Con Daniela En Mi Apartamento
Relato de comunidad Transexualesschedule 4 min de lectura calendar_today Noviembre de 2009

Con Daniela En Mi Apartamento

Camino a mi apartamento con la iluminación del alumbrado público compruebo la hermosa figura de Daniela. Su nombre solo lo conocí­ mucho más tarde, después de una larga noche de sexo. Salimos del cine porno tomados de la mano, con la prisa que mueve a un par de novios a llegar al encuentro de....

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Camino a mi apartamento con la iluminación del alumbrado público compruebo la hermosa figura de Daniela. Su nombre solo lo conocí­ mucho más tarde, después de una larga noche de sexo. Salimos del cine porno tomados de la mano, con la prisa que mueve a un par de novios a llegar al encuentro de un episodio sexual. Yo le sonreí­a y entre mis sonrisas ella me robaba un beso. Al entrar al apartamento, nos fundimos en un beso húmedo prolongado cargado de deseo y lujuria. Su lengua recorrí­a mis labios, su boca buscaba cada rincón de cuello; mis orejas fueron el blanco de sus susurros y pequeños mordiscos que me tení­an nuevamente con la excitación de mi verga a su máxima expresión. Su esbelto cuerpo parado sobre dos contoneadas piernas muy bien trabajadas en el gimnasio, vestida con unas zapatillas de tacón alto y enfundadas en medias de seda con liguero. Su minifalda ajustada a su cuerpo al igual que su blusa, detallaba perfectamente su cuerpo y hací­an notorio el tamaño de sus senos. Me dejaba llevar por sus caricias mientras intentaba llegar a la alcoba. La voracidad de sus caricias encendió completamente la llama de mi excitación, la tome en mis brazos y la cargue hasta la cama sin dejar de besarla en ningún momento. Nos fuimos quitando la ropa hasta que ella quedó en unas diminutas y hermosas tangas de donde se notaba la presencia de su verga ya hecha un mástil. Yo desnudo contemplando el regalo de su cuerpo me pose sobre ella y llenándola de besos comencé un lento descenso hacia su sexo. Mi boca y mi lengua se perdieron en medio de sus senos. Roces y apretones con mis labios la hací­an temblar del placer. Lentamente llegue a su sexo, por en medio de su tanga busque su rasurada verga que en ese momento ya estaba a reventar, me la introduje en la boca y lo disfrute nuevamente, me excitaba tenerla en mi boca y saborearla ella también notó mi excitación y busco mi verga para hacer un clásico 69. Se sentí­a delicioso. Ella por ratos llevaba su lengua hasta mi ano, convirtiendo mi estado de excitación en un fenecí­ de lujuria. Mi ano se relajo y así­ ella lo entendió y en medio de la mamada que me estaba pegando, metió un dedo en mi culo y luego otro hasta completar tres dedos. Fue una sensación rica no me dolió, aunque nunca antes me habí­a pasado. Mi excitación seguí­a en aumento y ahora ella querí­a estrenarme. No me opuse en ningún momento. Saco de su bolso un frasco con vaselina y me lo untó en mi culo. Me ubicó tendido boca abajo en la cama con una almohada en mi vientre y lentamente inicio el proceso de penetrarme por primera vez. Sentí­ un fuerte dolor cuando su verga entró pero la excitación y el deseo pudieron mas que las ganas de sacarlo, me acostumbre rápidamente al dolor y comencé a disfrutarlo, lo querí­a mas adentro así­ que le pedí­ que me la metiera toda. Ella lentamente la metió. Con movimientos de su cadera en un entrar y salir me llevaban a la máxima excitación estaba a punto de reventar. En su propio frenesí­ de lujuria, Daniela aceleró su movimiento de cadera, lo cual me llevo al clí­max del orgasmo una catarata de semen salio de mi verga sin siquiera tocarla, casi al mismo instante sentí­ que mi culo se inundaba con el semen de ella. Caí­mos el uno junto al otro abrazados saciando nuestro placer en una brazo fundido y lleno de besos. Reposamos un poco nos metimos juntos en la ducha. En medio del agua caliente y las caricias hincamos otra faena de lujuria y placer que solo pudimos terminar a la madrugada del siguiente dí­a, cuando me dijo que ya tení­a que irse. No conozco tu nombre le dije, ni yo el tuyo me dijo. No importa como te llames me dijo, gracias por este momento, me llamo Daniela. Después de ese encuentro, primero en el cine porno y luego en mi apartamento nos hemos encontrado un par de veces cuando ella viene y me hace una lujuriosa visita.

— dianatv

11 de noviembre de 2009

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dianatv

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Soy hombre heterosexual

Comentarios

1 comentario

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  • marichuelavieja
    marichuelavieja · 11 de nov de 2009

    Hay brutas...me derramé y me hice la paja leyendolo. Escríbeme a 📧.

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