Virgen a los 23 — Capítulo 1: Primera vez en todo… pero no en todo por ahora
Relato de comunidad Hetero: Primera vezschedule 31 min de lectura calendar_today Agosto de 2026

Virgen a los 23 — Capítulo 1: Primera vez en todo… pero no en todo por ahora

Un virgen que después de tantas primeras veces, rechazos, besos torpes y decisiones impulsivas, jamás habría imaginado que el momento más arriesgado de toda esta historia no ocurriría en una discoteca, una casa o un motel… si...

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Parte 1: El contexto aburrido pero necesario antes de llegar a lo bueno:

Esto pasó de verdad. Obviamente voy a cambiar nombres y algunos detalles que no afectan mucho la historia, porque tampoco quiero terminar boleteando a nadie por internet.

Y sí, antes de llegar a lo interesante toca dar contexto. Prometo acortar esto lo mejor posible, Si usted, mi estimado lector o lectora, vino únicamente por la acción, puede saltar tranquilamente hasta la parte 4 por que no habra antes de eso nada tan excitante. No juzgo a nadie jajaja pero si no quieres leer tanto adelantalo.

En fin.

Estamos en Colombia y en ese momento yo tenía 23 años. Estaba en la universidad y, hasta ese punto de mi vida, había sido el típico man juicioso: buen estudiante, disciplinado, bastante tranquilo y con una vida amorosa prácticamente inexistente.

También había algo que siempre me había jugado un poco en contra: mi apariencia.

Soy bajito, mido 1,65, tengo ojos verdes, cabello castaño y una cara que durante mucho tiempo me hacía ver bastante menor de lo que realmente era., A los 23 fácilmente podía pasar por alguien de menos de 18 años.

Pero ese ni siquiera era el problema principal, durante el colegio nunca fui bueno haciendo amigos. Era bastante cerrado y, si hacer amistades ya me costaba, conseguir pareja era otro nivel. Las pocas veces que intenté acercarme a alguien que me gustaba, terminé rechazado... Absolutamente rechazado.

Así que llegué a la universidad con experiencia académica de sobra y experiencia con mujeres de… bueno, prácticamente cero.

Cuando uno entra a la universidad se imagina que va a ser como en las películas gringas: fiestas, sexo, alcohol, drogas y quién sabe cuántas cosas más.

Pero estábamos en Colombia y, para mi desgracia —o tal vez para mi fortuna—, esto no era una película.

A pesar de todas las inseguridades que traía del colegio, al entrar a la universidad empecé poco a poco a trabajar en mí. Primero con mi autoestima y mi confianza, porque en esa época prácticamente ni podía mirar a una mujer que me gustara a los ojos, mucho menos acercarme tranquilamente a hablarle. También comencé a ir al gimnasio y a preocuparme más por mi aspecto.

Todo iba paso a paso, muy, muy paso a paso.

Porque aun con todo eso seguía sin conseguir absolutamente nada. Ni siquiera había dado mi primer beso.

Hasta que, a mis 23 años, decidí que ya quería empezar a explorar un poco más.

A finales de 2021 conocí a una chica por un grupo de WhatsApp. Después de hablar durante un tiempo me terminó confesando que yo le gustaba. Se llamaba Adriana, tenía 21 años y, aunque de cara no me atraía demasiado, sí me parecía bonita de cuerpo, una estudiante de la salud, De vez en cuando mandaba alguna foto, aunque nunca nada demasiado diferente a lo que perfectamente habría podido subir a Instagram.

Ella quería que nos viéramos.

El problema era que todavía estábamos saliendo de toda la época de pandemia y yo me había ido temporalmente de Bogotá. Estaba pasando una temporada larga en el Meta, así que durante meses nuestra relación se quedó limitada al celular.

Y Adriana seguía coqueteándome.

Pero lo que más recuerdo eran sus historias ella me hablaba de algo que llamaba, riéndose, su “vida loca”: fiestas, alcohol, alguna droga, encuentros casuales y un montón de situaciones que para alguien con mi experiencia eran prácticamente otro planeta.

Cada vez que me contaba algo yo pensaba:

¿La gente de verdad vive así?

No es que quisiera copiar absolutamente todo. Las drogas nunca fueron lo que me llamaba la atención.

Pero las fiestas y el sexo...

Eso sí había empezado a despertarme bastante curiosidad, queria abrir mi mente.

Parte 2: El Llano Oriental: una primera invitación

Pasaron los meses y Adriana comenzó a cansarse de esperarme. Finalmente llegó marzo y regresé a Bogotá.

Ahí apareció nuestra primera oportunidad real de vernos, para entonces también había empezado a notar algunas cosas de ella que no terminaban de convencerme. Además, yo estaba en una etapa bastante diferente. Después de tantos años siendo el man juicioso y encerrado, mi cabeza estaba más puesta en salir, conocer gente, ir a fiestas y, siendo sinceros, eventualmente coger.

No quería meterme inmediatamente en una relación. Aun así, quedamos de encontrarnos en la universidad.

Y me dejó plantado.

Esperé un buen rato hasta que finalmente decidí irme. Justo entonces apareció.

Perfecto inicio...

Nos encontramos con otras personas y estuvimos un rato hablando. Adriana era completamente diferente a mí: extrovertida, inquieta, habladora y evidentemente emocionada de verme después de tantos meses.

Pero algo dentro de mí seguía sin terminar de conectar.

Eventualmente los demás se fueron y quedamos solos.

Terminamos detrás de uno de los edificios de la universidad, en una zona verde. Nos sentamos debajo de un árbol, usando apenas una chaqueta para acomodarnos en el pasto. No estábamos precisamente escondidos: alrededor seguía pasando gente.

Yo estaba nervioso.

Muchísimo.

Ella, en cambio, parecía saber perfectamente qué quería hacer.

Se arrunchó contra mí y comenzó a guiarme poco a poco con sus manos. Yo jamás le había mentido sobre mi experiencia: sabía perfectamente que nunca había hecho nada parecido.

En algún momento tomó una de mis manos y la llevó hacia su pecho, debajo de un árbol de la universidad, rodeado de gente y tocando por primera vez a una mujer de una forma que hasta entonces solo había imaginado.

Mientras tanto, mi cabeza seguía pensando otra cosa:

Yo no quiero una relación con ella.

Adriana me miró.

—Cierra los ojos.

Los cerré.

Bueno… más o menos.

Estaba tan nervioso que no los cerraba totalmente

Y finalmente sucedió. Después de 23 años iba a besar a alguien por primera vez, Se acercó… y unos segundos después quedé con media cara completamente empapada.

Porque técnicamente sí me había besado. Pero también, por alguna razón que todavía no entiendo, me había lamido prácticamente toda la cara.

Yo quedé pensando:

¿Esto era besar?

Paramos y ahí terminé de confirmar que simplemente no quería seguir, Le dije que no.

Ella todavía intentó acercarse un poco más y tomó mi pierna, como buscando que continuáramos con algo más íntimo, pero volví a negarme. Y, oigan, sí: en ese momento podía ser virgen al cien por ciento. Pero eso tampoco significaba que tuviera que meterme con la primera persona que mostrara interés.

Tenía gustos, Tenía límites.

Y me quedaba algo de dignidad después de haber sido básicamente bañado en saliva debajo de un árbol.

Además, paradójicamente, escuchar durante meses las historias de Adriana había despertado algo en mí.

Ya no quería simplemente encontrar novia porque sí.

Quería conocer gente, Salir. Ir a fiestas.

Experimentar un poco esa famosa “vida loca” de la que tanto me había hablado.

Adriana se fue bastante triste y algo molesta, aunque terminó aceptándolo. Antes de irse dijo que nunca más volvería a tomar la iniciativa con un hombre y que, desde ese momento, mejor se dedicaría al gimnasio.

Curiosamente, cumplió ambas cosas bastante en serio.

Yo, en cambio, regresé a mi vida pensando que después de semejante intento probablemente volverían a pasar meses antes de que ocurriera algo.

Después de todo, había tardado 23 años en llegar siquiera hasta ahí.

¿Qué tantas probabilidades había de que apareciera otra oportunidad pronto?

Pues…bastantes más de las que imaginaba.

Adriana se fue bastante triste y llorando. Días después le pedí perdón por cómo habían terminado las cosas y lo aceptó. Lo que yo todavía no sabía era que después de irse había hablado con alguien... y esa conversación volvería a aparecer más adelante en esta historia.

Por ahora, regresé al Meta todavía pensando en todo lo que ella me había contado sobre esa famosa “vida loca”.

Unos días después fui invitado a una reunión de la familia de mi padrastro en una casa de campo. Mis padres llevaban tiempo preocupados por mí: nunca una novia, pocos amigos, prácticamente ninguna salida. El ambiente de esa familia tampoco era mucho de mi gusto: señores tomando, comentarios bastante machistas, algunas peleas y las mujeres casi siempre pendientes de la cocina y los niños. Yo era el unico hombres que ayudaba y además estaba pendiente de mis hermanos menores.

Ese día volví a meterme a una piscina después de varios meses entrenando. El gimnasio había empezado a notarse y, más importante, yo me sentía mucho más seguro conmigo mismo.

Allí estaban mi hermanastra y una amiga suya tatuada de la que mi mamá me había advertido bastante. Según ella, estaba relacionada con gente y situaciones complicadas, incluso robos. Noté que me miraba de una forma curiosa, pero preferí hacerle caso a mi madre y mantener distancia.

Todo iba normal hasta que apareció Miel.

Era una chica llanera de cabello café y ojos oscuros que conocía desde niño. Cuando yo tenía unos 13 y ella unos 10 incluso había dicho que fuéramos novios, aunque viviendo en ciudades diferentes aquello nunca pasó de una cosa de niños.

Nos saludamos y empezamos a hablar normalmente. Al principio no sentí nada particular.

Hasta que llegó a la piscina. Miel apareció con un traje de baño bastante ajustado y por primera vez la vi de otra manera. Tenía una figura que me sorprendió bastante senos marcados y una cola enorme y, aunque por dentro estaba procesando toda esa información nueva, por fuera intenté mantenerme serio y tranquilo.

Jugamos en la piscina, hablamos y seguimos compartiendo durante la noche. Entre una cosa y otra terminamos conversando hasta casi las 4:30 de la mañana. En algún momento su papá pasó borracho frente a nosotros, nos miró y dijo:

—Ojo con ella.

La advertencia había quedado bastante clara.

Nosotros seguimos hablando tranquilamente: universidad, relaciones, experiencias y finalmente fiestas. Yo le conté que nunca había vivido prácticamente nada de eso. Ni siquiera podía decir que había tenido un primer beso normal porque mi única experiencia hasta el momento había terminado con Adriana lamiéndome media cara.

Miel me contó entonces que pronto iría a una farra en Villavicencio con unos amigos.

—¿En serio irías a una farra? —me preguntó sorprendida—. Siempre te vi como un muchacho de casa.

El comentario me tocó un poco el orgullo.

—Pues claro, ¿por qué no iría? Hay que vivir al máximo.

Lo decía bastante tranquilo, aunque por dentro sabía que precisamente eso era lo que quería cambiar. Estaba cansado de que todos vieran a Arthur como el man juicioso que jamás hacía nada alocado.

—Bueno —me dijo sonriendo—, yo te voy contando.

Y así conseguí mi primera invitación real a una fiesta.

Cuando mi mamá se enteró incluso terminó ayudándome con la boleta, el transporte y dónde quedarme. Miel era cercana a la familia de mi padrastro, así que todo parecía bastante sencillo. solo faltaba esperar a que llegara ese sábado de marzo y mientras esperaba, entre alguna foto que Miel subía a Instagram y el recuerdo de cómo se había visto aquella tarde en la piscina, admito que ya no estaba pensando únicamente en la fiesta.

Parte 3: La primera fiesta:

Finalmente llegó la noche. La fiesta sería en Villavicencio, en una de las discotecas más conocidas de la ciudad. Me puse la mejor ropa que tenía, me tomé la típica foto antes de salir y me fui para allá bastante emocionado. Cuando llegué noté algo curioso: prácticamente todos los manes nos veíamos iguales, pero las mujeres parecían haberse preparado muchísimo más. Vestidos, maquillaje, tacones… todo eso para mí todavía era bastante nuevo.

Estuve esperando solo hasta que finalmente apareció Miel. Llegó con un vestido corto, acompañada de unas tres amigas, entre ellas una que era imposible no notar: morena, crespa y altísima, debía medir como 1,85. También llegaron varios chicos y el mejor amigo de Miel, que inmediatamente me dejó pensando porque los veía bastante cercanos. Yo había imaginado pasar parte de la noche con ella, pero tampoco sabía exactamente qué éramos ni qué esperaba realmente que ocurriera.

Como Miel era prima de mis hermanos y parte de la familia de mi padrastro, ellos incluso habían ayudado a pagarme el cover. Entramos y comenzó oficialmente mi primera noche de discoteca: reguetón a todo volumen, luces por todas partes y durante las primeras horas hasta hubo un show. Después empezaron a sacar algo de trago que habían llevado y fui presentándome con los demás. Me recibieron bien, aunque me sorprendió descubrir que varios de ellos tampoco se conocían presencialmente; buena parte del grupo se había formado por internet.

Yo buscaba constantemente a Miel, pero casi siempre estaba bailando con alguien más. Así que pensé: bueno, vine a experimentar, toca intentarlo. Traté de bailar con un par de chicas y recibí mis primeros rechazos de la noche. Nada grave, pero después de un rato terminé otra vez solo.

Para completar la experiencia, uno de los chicos se acercó y me preguntó:

—¿Has bailado con una mujer? ¿Pero te arriesgarías a bailar con un hombre?

—No —le respondí—, pero si quieres tú bailas allá y yo por acá jajaja.

Él se rio y seguimos cada uno por nuestro lado.

Me quedé mirando el ambiente un rato. Miel estaba perreando bastante pegada con otro man, sus amigas estaban en situaciones parecidas y en algún momento incluso vi entre ellas dándose besos entre tres. Era exactamente esa “vida loca” que durante meses había imaginado desde afuera.

Y, sin embargo, estando finalmente ahí, no me sentía como esperaba.

Me bajoneé un poco. Pensé que quizás ese simplemente no era mi ambiente. Tal vez yo sí era ese man de casa que todos creían. Quizás había idealizado demasiado las fiestas y esa fantasía de llegar, bailar con desconocidas, conocer gente y dejar que cualquier cosa pasara.

Había esperado durante años vivir una noche así y ahora que finalmente estaba dentro no sabía siquiera si quería estar ahí.

Lo que todavía no sabía era que la noche apenas estaba empezando....

Parte 4 - Dos decisiones, un primer vistazo a la feminidad:

En algún momento me quedé mirando al vacío entre las luces rojas de la discoteca, Daddy Yankee sonando a todo volumen y parejas besándose o calentándose alrededor. Yo estaba en ese punto en el que empezaba a pensar que definitivamente las fiestas no eran para mí.

Y entonces apareció la amiga de Miel. Sí, la altísima de 1,85 cm

No sé siquiera de dónde salió. Se acercó, me miró y, sin decir una palabra, me besó. Alcancé a sentir el sabor del trago y otra vez terminé un poquito más babeado de lo que esperaba. Cuando apenas estaba procesando lo ocurrido, siguió caminando como si nada. Más tarde la vi besándose con varios más y entendí que aquello simplemente era parte de su noche.

Yo, en cambio, estaba anonadado.

Bueno… al menos ahora sí podía decir que había besado a alguien.

Poco después apareció Miel, me agarró y empezó a bailar reguetón conmigo. Ahí sí me animé otra vez. Bailamos, nos reímos y finalmente empecé a sentir que quizás no había sido tan mala idea venir.

La fiesta terminó cerca de las dos de la mañana. Estábamos cansados, subimos a otro piso y allí incluso probé un vape por primera vez. Al rato comenzaron a bailar otra vez y Miel volvió a apartarse. Yo me quedé solo mirando alrededor hasta que una muchacha bajita, de cabello oscuro y bastante linda, me hizo una seña con el dedo para que me acercara.

Miré alrededor por un segundo pensando que seguramente llamaba a alguien detrás de mí.

No.

Era a mí.

Fuimos a bailar y, cuando Miel dijo que ya era hora de irnos, hasta me soltó:

—Pídele el número.

Nunca en mi vida se me habría ocurrido hacerlo por iniciativa propia, pero se lo pedí.

Nada mal para la primera fiesta...

Aun así, algo me seguía dando vueltas en la cabeza: con Miel no había pasado realmente nada. Terminamos subiéndonos a un carro con ella, su mejor amigo, el conductor y yo. Iba algo tomado y empezamos a hablar de cómo me había parecido la noche. En algún momento confesé, sin demasiado filtro:

—Estuvo increíble. Aunque esos besos entre tres… lástima no haber participado en uno.

Miel volteó a mirarme.

—¿Quieres?

—Sí.

Y sin darle muchas más vueltas se acercó y empezó a besarme ahí mismo, delante de los demás.

Yo estaba alucinando. Unas horas antes me encontraba parado solo en la discoteca pensando que quizás nunca encajaría en ese mundo y ahora estaba besando a la misma mujer que llevaba días imaginando desde aquella tarde en la piscina.

Llegamos a la casa y cada uno se fue a dormir. A la mañana siguiente todo volvió sorprendentemente a la normalidad. Hablamos un poco por chat y luego regresé a casa creyendo que ahí había terminado el asunto.

Claramente no.

Ese día recibí un mensaje de alguien que había visto mis estados de la fiesta. Se llamaba Arles tenia 20 años. Era una chica morena, acuerpada y muy buena para bailar que también había conocido en aquel grupo de WhatsApp donde apareció Adriana, estudiaba ciencias de la salud igual que ella pero otra diferente...

Lo que yo no sabía era que Adriana y Arles eran muy amigas., Adriana le había contado lo que había pasado entre nosotros.

Y aparentemente eso, en lugar de alejarla, había conseguido que Arles quisiera hablar conmigo.

Empezamos conversando sobre la fiesta. Ella estaba de viaje en Cartagena y me decía que cuando regresáramos deberíamos ir a bailar reguetón los dos. Entre tanto, yo también seguía hablando con Miel.

y luego de unos dias las dos conversaciones cambiaron de tono casi al mismo tiempo, Primero llegaron fotos en traje de baño. Después empezaron a ser bastante más atrevidas. Miel me mostraba su cuerpo y Arles hacía exactamente lo mismo desde su habitación, luego fue en tanga e hilos.

Miel me mostro sus dos enormes senos, y Arles me mostraba una gran cola con un una tanga negra que le gustaba usar en su cuarto mientras montaba una almohada, le dije a Miel arriesgandome que fueramos a un motel, dijo que si, ¿por que no?

pense que seria una gran noche, ambas al tiempo me decian que estaban en su cama, y comenzamos a sextear jamas habia hecho algo asi pero con Miel el tema era mas complejo, demoraba escribiendo y eso ralentizaba la interaccion pero Arles no, estaba sola y me mostraba imagenes de sus lindos senos que se veian muy suaves, su cintura morena y de como se tocaba en la cama, intente algo diferente, mandar un audio, lo cual la puso muy excitada, debia ser cuidadoso pues donde estaba no tenia privacidad practicamente y solo podia aguantar asi que fui al baño con algunas fotos que le enviaba.

Le respondi a Miel pero nada, entonces vi que no pasaba nada asi que segui con Arles, la guie mientras se tocaba sus senos, le encantaba tocarse los pezones asi que la hacia imaginarse que estaba con ella mientras me decia que queria que la cogiera en ese instante mientras me decia en mensaje que usaba sus manos para tocarse y que queria hablarme hace tiempo, yo tambien empece a imaginarmela, pero fue mas gracias a sus imagenes en la ducha mientras tocaba su cuerpo

.

llego un video que me quedo en mis recuerdos fue ella tomando un juguete que tenia, primero en sus senos y luego mientras lo besaba, lo chupaba lentamente y usaba su lengua desde la base hasta arriba diciendome que ya queria hacerme eso, me quede enbobado en ese video mientras con otros audios que le decia sobre como usaria ese mismo con ella, termino tocando su clitoris y llegando en un audio al climax absoluto, habia quedado muy excitado pero por el area en el que estaba solo podia tratar de echarme agua y mantener la calma, ella agradecio y dijo que ojala nos vieramos pronto ya empezaba Abril y era momento de regresar a casa, pero algo pasaba, Miel respondio despues de un buen rato, y como no le respondi tampoco tan rapido, se aburrio y se fue a dormir, luego de eso el tema terminaria abruptamente diciendo que no queria algo asi tan oculto, si no algo serio y que la perdonara... quede como un payaso, no me lo podia creer y solo podria quedarme con aquella foto de ella, tristemente...

Aunque ahora con Arles, ella me mando una foto mas encima de su juguete esperandome, pasaron varios dias con algo de sexting diario y diciendome por pura casualidad vine a visitar familiares y viven en Villavicencio, pero como estoy con mi familia me ire en dos dias, justo en la fecha que yo regresaria a Bogotá...

Parte 5: Ya habra otra oportunidad, pero esta primera vez que tendras sera la mas arriesgada:

Llego el dia, me iba finalmente de la ciudad, solo pasaron dos semanas desde ese primer beso, y llegando a este punto donde todo habia pasado, hable con Arles y me dijo que se iria el mismo dia que yo, recogi mis cosas me despedi de mi madre y parti de vuelta al estudio en la universidad, llegue al terminal del transporte de villavicencio ahi estaba ella con una ropa algo ajustada, un escote deportivo y un pantalon de sudadera, quede pensativo con lo de Miel pero con esa frialdad deje el recuerdo y esa foto que quedaba, igual no pasaba nada aunque me quedo la espinita pues queria hacerlo por primera vez con ella...

Nos sentamos juntos, una tia de ella la dejo conmigo, inventamos que nos conociamos de antes de la universidad en la misma carrera y ya, llegue algo tarde pero estabamos a tiempo, me invito un todo rico, empezamos a comerlo, y arranco nuestro viaje a casa.

Vi a mi alrededor, el baño no funcionaba en el bus, habia una cantidad de gente regular no estaba tan lleno este bus intermunicipal, las sillas quedan de una manera donde nosotros estabamos a la izquierda, la gente a la derecha va asi el pasajero delantero te ve, el trasero de la derecha, cruze mirada con un tipo del asiendo delantero de la derecha que hacia mala cara, en fin pense que seria un viaje absolutamente normal, con algunos besos o eso crei...

Cuando ya habiamos avanzado una buena parte en este viaje, luego de comer algo, empezamos a hablar un poco mas conociendonos pero sentia la tension, nos veiamos fijamente, y hablamos un poco de lo que habia pasado, hasta que nos acercamos y comence a besarla, recorde sus fotos pero sobretodo el video de ella chupando ese dildo, yo aun no sabia besar bien pero habia aprendido y visto algunas cosas para hacerlo de la mejor manera, y funciono por que a ella empezo a gustarle, tanto que empezamos a usar la lengua me sentia demasiado excitado estabamos arrunchados en esas sillas con una chaqueta pero era suficiente, besaba sus labios de manera lenta me gustaba mas de esa manera y ella correspondia a eso, mordiendome el labio y haciendo un gemido muy suave que hizo alertarla pues penso que la escucharon, nadie nos veia, aunque apenas vi me di cuenta del man enojado nos vio un momento pensando que pasaba y siguio normal, asi que volvi a besarla ella abrio un poco sus piernas, volvi a morder lentamente sus labios y me decia:

-----Arles: Arthur si seguimos asi, voy a llegar empapada a Bogota

-----Yo le dije con una sonrisa picara pero algo nervioso y rojo: entonces seremos dos.

la tome de su cintura y empece a acariciar sus tetas jamas lo habia hecho pero luego de lo que habia vivido esas semanas, me arriesgaria absolutamente con todo, la hice sacar su lengua y ella trataba de mantener el control, sentia como empezaba a sudar, ella vigilaba de vez en cuando si alguien miraba pero ya todos estaban en su cuento, en un punto toque sus piernas y me puse nervioso, estaba muy parado y trataba de mantener la calma, entonces simplemente las abri un poco y me detuvo diciendo...

-----Arles: Oye... eres muy coqueto, cuidado... (mientras me miraba de forma muy sensual) me rei... pense que acabariamos ahi y ya seguiriamos besandonos...

entonces ocurrio algo que de aca en adelante fue una de las cosas que mas me hizo acelerar el corazon, ahi mismo en ese espacio justo pasando por un puente que oscurecia todo, se quito la chaqueta rapidamente la puso encima y se saco los senos de ese escote deportivo que tenia, estaba nervioso, justo en ese unico instante me abrazo hacia sus senos y me puso las chaquetas encima y me dijo:

-----Arles: tomatelos todo, no te preocupes, quiero que me los chupes...

Los vi y eran muy suaves y lindos, entonces me deje llevar y comence a comerme sus pezones eran cafecitos, mas grande de lo que esperaba, los adoraba sentia que no podia dejar de metermelos a la boca pero no trataba de hacer ruido, iba lento, despacio sabia que queria consentirla sin embargo cuando levante los ojos ella tenia una expresion donde no podia aguantar queria gemir de alguna manera, y decia alguna cosa para poder liberar tension, mis ojos se pusieron muy relajados y libidonosos, mande su mano hacia su vagina, no podia meter mi mano era complejo y el tiempo del puente se acabaria en algun punto asi que desde afuera empece a acariciarla de arriba hacia abajo, segun lo que sabia, le besaba sus senos de una manera muy suave, entonces ella me dijo:

-----Arles: Me siento muy mojada quiero gemir, (toque su clitoris pues tenia una tanguita rosada y la ropa deportiva era muy pegada al cuerpo y delgada), *mando la mano a la boca de inmediato, me miro, solto mucho aire y miro alrededor*...

-----Arles: Jueputa, quiero gritar duro.....

y solto un gemido lo mas suave posible mientras me mandaba las manos a una de sus tetas, la boca al otro y dijo quedate quieto.... cuando salimos del puente... pero me arriesgue le segui chupando los senos y me veia con una cara de nerviosismo por que sentia que alguien la iba a ver, justo el pasajero delantero la vio y se quedo pasmada mirando a otro lado mientras me abrazaba muy fuerte, pero no quise detenerme, puse mi mano en su vagina y la seguia moviendo muy lentamente no queria que se notara en la chaqueta...

----Arles: Dios, estoy empapada....

----con cuidado me levante y la bese, se tapo con la chaqueta y dije; ¿te esta gustando?

----Arles: Demasiado...

Nos abrazamos y volvimos a besarnos, mi pantalon explotaba la tenia demasiado dura pensando esto que pasaba que se notaba en mi pantalon tuve que usar otra cosa para taparme, respire mientras el man de adelante volvia a mirar con una cara de molestia, y seguia poniendo musica...

Ella respiro y dijo:

----Arles: No, paremos un poco, ademas estamos siendo muy evidentes y no quiero que por ahi mi familia se entere, o que nos reporten, me da mucha que me vea alguien.... (mientras tomaba aire)

----Arles: uff siento que me muevo y todo esta mojado...

lo que Arles no sabia es que luego de esto no me detendria por que sabia algo que ella no, resulta que adelante habian tres tuneles de cierto tiempo en la Av Villavicencio que conocia perfectamente aprovechando que esta buseta iba demasiado lento daria todo aunque... hay un ultimo tunel; el mas largo entrando a Bogota pero todavia faltaba demasiado tiempo para eso...

Entonces aproveche ese momento, llego el primer tunel:

Sabia que tenia poco por que era el mas corto, logre meter mi mano dentro de su pantalon, ella se sorprendio y empece a tocarle la vagina, de nuevo, cuando llegue dentro del pantalon pude sentir sus labios pero estaba extremadamente mojadita, estaba depiladita y los acariciaba bajandolo en forma de V con mis manos, siempre he cuidado mis manos y por alguna razon son demasiado suaves... lo cual reconocia diciendo que se sentia muy bien, y se tapo la boca, lo note ella uso bastante fuerza de voluntad para tratar de mantenerse callada, pero en los tuneles el ruido funciona de forma diferente asi que no se escuchaba...

Le dije:

---- Yo: ni te atrevas a moverte Arles o nos descubren

ella me miro y asintio su cabeza como una buena chica.... aunque con la oscuridad pudo hacer algo de ruido y mover sus piernas, asi que empece a bajar mas la mano, y tome mi dedo, cuando lo inserte de forma lenta en su vagina, cuando ella lo sintio me abrio los ojos, sentia que se inundaba de placer, mientras besaba sus senos todavia y sus pezones ya estaban bastante parados, se ocultaba con la chaqueta pero justo cuando empece al tiempo calculaba cuanto faltaba y lo detecte a tiempo...

Saque lento el dedo, deje la mano adentro, puse bien la chaqueta y me abrazo, de alguna manera quede mirando al señor del frente haciendome el pendejo, salimos, ella estaba roja mirando por la ventana de la pena, el señor miro de nuevo pero siguio adelante y los de atras ya estaban dormidos...

Me miro y me dijo;

----Arles: eso fue muy rico...

le dije; si, y me respondio si con una cara muy roja de placer para besarnos al instante, queriamos hacerlo, ¿pero donde? al llegar la recogerian inmediatamente en otra parte, el baño estaba cerrado y este bus solo pararia por Yomasa, la tome de la cintura.

le encanto pero aqui venia el Segundo tunel....

De una vez mande la mano a su vagina, y meti mi dedo, empece a moverlo, ella se retorcio un poco, estaba todo oscuro y como teniamos una parte de las cortinas cerradas las luces rojas no la mostraban, se tocaba sus tetas, sabia que no podia dejar pasar este momento, entonces si en el primer tunel la hice saltar, requeria que el segundo la hiciera calentar absolutamente, le chupe mas duro el pezon, que lo mordi, ella se mordia la boca lo mas que podia asi que le bese el cuello dejandole un chupon, ella miraba y sabia que nadie nos escuchaba o veia, por que a pesar de todo y lo ajetreada nos quedabamos lo mas quietos y inadvertidos posibles, fue el momento asi que meti un segundo dedo, lo mas profundo posible en su vagina, la podia sentir toda con mis manos, ella uso ambas manos y se tapo la boca mientras ponia su cabeza lentamente en la silla...

Mucha gente ya dormia, el conductor iba sin copiloto, nadie mas, solo los dos justo en ese momento, meti la mano lo mas al fondo que pudiera dentro de su vagina y empece a sacar y meterlos de su conchita, estaba ya excitada totalmente sus ojos me miraban y me decia no pares...

----Arles: (con voz suave y susurrando) Dios que rico me los estas metiendo, sigue asi, me quiero venir por favor...

Eso me hizo mandar hacia arriba mucho mas cuando ella mando su mano a mi pantalon, me incomodo la mano, pero la agarro y nos besamos al reacomodarse...

-----Arles: la tienes bien dura, te la quiero chupar toda y que te vengas en mi boquita...

Estaba muy rojo, le seguia moviendo la mano, pero la acelere, asi que subi mi mano a su clitoris y ella apreto la boquita y luego me beso, mientras me decia al oido...

-----Arles: Se siente muy rico, quiero venirme...

Le bese el cuello de nuevo y luego ella me mordio duro el labio, sentia que queria arrancarmelo por que ya no sabia que hacer, se toco duro sus pezones, me vio, pero me di cuenta de algo, ya paso tiempo, el tunel aca viene...

Parece que pasaban muchos cosas en un gran periodo de tiempo, pero no, el bus iba lento, pero era suficiente, paramos y nos quedamos completamente congelados, no nos movimos un solo mm, el señor de al lado giro pero esta vez se nos quedo mirando, sin embargo quedamos en buena posicion asi que luego siguio escuchando musica normal.... ella respiro... dijo

---- Arles: Dios, la tengo muy mojada, quiero hacerlo ahora, pero no puedo, solo puedo aguantar dios, apenas podamos vamos a un motel...

-----Yo: Si, claro que si, pero no conozco ninguno, ayudame con eso aunque yo voy a mirar algunos...

Respiramos unos minutos, me asicale un poco, nos vimos y reimos, pero yo ya tenia pensado lo que venia, queria hacer a esta chica venir aqui mismo en este bus, no quedaria satisfecho, sabia que una vez pasado ese tercer tunel ya no podriamos seguir, seria demasiado arriesgado... si por mi fuera le quitaria todo aca y la penetraria hasta el fondo en la primera vez.... pero no debia perder la calma, las cosas llegan en su momento a pesar de que mi pantalon explotaba, ella me lo agarro y me dijo:

---- Arles: que rico como la tienes, sabes quiero tener una faldita en la Universidad sin nada debajo y solamente tentarte mientras me das clases privadas...

le dije que si... pero mi sorpresa el man se me quedo mirando raro, lo ignore por que vi algo mas...

Vi al frente que venia el ultimo tunel, el mas largo de todos...

La bese, me abrazo, y meti su mano a la vagina, sorprendida, abrio sus piernas y sabia lo que volveria a pasar, los meti de inmediato, su vagina totalmente mojada y su tanga de la misma manera, al pantalon llego incluso a la silla, comence a meterlos suavemente pero sabi que aunque este tunel era mas largo debia apresurarme, pues aqui en este mismo momento queria hacerla venir completamente...

Le comence a comer los senos, queria excitarla de todas las maneras posibles hasta que se viniera, le bese el cuello de nuevo y vi como mandaba su mano a la boca mientras de una forma silenciosa me gemia lo mas suave posible en el oido, metia mas mis dedos lo mas profundo que pudiera, mi mano se sentia apretada por que quede en mala posicion por la tanga que traia, no me detuve, comence a meter dos dedos y usar los otros para detener el movimiento y empujar lo mas que pudiera, como si de un pene se tratara, que se sintiera lo mas grueso posible hasta el fondo de ella, tocaba todo su utero, la bese y en un punto llenos de saliva ambos, me dijo:

---- Arles: me voy a venir, (se tapo la boca, aun faltaba tiempo pero ella estaba que no aguantaba mas, a punto de explotar, no esperaria mas ya que si llegaba el tunel y no se venia no tendria mas oportunidades en ese momento)

Le comi los pezones y se los mordi...

----- Arles: con voz baja*; sigue asi, me gusta como me los metes, me vas a hacer venir, mi vagina esta muy mojadita...

----- Yo: te la voy a comer toda, cuando estemos en el motel, te la voy a meter totalmente hasta el fondo y te voy a llenar de leche

empece a decirle todo lo posible en el oido, cuando me abrazo fuerte, tapo su boca, ya no le importaba, y me dijo:

----- Arles: me vengo... me vengo, me ven,... (mando los ojos hacia arriba, se retorcio en el mismo sitio, grito tapando duro su boca y respiro, suspirando con un... Dios...), me beso y sentia como su vagina me dejo toda la mano mojada hasta casi la parte mas baja, senti como me sacaba los dedos de forma natural, saque la mano, la abrace, le subi su escote rapidamente, me acomode y nos acostamos, tomo agua y salimos del tunel....

----- Arles: jaja (reia de forma nerviosa) que rico estuvo eso, dios, espero que nadie se diera cuenta.

me hice el pendejo antes de salir y no, nadie puso atencion, atras, y a la derecha dormian placidamente, el hombre de adelante, escuchaba su musica y salimos del tunel....

Fue lo mas emocionante que habia sucedido, me agarro el pena aun estaba algo erecto y mojado...

----- Arles: lo tienes bien duro, ya quiero que estemos en un motel los dos...

Seguimos el viaje, ella se habia venido y se sentia satisfecha, no creo que pase algo mas...

nos dimos un besito, descansamos y parecia que todo se detuvo, dormimos, comimos en la parada que no demoro ni 5 minutos, ella entro al baño y se limpio, salio diciendome que no podia creer que su tanga estuviera empapada, le dio algo de pena, subimos y habiamos llegado a la ultima parte de nuestro viaje...

Parte 6: La llegada final:

Pense que no pasaria nada mas, el fin del viaje, ella se bajaria donde sus padres esperaban y ya estaban justamente ahi, seguiria mi viaje al terminal del Salitre y cada quien a su casa; por ahora, hablamos algo del motel, pero evitamos por el momento hablar mas de sexo....

Sin embargo esto no habia acabado, llegamos al final de la Av Villavicencio, el tunel mas largo de todos, aun asi menos ruido por la cantidad de vehiculos, pero con mas luces que ninguno.

Cuando ibamos llegando dijo:

---- Arles: cambiemos de lugar, voy a consentirte tambien (miro a los otros pasajeros el tema es que aca ya estaban casi todos despiertos)

Se acercaba el final, el tunel mas largo de todos....

---- Arles: no vayas a hacer ruido y solo disfruta, mientras me miraba con una carita erotica...

Yo le dije: Si, claro....

se acomodo, se acosto sobre mis piernas como si fuera a dormir, puso las chaquetas, cerro las cortinas y se quedo un rato antes de entrar al tunel...

Por un momento quede pensativo de que iba a hacer ella, y llego el momento de entrar, (yo tambien llevaba un pantalon de sudadera)

movio sus manos en la oscuridad, la saco de mi pantalon, con cuidado lo baje, la agarro con las manos y empezo a jalarla, de arriba hacia abajo, yo subi ambas manos y quede en completa tranquilidad y oscuridad... me jalaba el pene muy suave y lento, le gustaba hacerlo, se movio un poco mas, levanto la cabeza y desde toda la punta, empezo a comerselo de arriba hacia abajo, podia sentir por primera vez este momento que solo habia visto...

Arles me lo estaba comiendo muy rico, se nota que queria hacerlo, me chupaba todo el pene, queria entrarlo lo mas profundo que pudiera en su garganta pero como habiamos vuelto hasta el momento la erección apenas comenzaba empezo jalandomela y de repente mi pene se fue agrandando...

Sentia como lo babeaba y no queria soltarlo, mientras en la parte baja de sus manos lo movia al tiempo, me lo chupaba delicioso.... al punto que llegue a tenerlo lo mas erecto posible, en ese momento me asuste un poco pues el man de la derecha volteo a ver y lo vi, vi como empezo a ver hacia aca, pero como que movia algo la cabeza, por que no sabia que era lo que sucedia por la oscuridad y la poca luz que asomaba, pero no me iba a detener....

Arles me lo seguia comiendo sin parar, luego desde la parte de abajo, subia toda la lengua y me empezo a lamer el glande, trataba de mantener la calma, y si, podia, me quedaba lo mas relajado posible, dejando que ella se encargara, y empezo a hacerlo mas rapido, movia mas la cabeza y las manos, ya habiamos llegado a la mitad del tunel o quizas algo mas...

volvi a mirar a la derecha y el man a veces giraba la cabeza, hablando con alguien que estaba al lado de el pero siguio con su musica, entonces aproveche y tome la cabeza de Arles, su cabello crespo y la hice atragantar, empece a jalarle el pelo una y otra vez, entraba y salia de su boca, me empezo a masturbar con sus manos, sentia que iba a explotar, ya era momento, antes de salir del tunel...

faltando unos pocos minutos, y con el trancon que habia, me la empezo a jalar mas y a lamer a los lados, aunque en un arrebato se mando lo mas que pudo y me chupo los testiculos, lamio hacia arriba y empezo a jalarla lo mas rapido posible, sentia que iba a venirme, no aguantaba mas, la adrenalina, el man de la derecha volvio a mirar extrañado, me mantuve sereno mire hacia la ventana y senti que lo iba a soltar, mire de nuevo y el miro para otro lado, le dije rapido al oido...

----- Yo: Arles, me voy a venir, me voy a venir en tu boquita...

----- Arles: mmmm decia atragantada mientras me lo chupaba, lo saco rapido y dijo: dale, sacala toda en mi boquita...

y asi fue, no aguante mas, me la jalaba mas practicamente sentia que la tenia demasiado dura, tanto que la agarre del cabello, la tome y me vine, senti como me venia en su boquita y se lo tragaba todo hasta el fondo, estuvo asi un minuto, se tomo todo, luego agarro una servilleta que habia, seco su boca, se acomodo, yo me subi rapido el pantalon, menos mal lo hicimos cuando el man de adelante a al derecha no se daba cuenta...

Nos acomodamos, me arregle, reimos, nos dimos un beso, y quedamos exhaustos y extasiados, ¿Que acababa de pasar? fue una adrenalina maxima si alguien llegaba a pasar, si nos llegaban a ver, el señor, y demas, ¿Que hubiera sucedido?... eso si el señor se bajo y al hacerlo me miro de forma enojada... Jajajaja

Llegamos a Bogotá, la parada de Arles, me dio un beso, dijo que le avisara cuando llegara a mi casa, le dije lo mismo.

Finalmente llegue a Bogotá, dos semanas desde que di un beso y habia pasado esto, pero solo fue el Capitulo 1, por ahora me concentraria en la Universidad...

— sir-ruhtra

19 de agosto de 2026

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