Para amarte no debo preocuparme
No necesitas cambiar tu piel
Como una víbora en otoño
Tampoco necesitas dibujar una sonrisa
Como un bufón de la corte
No es necesario que pulas tu cuerpo con esmero
Como un guerrero antes de la muerte
Tampoco que guardes en el traspatio
Tu quiméricahorda de defectos
Y mucho menos que me mientas
Y guardes bajo la cama como si nada
Todas tus caprichosas perversiones.
¡Solo tu Dios es mi enemigo ¡








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