¡OH! MANUELA, ¡ MI MANUELA !
Relato de comunidad Hetero: Generalschedule 7 min de lectura calendar_today Abril de 2011

¡OH! MANUELA, ¡ MI MANUELA !

Luego de una entendible y forzosa ausencia desde Diciembre y luego el inicio de año con las cargas y responsabilidades propias de un cabeza de familia no había podido dedicar tiempo a volver a escribir en esta mi querida y amigable página donde tengo tantas y tantos amigos virtuales muy....

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Luego de una entendible y forzosa ausencia desde Diciembre y luego el inicio de año con las cargas y responsabilidades propias de un cabeza de familia no había podido dedicar tiempo a volver a escribir en esta mi querida y amigable página donde tengo tantas y tantos amigos virtuales muy queridos.

Pero ya que puedo hacer un alto y tener un pequeño respiro en mis actividades cotidianas vuelvo para seguirles contando mis cuitas, anécdotas, experiencias y pensamientos.

Bueno, hecha la introducción entraremos en materia, conversando en estos días con un amigo tocamos el tema de nuestras primeras experiencias sexuales, y de los recuerdos que dichas experiencias nos habían dejado, y en el transcurso de la charla me di cuenta que casi todos los hombres hablamos de nuestra primera vez con una mujer, experiencia que en otro relato aspiro a contarles ya que igualmente fue inolvidable por cómo fue,donde fue, y con quien fue.

Pero jamás o casi nunca hablamos de cómo, y en qué circunstancias o momentos de nuestra niñez, pre adolescencia o adolescencia o como le quieran llamar, fue nuestra primera eyaculación o como dirían coloquialmente nuestra primera “venida” o “derramada”, que en mi caso nunca olvidaré, y que casi siempre fue el fruto de lo que llamamos un poco vulgarmente: “Un pajazo” Jajajaja!

Y ese mis queridos amigos de Guía es lo que me motivó a escribir este relato de mi propia experiencia y mi primera vez cuando en solitario y acompañado por mi siempre fiel y leal “manito”, (dicen los entendidos y doctos en el tema, que es la única mujer que nunca lo abandonará a uno, Jajajaja!) y que aquí para el relato la llamo cariñosamente “Manuela”, sentí por primera vez lo que, como dirían los llaneros fue el primer calambre, convulsión, espasmo, grito y estertor de mi amado e inseparable “pajarito”. Jajajajaja! .

Remontándome a mis recuerdos creo que me empecé a masturbar tal vez a la edad de entre los 12 o 13 años, no recuerdo muy bien, y el motivo o inspiración de mis ejercicios solitarios de tipo manual con mi “pajarito” era mi profesora Flor, sobre la cual escribí un relato aquí para Guía, los que lo deseen leer lo pueden leer en este link: 🔗,y cuando no era mi profesora el motivo de inspiración, era una vecinita que vivía al lado de la casa, la cual fue posteriormente novia mía, y que tiempo después sería una de mis “nalguitas caritativas” junto con su hermana, pero eso es otra historia, Jajajaja!

En el colegio donde yo estudiaba, en nuestro descanso o recreo solíamos a veces hablar de ese tema con los compañeritos de más confianza, ¿oiga usted ya se hace la paja? --claro! Y usted? --yo también!,_¿ y usted ya se derramó?--No, yo no, y usted?,--¿y usted en quien piensa cuando se la está haciendo?--Yo, En la profe y usted?--yo también!, o sino en una prima que tengo, otros decían: Yo pienso en mi vecina,o en la empleada de servicio, y hubo uno más osado que nos dijo que pensaba era en la hermana, ojalá no ande hoy en día por aquí en las páginas de Guía, Jajajaja!.

No faltaba también el compañerito que posaba de conocedor del asunto, de experimentado, el que le veía al papá a escondidas las revistas Playboy, y nos contaba de las mujerzotas que miraba mientras se masturbaba y que así mismo se derramaba, hasta una vez nos aconsejó que para podernos “derramar” o “venir” nos masturbáramos estilo “preparando chocolate”, o sea cogiéramos el “pajarito” como un molinillo a dos manos, que así era fija la “derramada”, yo fui uno de los que le siguió el consejo y lo que recuerdo fue que duré con mi pajarito como dos días entumido y adolorido!, ¡Ah época aquella! Jajajaja!

En mis primeras masturbaciones cuando llegaba al clímax, lo que sentía según mi “cancha” o “experiencia” en el tema, era que me empezaba a latir más rápido el corazoncito, y en el punto de máximo clímax botaba unas dos o tres goticas de algo transparente y con olor particular, según mi conocimiento para mí eso ya era lo máximo y presumía de ello como la gran derramada o eyaculada delante de mis amiguitos. Jajajaja!

Hago aquí un pequeño paréntesis con el respeto de ustedes, ya que en este instante recuerdo una poesía sobre el tema que oí una noche en una tertulia con unos amigos, y que nunca olvidé, es una mezcla de un inexistente italiano con español y dice así: “El moni, el anímale mas ferozi de toda la América latina, se divierte batiéndose la pelucha con toda la sua mano, y cuando bota la fermentazione, cae el moni morto de la dicha y el placer”. Jamás la olvidé!, Jajajaja!

Bueno retomemos!. Una tarde estaba recostado en la cama de mi cuarto en mi casa, cuando empecé a pensar en mi profesora y en mi vecinita alternadamente, cuando sentí que mi “pajarito” se empezaba a desperezar, corrí a la puerta de mi cuarto y le eché seguro, ya que mi madre se encontraba en la casa y lo que menos quería era ser sorprendido por ella en semejantes menesteres, bajé mis pantalones hasta los tobillos, y recostado en la cama empecé mi función solitaria, al cabo de unos minuticos de estar acariciándome empecé a sentir unas sensaciones y unas emociones que hasta entonces no había sentido.

Aceleré los embates a mi “pajarito” con mi querida “manuela” mientras imaginaba a mi profe desnuda y besándome todo el cuerpo,, y de pronto quedé como paralizado!, sentí un “corrientazo” que no sabía exactamente de donde salía, ni de dónde venía, si de la base de mi cabeza,si de mi columna, si de mis riñones,si de mi bajo vientre, de mis génovas, de mis ingles o de dónde diablos!, mi corazón latía a mil revoluciones por segundo, mi respiración era entrecortada, los dedos de mis pies se estiraron involuntariamente,lo mismo que mis piernas y muslos.

Que sensación tan indescriptible!, mis rodillas se pegaron violentamente una junto a la otra, mientras yo apretaba mi “pajarito”con una fuerza inusual y por su “piquito” empezó a salir de manera abundante y copiosa, como nunca había salido, un liquido que era entre transparente y lechoso a la vez, y sentí que mis testículos se desocupaban. !H.P!. No grité era porque mi mamá estaba en la casa! Jajajaja!

Quedé desmadejado, en un sopor extraño, totalmente agotado, nunca había sentido eso, luego de recuperar un poco el aliento, oler mi mano y ver ese liquido, no sé porque un momento después me dio fue susto y llegue a pensar era que mis génovas se me habían “desleído”, recuperé la tranquilidad después de tocarlas y sentirlas, y comprobar que todavía estaban ahí, aunque eso si mucho mas pequeñitas que antes de la faena, Jajajajaa!

Luego de esa experiencia y ese sentir y ese descubrimiento tan fascinante duré como un mes, que no perdía entrada al baño, como dirían: “ Era una orinada y una masturbada!, Una poposeada y una masturbada!”. Y en mi cuarto no perdía chance de noche, casi le saco punta a mi pobre pajarito! , Tanto que ese mes andaba con sueño todo el tiempo, pálido, ojeroso, con los ojos entre la nuca, mi mamá se preocupó y llegó a pensar que era que yo tenía anemia, mi padre la tranquilizó, y algo le dijo porque ella no me volvió a decir nada, pero si extremó sus visitas al cuarto en horas de la tarde a ver supuestamente si yo estaba haciendo las tareas juicioso, Jajajaja!

A su vez mi padre de forma muy prudente, muy respetuosa, muy sutil, pero eso si muy clara, me dio a entender que él sabía lo que yo estaba haciendo y me dijo que había sensaciones nuevas y deseos que se descubrían, pero que se debían manejar con calma, tranquilidad y sin abusar, al ver él mi sonrojo, y ver que yo bajaba los ojos apenado, solo me dijo: Entendiste el mensaje? A lo cual yo solo me limité a asentir y salió de mi cuarto sin agregar nada más, y desde ese día yo a su vez empecé a limitar mis “solos de mano”, Jajajaja!

No sé con el tiempo a cuantas de las mujeres especiales y adorables con las que he compartido mi intimidad olvidaré, y las telarañas del tiempo implacable cubran con el velo del olvido esas grandes damas, pero lo que sí sé es que nunca olvidaré la primera vez que mi “Manuela” me dio la cédula de ciudadanía como hombre, total solo puedo decir ¡Gracias Mi Manuela! .

— vinividivinci

11 de abril de 2011

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vinividivinci

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2 seguidores ·Soy hombre heterosexual

Comentarios

1 comentario

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  • alejafig
    alejafig · 11 de abr de 2011

    Señor Vini... Que alegria verlo de nuevo por esta pagina, hace poco me estaba quejando por su ausencia, y no poderme recrear con sus escritos. Gracias..

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