_today Agosto de 2008

Una Bella Historia En Complices Spa - Capitulo Noveno

Por Albert C. Wallace El teléfono de mi habitación en el hotel del Centro Internacional de Bogotá en donde me encontraba hospedado repicaba con insistencia. ¿Quién podría ser a esas horas de la madrugada? Del otro lado de la línea, una voz melodiosa, preguntaba: -¿Pedro? -Sí… -respondí....

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Por Albert C. Wallace El teléfono de mi habitación en el hotel del Centro Internacional de Bogotá en donde me encontraba hospedado repicaba con insistencia. ¿Quién podría ser a esas horas de la madrugada? Del otro lado de la línea, una voz melodiosa, preguntaba: -¿Pedro? -Sí… -respondí entre dormido y despierto-. -¿Ya no me reconoces, macho? -¡Julián! –grité alborozado- ¡Amor mío! ¡Hasta ahora te reportas! -Eso mismo te digo a ti, ¡puta! –me gritaba Julián al otro lado de la línea. Tal vez, no os lo había aclarado antes, pero Julián era por decirlo así, como los llamáis aquí en Colombia: “mi novio oficial”, con quien ya llevaba una relación formal de dos años; y con quien incluso había pensado casarme en una boda a toda madre. Debo confesaros que, desde que conocí a Sebastián, y aún, después de haber puesto un pie en Colombia, admirando las maravillas de ejemplares que se ven por estas tierras, me había olvidado un poco de mi amado Julián, para entregarme al poco decoroso acto de la infidelidad. Un amigo filósofo, alguna vez me dijo seguramente para tranquilizarme: “Uno debe ser leal, más no fiel”. Esto parecía convertirse en mí, en una máxima recurrente; porque os confieso que, en cuanto estuviera de mi parte “poner los cuernos” a mi novio de ocasión, siempre lo hacía sin buscar otro pretexto distinto. Julián, al decir de mí que era una puta, tenía sobradas razones, pero sin ninguna prueba concluyente. Resumiendo todo lo anterior: yo sabía cuidarme… aún de las habladurías más temerarias, tan comunes en los medios del mundo gay, no importa el país del que provengas. Volviendo a mi realidad, aquella voz dulce de Julián me impactó. Obvio que lo quería y mucho… Si había pensado casarme con él en una ceremonia de puta madre, era porque estaba convencido de que sería mi marido y por toda la vida. Además poseía una polla de veinticinco centímetros y tan gruesa como un moco de elefante. Cada vez que me la enterraba me hacía gritar de dolor; y tendría que relajarme al máximo para empezar a disfrutar de aquella maravilla, solo comparable a las Mil y una Noches. Acariciar su piel… su torso y su culo, al que yo también sabía llegar enterrándole la lengua, era algo que a él también le fascinaba en demasía. ¡Vaya delicia! Pero ahora, vistas las cosas de un modo diferente. Julián estaba a muchas millas… lejos de mí… inalcanzable. En cambio, cerca, muy cerca… o por decirlo mejor, relativamente cerca, se encontraba un ser que podría cambiar el curso de mi vida. Ya podréis imaginar vosotros, de quien estoy hablando… De Sebastián, el futbolista, ¿verdad? Los recuerdos de su violenta embestida, aún estaban macerando la parte más profunda de mis entrañas… a través del ano… a traves del conducto rectal… la próstata… allí justo, cuando experimentas, el calor del placer pleno. Volví de nuevo a mi realidad, cuando Julián fue al grano y me preguntó: -Quiero que me respondas esta pregunta con franqueza, Pedro: en tu viaje a Colombia, ¿me has sido fiel como me lo prometiste en el aeropuerto de Barajas antes de embarcarte? ¡Dímelo! Lo pensé antes de responder lo siguiente: -Te he sido fiel de pensamiento, más no de obra. Hace pocas horas acabé de embodegarme entre el culo, una polla de veintiséis centímetros de larga por quince de diámetro. -¿Un centímetro más larga que la mía? –preguntó asombrado mi Julián. -Un centímetro más larga que la tuya –le respondí orgulloso y perdiendo el pudor. Ya os contaré en la siguiente entrega lo que pasó después y de cómo fue la terrible reacción de Julián al conocer la noticia. …CONTINUARA…

— complices-vbs

6 de agosto de 2008

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complices-vbs

Escrito por

Soy hombre heterosexual

Comentarios

1 comentario

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  • ac-wallace
    ac-wallace · 8 de ago de 2008

    una novela excelente con mucho argumento, tema literario se nota que el que escrbe es un profesional. mil felicitaciones

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