Después de esa noche en que mi primo y yo, conocimos nuestra nueva sexualidad, la experiencia del sexo entre hombres, vivimos 5 años más de aventuras; por eso tratare de ir contando algunas que fueron bastante emocionantes.
Tuvimos sexo, un buen sexo, una experiencia nueva, encantadora, pero también teníamos claro que ninguno de los dos era gay total, éramos lo que se conoce como bisexuales, amantes de las mujeres pero con una promesa de primos de fornicar entre los dos hasta la saciedad.
Por eso nuestras salidas a rumbear y a conocer mujeres nunca cambiaron, todo seguía tal cual. En una noche en que estábamos de farra y que nos apresuraban por sacarnos de la discoteca en que estábamos con otros amigos, por la hora de cierre, un parcero todo prendo nos dijo, vamos a un amanecedero bacano que conozco y allá rematamos hasta que se amanezca de verdad. Mi primo y yo mientras estuviéramos juntos no le mediamos casi a todo, nos miramos y dijimos de una; cogimos un taxi eran como las 2 a.m y el amigo nuestro dijo jefe llévenos a la “cascada” en la caracas.
El taxi emprendió camino, y rápidamente llegamos a la caracas con 54 o 55 no recuerdo bien, un sitio completamente clandestino sin avisos, sin nada en su exterior que dejara ver qué pasaba adentro. Rápidamente entramos al lugar y vaya sorpresa, que rumba tan h.p, no sé si aun funcione este sitio o si alguien allá ido y me considere exagerado, pero lo que podía ver me tenia atónito rumba, alcohol, droga, sexo, de todo, se veía de toda clase de gente, estudiantes, cuchos, prostitutas, gays, travestis, etc… etc.
El sitio estaba muy concurrido, pedimos unas cervezas en la barra y rápidamente nuestro amigo se perdió, mi primo y yo decidimos conocer el sitio así que empezamos a entrar más, que rumba bacana y aunque después volví a ir en otras ocasiones ningún logro impactarme tanto como esa primera noche.
Dimos una vuelta y rápidamente nos hicimos al ambiente, llegamos a los baños y que desorden se veía. Apenas entramos al área nos ofrecieron perica y se iniciaba el proceso de socialización, todo el mundo hablaba con todo el mundo como si se conocieran de siempre y más en el fondo sexo oral a la lata, realmente orinar no era fácil, un orinal corrido a lo largo de la pared, en el fondo un bañito con una medio puerta y mucha gente.Apenas sacabas tu pene para orinar sentías muchos ojos encima y si te descuidabas o lo permitías una boca se lo tragaba de una. En fin.
Entre tanta locura y desenfren las horas pasaron y cuando nos dimos cuenta eran las 10 am, y nosotros estábamos felices, el ambiente se empezó a despegar y logramos ubicarnos en una mesa, estando allí fue cuando notamos que el ambiente a esa hora solo emanaba sexo, en la mesa de al lado varios hombres teniendo sexo oral, en la otra una pareja teniendo sexo y en las de enfrente igual. Nos miramos y sin decir nada nos acercamos y nos sacamos los penes y empezamos a masturbarnos mutuamente, yo desinhibido por el alcohol, o la droga, o el deseo, empecé a chupárselo, se acabo la pena, muchos lo hacían y nadie decía nada yo porque no.
Me esmere en chupárselo (me encanta mucho el sexo oral), pero yo quería que me culiara, así que me levante me baje los pantalones hasta la rodilla, me ubique delante de el, entre la mesa y el sofá, me acomode boca abajo sobre la mesa apoyado sobre mis codos y estomago y le ofrecí mi culito, no me importaba nada.
El se levanto y comenzó a tratar de metérmelo, cerré mis ojos en esos momentos y cuando ya sentí que el había entrado todo y que estaba bombeando con ganas y el dolor se había ido, los volví a abrir; que espectáculo el que veía y yo era parte de el. La gente en la pista de baile me miraban con morbo, otros que pasaban se detenían a ver cómo me comían, los meseros pasaban y como si nada pasara, yo miraba a los de al lado y ellos también gozaban en lo suyo , mi mente no pensaba sino en sexo, sexo, sexo; no sé cuánto tiempo paso hasta que mi primo acabo y de repente me saco su pene. Cuando el lo saco volví en mi otra vez, los ojos de los que me veían me decían que rico te culiaron y en ese momento sentí algo de pena.
Rápidamente tome un par de servilletas de la mesa y me las lleve a mi ano trate de limpiar un poco el reguero y me senté junto a mi primo, el me dijo te voy a recompensar y se puso a chuparme la verga hasta que me corrí, no quito su boca, se trago todo mi semen y lo bajo con cerveza. Qué locura.
Nos acomodamos un poco, bebimos una cerveza más y decidimos irnos, ya eran las 2 de la tarde. Salimos y que sol tan bravo estaba haciendo, caminamos un par de cuadras para tomar un taxi y empezamos a reírnos, que buena rumba el la que habíamos estado y con cero cargos de conciencia.
Espero les guste y quieran comentar.








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1 comentario
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login EntrarOjala aun exista ese bar, me gustaria mucho ir, excelente relato