Por Albert C. Wallace Sebastián no hacía otra cosa distinta que mirarme a los ojos como pidiendo una explicación lógica, ante lo cual, yo respondí sin falsas cavilaciones: -Para que tu novia no llegue a pensar que los dos somos un par de maricones; porque al fin y al cabo, que lo seamos o no, es asunto nuestro; vamos a demostrarle a tu mujer de lo que somos capaces; así es que… ¡manos a la obra! –exclamé con voz de mando-. -Pero… Pedro, compréndeme, Carolina es mi novia. La mujer con la que me voy a casar dentro de poco –gimió Sebastián, tomándome de las manos. -Con mayor razón –repuse-. Lo tuyo es mío y lo mío es tuyo; de tal suerte que vamos al grano. Ella lo pide por su propio gusto y porque también lo necesita. Además recuerda que, la razón principal por la que debemos hacerlo, es para demostrarle que ni tú ni yo somos un par de maricones, aunque nosotros lo sepamos de antemano. -¡Un momento! –rugió Sebastián- ¡Yo me considero muy, pero muy machito! -¿Machito? –le pregunté con ironía y agregué-: Si, claro, de acuerdo. Muy machito pero para aguantar –le aclaré, a sabiendas del asunto al que me refería, y de paso para bajarlo de su pedestal machista y sin fundamento. (Obvio. Hacía pocos momentos que lo había desvirgado del culo). -¿Entonces quieres que lo hagamos con ella? – me preguntó en tono conciliador mi bello amante. -¿Y que esperamos? –le dije, devolviéndole la pregunta. Sin más esperas, procedí a desabrochar la blusa de la espectacular Carolina Presley y prendido de una teta como ternero huérfano empecé a mamársela con deleite, mientras mi Sebastián hacía lo mismo chupándole la otra. La hembra enloqueció y como gata rabiosa tomó entre sus delicadas manecitas la tremenda verga de Sebastián, mientras buscaba desesperadamente la mía para mamarla… enloquecida de emoción. En mi puta vida de maricón, yo, Pedro Villabona, español por más señas, jamás había acariciado una teta femenina. ¡Os juro que fue fantástico chuparle ese par de tetotas! ¡Me pareció por igual, una experiencia deliciosa! Momentáneamente parecía como si los tres hubiéramos perdido el control. Mientras Carolina “pajeaba” a Sebastián y mamaba mi verga, yo exprimía sus pezones; y sin que ella lo notara, Sebastián y yo nos besábamos como un par de dementes, ajenos a cualquier probable reacción de la noviecita de mi amante. Obviamente que mi objetivo final sería penetrarla por el culo, mientras Sebastián la follaba por la vagina. Estas experiencias, yo solo las había visto en las películas pornográficas que se pasan por los canales privados; pero hacerlo en vivo… ¡vaya fantasía! ¡vaya ricura! Tanto Sebastián como yo estábamos dispuestos a complacer a la Presly y demostrarle que aparte de maricones éramos un par de varones. Sin saber como ni a que horas, aquella hermosa hembra se puso en cuatro patas y mientras Sebastián le hacía el sexo oral por la vagina, mordisqueándole el clítoris, yo le daba un inolvidable concierto de lengua en “Si bemol” por el agujero de su culo que se abría y se cerraba como un capullo, cada vez que mi lengua y mis labios succionaban aquel agujero sonrosado y delicioso a todos mis sentidos. -¡Oh, que cosa tan rica, papito! –bramaba la hembra en medio de estertores de arrechera. Aquello me pareció algo mágico e irresistible. Algo jamás soñado. ¡Habíamos empezado excelentemente bien! ¿No lo creen así? Lo que viene después de esto, será mucho mejor de lo que todos imagináis. …CONTINUARÁ…

Relato de comunidad Gayschedule 3 min de lectura calendar_today Agosto de 2008
Una Bella Historia En Complices Spa- Capitulo Decimocuarto
Por Albert C. Wallace Sebastián no hacía otra cosa distinta que mirarme a los ojos como pidiendo una explicación lógica, ante lo cual, yo respondí sin falsas cavilaciones: -Para que tu novia no llegue a pensar que los dos somos un par de maricones; porque al fin y al cabo, que lo seamos o no,....
18_up_rating
Contenido adulto. Este relato fue escrito por un miembro de la comunidad. Léelo solo si tienes 18+ y mente abierta.
Sigue leyendo
Otros relatos gay

Gay
Un día inesperado como árbitro de futbol en Manizales
schedule 6 min
visibility 910favorite 5chat_bubble 0

Gay
Un interracial con un indigena
schedule 2 min
visibility 1.5kfavorite 2chat_bubble 1

Gay
Con el padre de mi mejor amigo
schedule 8 min
visibility 3.0kfavorite 3chat_bubble 0
Lo más reciente
Recién publicados por la comunidad


Jovencitas
El momento en que empezó todo.
schedule 7 min
visibility 152favorite 3chat_bubble 1

Sexo con maduras
Ella es Mía
schedule 7 min
visibility 183favorite 0chat_bubble 0
Comentarios
0 comentarios
Inicia sesión para dejar un comentario.
login Entrar