Somos una pareja estable de esposos; en junio cumpliremos 20 años de casados y tenemos 2 hijas preciosas adolescentes, lo que puede dejar ver que ya no somos tan jovencitos, pero sí llenos de vida y muchos deseos de seguir juntos compartiendo nuestras vidas y nuestros momentos, pues al lado de Mauricio he vivido momentos muy lindos, así como también algunas épocas difíciles, pero siempre hemos estado en las buenas y en las malas.Fui criada en un hogar muy conservador, mis padres eran pudientes. Estudie en Cali en el Liceo con niñas de buenas familias. Mi mamá siempre me dijo que no me metiera con niñas brinconcitas, ni con hombres mayores, que solo querían pasar el rato, que yo debía conseguir un novio que me quisiera y que me llevara al altar para estar siempre juntos, lo que hizo que no tuviera la oportunidad de experimentar mi vida sexual con muchos hombres, como sí lo habían hecho algunas de mis amigas, por lo que yo no podía participar mucho de sus conversaciones cuando ponían el tema; a veces hasta inventaba historias porque me daba pena quedarme atrás y parecer una niña ingenua e inexperta, pero debo reconocer que el inventarlas me emocionaba tanto que después tenia que ir al baño a masturbarme...
Todo esto fue casi para graduarnos en el '84, qué epoca mas loca pero mas bonita.
Pasaron algunos años, me gradue de la U (estudié Ingeniería) y me casé luego. Después de unos años mi esposo me propuso estar con otra mujer e incluso, estar con otro hombre en trío, a lo que siempre respondí negativamente con rabia; así estuvimos varios años, hasta que un día, hace unos pocos meses, vi en televisión un programa de sexualidad en el que hablaban de las tabernas y discotecas swinger y que son una salida de la rutina de pareja sabiéndolo vivir. El tema me llamó la atención, sin embargo no quise comentarlo con Mauro, pues pensaba que volvería nuevamente con lo mismo y qué pereza.Un día, pensé que podría darle una sorpresa si le comentaba que había escuchado hablar del tema y que sentí algo de curiosidad, pero decidí que era mejor hablarlo primero con alguien diferente de él, y quién mejor que un amigo de Mauro, que era también cercano a mí, por lo que decidí hablar con Rafa, uno de sus mejores amigos y a pesar de que sentía que yo siempre le había gustado, quizás eso era lo que hacía que le tuviera más confianza, aproveché un mail que me había escrito recientemente para ponerle el tema, el cual me respondió casi de inmediato dándome mucha seguridad y confianza en el asunto. Logré que fuera Rafa el que le pusiera el tema a Mauro y que le sugiriera que me propusiera ir a uno de esos sitios; cuando lo hizo, fingí no estar interesada y le dije que lo pensaría, que me diera unos días; una semana después le dije que sí quería ir, pero que fuéramos con alguien más a fin de no correr riesgos y de sentirme más segura y en confianza, me preguntó que con quién deseaba ir, le dije que buscara a un amigo, sabía que escogería a Rafa, pues él era el que le había despertado la curiosidad. El fin de semana siguiente, un sabado, fuimos a una taberna swinger muy conocida en la ciudad. Mauro me había pedido que fuera vestida muy sexy, cosa a la que no le veía mayor inconveniente; me puse una minifalda con una brasilera y una blusita escotadita con un airbrass y sandalias altas, según él, estaba supersensual. Rafa solo tragaba saliva al verme y se notaba que le daba mucha pena mirar mi cuerpo delante de Mauro; en un descuido de Mauro, me miró de abajo a arriba y me mató el ojo mientras sonreía con una mirada coqueta.Al llegar al sitio, no solamente hombres sino también mujeres, voltaearon a mirarnos mientras un mesero nos conducía a una mesa. No estaba muy oscuro, tampoco habían muchas luces, las necesarias para darme cuenta que había mucha gente con ganas de lo mismo que nosotros, recrear la vista y calmar la curiosidad. Eran más las mujeres sexys y de buenos cuerpos que los hombres atractivos, aunque no puedo negar que entre tantos feos, habían algunos hombres de muy buen cuerpo y churros, pero muy sardinos a mi gusto.
Pedimos una botella de ron, la que nos trajeron con gaseosa y limón, acompañada de mango viche. Al comienzo nos pusimos a mirar el panorama, a los que ya estaban y los que iban llegando, mientras opinabamos de cada persona. Rafa me había dicho que sorprendiera a Mauro con comentarios atrevidos a cerca de los hombres y mujeres, cosas como.. “está buena, jajaja”, “mira esa, tiene senos muy bonitos”, “ qué cuerpazo”, “así fue como me lo recetó el médico, jajaja”, etc, etc. a lo que Mauro respondía con una sonrisa de felicidad y me apretaba la mano y me daba besitos diciendo... “te gusta?”, “sí, ¿cierto?”, y miraba a Mauro con mirada de satisfacción, como queriéndole decir que estaba encantado con mi reacción frente a lo que estaba viendo y viviendo.Los minutos fueron pasando y cada vez me sentía mejor, la música no era mala y el ambiente aguantaba como dicen ahora, creo que me había hecho a la idea de que esas cosas hay que vivirlas para saber qué son y que si son buenas pues se disfrutan, y por qué no vivirlas de cuando en vez.
La primera vez me sacó a bailar Mauro, la segunda lo hizo Rafa, entonces le pregunté cómo sentía a Mauro, me dijo que él le había dicho en un momento en el que yo me ausenté al baño- que estaba supercontento y que hacía muchos años no se sentía tan “arrecho” por mi forma de vestir, por mi comportamiento y por como me expresaba. Igual Rafa aprovechó el momento para decirme lo bonita que estaba y lo bien que me veía; al rato, cuando ya él tenía unos traguitos encima, me dijo que estaba muy buena, lo que me causó mucha gracia, sin embargo yo más adelante, cuando también se me habían subido los ronsitos a la cabeza, le respondí que él no se quedaba atrás, de hecho le conté que alguna vez había tenido una fantasía con él estando en la cama con Mauro, naturalmente nunca se lo dije a Mauro. Rafa me dijo que le hubiera gustado saberlo en su momento y que le encantaría que algún día se hiciera realidad, le dije que no estaba segura de que no fuera a pasar, que mejor se lo dejáramos al tiempo más adelante, él me dijo que esas eran las cosas que Mauro quería que yo hiciera porque de esa manera él se sentía muy bien y le despertaba mucho más deseo por mí, cosa que solo entendí hasta esa noche que lo viví, cuando lo vi acariciando a una de las chicas que hacen el show de striptease y que se arrimó a la mesa como parte del show a mover sus caderas cerca de nosotros; la verdad es que nunca pensé que podría soportar eso, pero contrario a lo que creía, ver esa escena me produjo una extraña sensación de excitación, no solamente por él, sino por ella también, pues no puedo desconocer que sentí muchos deseos de acariciar sus grandes senos y besar sus pezones, pero sentí mucha pena de reconocerlo, por lo que preferí quedarme callada y quieta mientras sentía mi vagina emparamada de tanta estimulación junta al mismo tiempo.A media noche, dos horas después de haber llegado, después de haber bailado muchas veces y de estar bien prendiditos pero no borrachos, una pareja se nos acercó en la pista a Rafa y a mí, que también estábamos bailando, nos preguntaron si podíamos cambiar de pareja, se veian bien, Rafa y yo no le vimos problema sin embargo miré a Mauro a la mesa a ver qué cara hacía, y él se sonrió y me animó con un gesto subiendo el dedo pulgar, yo sentí más confianza y acepté, el tipo estaba como quería, alto, acuerpado y no era feo, además bailaba delicioso, me sentí muy bien, tanto que cando se acabó la canción yo misma le insinué que bailáramos la siguiente pieza, nada, canción con la que siempre me había imaginado haciendo el amor con un tinieblo o un desconocido y que nunca he sido capaz de hacerlo. En una de las vueltas del baile, vi que la chica del striptease estaba en la mesa de nosotros hablando muy cerca de Mauro y a punto como de darse un beso, en eso sentí que mi parejo de baile me apretó contra él y me dijo al oído que yo era la reina de la noche y que se moría de ganas por darme un beso y yo solo me reí asintiendo; acercó su mejilla a la mía y volteó su rostro quedando nuestros labios muy cercanos, me dio un beso esquineado y el siguiente fue mas boca con boca, pero solo pico, yo no aguanté las ganas y al no saber si habrían otras oportunidades de volver a vivir una noche como esa, no lo pensé más y dejé que su lengua penetrara mi boca y sus labios humedecieran los míos mientras con sus manos grandes acarició muy suavemente mis senos, luego llevó uno de sus brazos a mi espalda y apretó mi cola contra él, sentí su pene duro y muy grande, realmente era la primera vez que quería estar con alguien en forma real y no como una fantasía, no me importaba que Maruo o Rafa me estuvieran mirando, solo me importaba lo que estaba sintiendo. Él me dijo que si íbamos a otro lado, yo le dije que aunque tenía ganas de muchas cosas no quería que pasaran sin mi esposo y que más bien nos conociéramos más las dos parejas para ver a futuro que ocurría, que viviera lo de esa noche como algo rico y nada más, sin pensar cuándo sería el día en que se iba a acostar conmigo, pues esas cosas no se deben de planear. Entonces me dijo que estaba bien, me pidio el numero de celular, le dije que mejor le daba el e-mail y por ahi le daria mi numero mas adelante.Miré hacía la mesa y Mauro se estaba besando con la chica del show, miré a Rafa, pero igual estaba haciendo lo mismo con la esposa de mi parejo, jajaja, qué chistoso era todo, entonces simplemente nos seguimos besando y acariciándonos muy sutil y disimuladamente. Antes de terminarse la canción, su pareja se metió en el medio de los dos al ritmo de la música; era una trigueña muy bonita, con buen cuerpo y unos senos grandes muy bonitos; me halago con un....”eres preciosa nena” yo me sentí muy bien e hice lo impensable, le acaricié sus senos, ella se acercó más me desabotonó la camisa y empezó a besarme los pezones, yo ya no tenía brassier, pues en una de mis idas al baño seguí los consejos de Rafa y me los quité al igual que el panty y los eché en el bolso para sentir esa sensación de libertad que me mantuvo toda la noche muy excitada al sentirme deseada por mi marido, por nuestro amigo Rafa y por todos los hombres que me miraban con mucha pasión, pero no más que con el que me besé, realmente fue delicioso haber hecho todo lo que hice esa noche sin llegar a sentirme infiel, incluyendo lo que pasó en el motel al que fuimos al final Mauro y yo y que le pedimos a Rafa que nos acompañara para que charláramos un rato. Nunca pensé que Rafa hiciera el amor tan rico ni que Mauro fuera de verdad a disfrutar verme con otra persona. Qué noche !! Aunque no tengo dentro de mis planes vivir esto cada semana, creo que lo volvería a vivir unas cuantas veces más. Ahora entiendo muchas cosas que siempre me negué a entender y a experimentar por creer que iba contra mis valores. -Mafer-








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login Entrarte felicito, excelente relato, muy fluido y excitante, ademas muy real. somos pareja del norte del valle si deseas conocernos nos avizas porfa