En Guaduas... Un Grito De Libertad
Relato de comunidad Hetero: Primera vezschedule 17 min de lectura calendar_today Febrero de 2012

En Guaduas... Un Grito De Libertad

-“No Arturo.. yo me quedo en habitacion separada”, dijo Marina mi esposa en tono energico bajandose del carro y cerrando la puerta con fuerza y rabia.Bejuca, furiosa y emberracada, como la mas peligrosa serpiente Mapana del Amazonas Colombiano, mi esposa se bajaba del carro en la hermosisima....

julio08

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-“No Arturo.. yo me quedo en habitacion separada”, dijo Marina mi esposa en tono energico bajandose del carro y cerrando la puerta con fuerza y rabia.

Bejuca, furiosa y emberracada, como la mas peligrosa serpiente Mapana del Amazonas Colombiano, mi esposa se bajaba del carro en la hermosisima plaza central del municipio de Guaduas, Cundinamarca, esa tarde del Domingo.

En su silla del carro quedaba, solo por ese dia, el anillo de matrimonio, el cual ella se habia despojado en acto de rebeldia y frustracion.

Suspire, pense que debia llenarme de paciencia y admiti que habia sido mi error la noche anterior. Estabamos los dos invitados al matrimonio de Fernando, amigo mio de la Universidad, quien a pesar de las recomendaciones nuestras cometia otra vez el mismo error y se casaba por segunda vez. Anoche, en la celebración del matrimonio en la ciudad de Manizales, conoci a una paisa amiga de Fernando, quien por sus llamativos atributos fisicos llamo mi atención. Un poco pasado de tragos, le coquetee y ella, tambien con sus cervezas en la cabeza, dejo que mis atrevidas manos recorrieran en varias ocasiones su voluptuoso cuerpo mientras bailabamos, con tal mala suerte que Marina, mi esposa, lo noto.

De regreso a Bogota, despues de 5 horas de viaje, en medio de la fuerte discusión en el carro, y 2 horas esperando cerca de la poblacion de Guaduas, Cundinamarca a que la policia de carreteras aliviara el paso por un derrumbe en la carretera, le propuse a Marina que nos quedaramos esa noche en un hotel en Guaduas, a esperar que pasara el monumental trancon de carros, buses y camiones, por el derrumbe, y de paso, aliviar un poco las asperezas de la discusión por lo sucedido la noche anterior.

Furiosa, ella acepto.

La vi alejarse del carro emputada por mi actitud de irrespeto a nuestro matrimonio. A sus 40 años, Marina aun se veia hermosa y sexy, asi estuviera a punto de matarme. Lo fino viene en envase pequeño, dicen por ahí. Sus 1.64 m de estatura, lucian bien con un cuerpo menudo, en el que sus femeninas piernas y su buena cadera se destacaban. De senos no muy grandes, cabello liso y rubio, ojos verdes y una enceguecedora sonrisa, Marina sabia aun como conquistarme, luciendo ese redondito y bien formado culazo de mujer santanderana. Me parecia increible ver como esa bumanguesa, después de 15 años de feliz matrimonio al lado mio y 2 hijos varones de 14 y 12 años, sabia mantenerse en forma y luchaba, con su actitud dominante, mantener intacto su matrimonio conmigo.

El ajustado pantalón verde claro de lino que ella esa tarde lucia, destacaba majestuosas esas duras y bien formadas nalgas, que en los pasados 15 años de matrimonio, me hacian orgulloso de ser su esposo, y uno de los principales motivos por los cuales yo tanto disfrutaba tener sexo con ella a mis anchas.

Esos ojos verdes, femeninas y atleticas piernas, su cabello rubio y ese culazo bien formado, eran mi orgullo machista cuando cada Domingo en la ciclovia bogotana mas de un hombre miraba a Marina con detalle y notaba que en ese menudo cuerpo se escondia toda una veterana hembrota.

Respete su decisión y ambos sabiamos que era lo que mas nos convenia, asi que tomamos las habitaciones 17 y 16, ambas contiguas en una segundo piso, de un hotel economico como a 2 cuadras de la plaza de esta encantadora ciudad con tanta historia patria.

-“Nos hablamos por Blackberry.. dejame que se me pase la rabia amor… creo que necesito estar esta noche sola”, me dijo ella dandome un beso y entrando a su habitación con su maleta.

Paso como una hora en las que me duche, me cambie, llame a mi madre para chequear como estaban mis hijos, sali del hotel a buscar parqueadero nocturno para el carro esa noche, recorrer las pintoresas calles de la ciudad natal de La Pola y de paso reflexionar sobre lo sucedido la noche anterior en Manizalez con la paisita esa.

Siendo las 6:30 pm recibi en mi blackberry el primer mensaje de texto de Marina.

Marina: estoy en la plaza tomandome un fresco... acompañame de lejitos mi vida

Yo: listo amor… sere un admirador secreto vigilandote

Me regrese para la plaza y con disimulo me sente en la cafeteria donde Marina estaba. Y ahí empeze a sentirme raro e incomodo. Mi esposa lucia la sexy y corta falda blanca que tanto me gustaba y una camiseta roja. Se veia bella y atractiva, como para el conquiste de un hombre esa noche. Maquillada y con sus piernas coquetamente cruzadas, de lejos se veia que mi esposa era una hembrota que en silencio, sin anillo que la delatara y sola, buscaba vengarse de los malos pasos de su esposo. Sus zapatos negros de tacon alto, le daban mas porte, y hacian pasar desapercibido su baja estatura.

Y pasaron solo 5 minutos antes que la primera mosca cayera al atractivo y suculento plato. Un tipo de mas o menos mi edad, 45 años, se sento al lado de ella. Por el alto volumen de la musica del sitio no los escuche hablar, pero si veia como ella y el hombre ese charlaban y reian. Dos cervezas llegaron a su mesa y en los siguientes 30 minutos me queria morir de la envidia por saber que se decian el uno al otro. Marina, de reojo me miraba y con una sonrisa complice al parecer disfrutaba a pleno ese instante, al verme alli sentado, lejos de ella, sufriendo impotente de no poder estar a su lado en esa mesa esa noche. Putamente duro ver cuando ella se paro al baño de la cafeteria y el hombre se quedo impavido mirandole las piernas y el movimiento del culo a mi esposa. La falda blanca se ajustaba muy bien a su cadera y ese par de nalgas paraditas se marcaban lujuriosas, dignas para la verga de un hombre.

2 minutos mas tarde, ella paso de largo sonriendome en frente de mi mesa. Y el desconocido admirador, ahí sentado comiendosela con la mirada.

15 minutos después llego un alivio del cielo. Su desconocido amigo, se paro de la mesa e intercambio un par de palabras finales con ella, para irse, dudoso y derrotado, tomando otro rumbo.

No me aguante las ganas y le envie un mensaje de texto, el cual ella rapido contesto:

Yo: Y que paso con tu amigo?

Marina: era un fantoche que queria llevarme a su finca. Despachado.

Me rei al leer su mensaje. Marina, a lo lejos se dio cuenta de mi reaccion.

La soledad de mi esposa en la mesa, mezclada con la sexy falda y esas llamativas piernas, llamaban poderosamente la atención del personal masculino que a esa hora del Domingo rondaba por la plaza del pueblo, asi que la segunda mosca no demoro en caer.

Un joven de mas o menos 26 o 28 años, queriendo pasarse de intrepido se sento al lado de Marina. Nuevamente un par de cervezas cayeron a la mesa por su cuenta y ellos en medio de las risas cruzaban palabras ininteligibles para mi. Volvi a sentirme extraño. Los celos y la rabia se mezclaban en mi estomago al ver a mi esposa con mas confianza con su invitado, fácilmente 12 años mas joven que ella.

Nuevamente respire tranquilo. El joven, al parecer medio molesto, se paro a la media hora y se alejo.

Me rei de nuevo, esta vez mas disimulado, al mismo tiempo que me ponia de pie para ir al baño a orinar esas 3 cervezas que en esa hora habian calmado un poco la sed y los celos de ver a mi esposa coqueteando y siendo cortejada por dos extraños, mientras yo en complice silencio la vigilaba.

Cuando sali del baño y regrese a la mesa, tuve la primera gran sorpresa de la noche.

Dos hombres maduros, mas o menos de 45 y 50 años, charlaban con Marina amigablemente, al mismo tiempo que uno de ellos, el mas alto, la abrazaba efusivamente. Ella, y los dos nuevos desconocidos, estaban de pie al lado de la mesa con las 4 botellas vacias de cerveza, que delataban que Marina habia tenido compañía, y por la forma en que ellos interactuaban me daba la impresión que ella los conocia.

Igual, no me aguante las ganas y me sente justo en la mesa vacia de al lado a escuchar la conversación:

-“Camilo, han pasado casi 20 años sin verte… si claro.. nos graduamos en 1994.. exactamente 17 años… cuentame de ti.. que rico encontrarte de nuevo…”, dijo ella, viendo como yo me sentaba en la mesa de al lado como cualquier otro parroquiano.

-“Si increible.. como pasa el tiempo… pero a Marina no se le nota para nada… todavía la misma pitufa con ese cuerpazo de reina..”, dijo el mas alto mirando descarado como la corta y sexy falda blanca de mi esposa dejaba visibles sus bien formadas piernas.

Ella se rio, volteando a mirarme con disimulo.

-“Marina, era la novia de uno de mis mejores amigos en la U, y claro todos envidiabamos a Chucho porque con ese cuerpecito de diosa picadita, ella tenia admiradores por montones”, dijo el contandole al otro desconocido de mayor edad, que al parecer no conocia a mi esposa.

-“Y cuentame que haces por aca.. tu solita y con esa pinta de reina mostrando que los años no te pasan”, dijo el amigo de mi esposa.

-“Aca esperando que pase el trancon.. venia de Manizales de una fiesta de matrimonio de un amigo y decidi quedarme aca en Guaduas esta noche en uno de los hoteles de alli a la vuelta… me regreso mañana para Bogota.. ojala ya haya pasado el derrumbe…”, dijo ella agraciada.

-“Y no te veo el anillo… no me digas Pitufa que estas solterita y a la orden, porque de una te paso la hoja de vida mia”, pregunto el.

-“ja ja ja ja… noooo… felizmente casada, dos pelados de 14 y 12 años de edad y con un esposito esperandome en Bogota, aunque esta noche estoy libre de toda culpa porque el anillo lo deje en la casa… ja ja ja ja”, respondio ella riendose y volteando a mirarme con discreción y disimulo.

-“Ufff… con una esposa asi… Pitufa, yo a usted no la dejaria sola ni un solo dia… que esposo tan de buenas…hijos de 14 y 12 años? Claro con ese cuerpazo suyo nadie se lo va a creer… asi que después de esperar 17 años, creo que esta sera la noche que tanto soñe”, dijo el man alto de nuevo, bajando su cabeza y mirando descarado como la corta falda blanca dejaba expuestas las sexys y torneadas piernas de mi esposa.

Ella se volteo y me miro de nuevo. Sabia que yo estaba que explotaba de los celos.

Respire y me tranquilize, aunque me empezo a causar morbo que ella se hubiese encontrado con alguien que bien la conocia. Era mejor que Marina, sexy, bella y con sed de venganza esa noche, no se expusiera a alguien desconocido.

-“Tienes planes?.. te invito a la finca que tengo aquí a las afueras.. tengo visita de unos amigos de Bogota, pero claro, no espero presentartelos porque de seguro me quitan el chance de salir a bailar esta noche.

-“Listo Camilo.. vamos”, dijo Marina volteandose y caminando con ellos a un destartalado campero 4x4 que al frente de la plaza parqueado estaba.

El hombre alto, el tal Camilo ese, le abrio la puerta muy cortésmente y ella se subio. En esos 3 segundos que ella se acomodaba y su corta falda dejaba mas visibles sus encantadoras piernas, el atrevido miro de reojo como Marina le permitia ver mas alla. El le dijo algo y ella riendose, cerro la puerta.

Yo, a lo lejos, hervia al ver como mi esposa era raptaba amigablemente por esos dos afortunados.

Viendo el campero alejarse por entre la multitud, de inmediato, me llego un mensaje de texto de ella:

Marina: voy a la finca de Camilo y ya regreso… no te preocupes... no pienso demorarme.. sabes que te amo

Yo: listo amor… pero pilas que el tal Camilo ese te quiere comer viva.. Pitufa.. ja ja ja..

Me regrese al hotel y comi en el restaurante. Bueno, bonito y barato, pero mi cabeza estaba en mi esposa. Me quede abajo en el primer piso en la gran sala viendo televisión con los otros huéspedes del hotel en la entrada del hotel. Justo, una hora y media después de que ella se fue con Camilo y su amigo, los vi llegar a los tres al hotel de nuevo.

Marina paso rapido por la entrada sin verme, y sus dos amigos, el tal Camilo ese y el otro tipo mayor se quedaron abajo en la entrada esperandola. De puro sapo, me puse de pie y camine hacia la salida, como para escuchar de que hablaban ellos. Mi sexto sentido me decia que Marina era el tema de conversación y no me equivocaba:

-“Que culo tan rico el de su amiga.. bajita y todo, pero con esa carita angelical, esas piernotas y esas nalgas paraditas que mas pide uno en la cama, ahh?’, dijo el mas veterano.

-“Ay... Hernando… desde hace 17 años que la conozco y en esa epoca yo envidiaba a Chucho cuando el me contaba como se moteleaba a Marina… y mire ahora… 17 años después, me la encuentro aquí, gracias a un derrumbe, luciendo esa faldita corta y con el mismo culazo que tanto me fascinaba… compadre… no sabe las ganas que tengo de decirle a Marina que me invite esta noche a subir a la alcoba a culearmela… erhhh… mi Dios le da pan al que no tiene dientes… que esposo tan guevon dejar a una hembra asi de rica, sola, con esa falda corta pegadita al cuerpo y ese culito tan divino, en un pueblo de estos…”, dijo Camilo.

Gire mi cabeza para ambos lados, disimulado y me volvi a entrar al hotel, subiendo esta vez a la habitación donde Marina, mi esposa se preparaba para salir.

Golpee y la llame por el nombre. Ella, rapidamente, me abrio. Y ahí vino la segunda sorpresa de la noche.

De nuevo, Marina lucia espectacular. Para vengarse de su esposo esa noche, que mejor que lucir el mismisimo ajustado vestido azul claro que la noche anterior me cautivo, pero que no fue suficiente para retirar mis ojos y mis manos de la encantadora paisita.

Sus teticas se destacaban tiernas, su cadera de abeja mas sexy que nunca y ese culito de ensueño se veia majestuoso. El ajustado vestido de una sola pieza mostraba como sus paradas nalgas sobresalian como un fruto carnoso y prohibido. Y alli, en medio de ese culito bumangues, se notaba ligeramente como una fina tanga estaba atrapada cubriendo coquetas ese par de nalgas de reina.

En silencio, Marina se volteo y regreso al espejo del baño,a terminar de arreglarse. Yo, en silencio tambien entre y cerre la puerta.

Pasaron 5 segundos de espinoso y sepulcral silencio.

-“Voy a salir con Camilo esta noche.. vamos a una discoteca del pueblo.. quiero que me acompañes… quiero amorcito que estes alli viendo como otros hombres si aprecian el cuerpo de tu amada esposa…”, dijo ella desde el baño, tratando de acomodarse su cadena y su dije de oro.

-“Camilo esta encendido contigo bebe… de seguro creo que te lo va a pedir… apenas te vea con ese vestido, el va a querer subir a esta alcoba contigo y darte por el culo toda la noche”, dije medio achantado por los celos, pero excitado al ver a Marina dispuesta a todo.

-“Sabes que te amo corazon… sabes que no hago nada sin tu consentimiento”, dijo Marina, saliendo del baño, aun con la cadena de oro sin amarrar.

-“Ayudame, mi vida”, dijo ella dandome la espalda y esperando que le colocara la cadena.

-“Creo que es la leccion que debes aprender amor mio… a valorar realmente lo que es tuyo y te pertenece…pero que solo, por esta noche, esta lejos de tu alcance”, dijo ella volteandose y dandome un sorpresivo beso.

-“Quiero que sientas lo mal que senti anoche…”, dijo ella.

-“Quiero que valores mas, lo que esta noche esta lejos de ser tuyo”, agrego Marina.

Suspire y pense que era lo mejor. Aprender esa leccion, y de paso ver, con celos y rabia, como mi esposa, se levantaba un hombre para esa noche, asi como yo, fracasadamente, lo habia hecho la noche anterior con la paisa esa.

-“Te vas a acostar con Camilo?”, pregunte con duda.

-“Me vas a dejar?... piensalo y tu decides mi vida”, dijo ella dandome de nuevo un beso, un abrazo y dejando que mis manos se posaran por ultima vez, esa noche, sobre su rico trasero.

En esos 20 segundos, a pleno le manosee el culo a Marina y como nunca, me di cuenta que mis manos recorrian ese bello monumento a las pasiones masculinas. Tarde, me di cuenta, que en mis manos tenia un obsequio de los dioses, que en los pasados 15 años me bendijeron por darme el placer de disfrutar cada pedazo de el, pero que esa noche, con morbo y venganza, no me pertenecia.

Esa noche, Camilo pidio pan y le llego un lujurioso y apetitoso buffet. Una hora mas tarde, verlo bailar con su cuerpo cada vez mas pegado al de Marina, en una de las discotecas de Guaduas, era excitante y a la vez irritante, mientras yo, sentado a lo lejos, los miraba con natural envidia. Verlo como colocaba atrevidamente su brazo en la cadera de mi esposa cuando salian a bailar, era solo el abrebocas. Verlo como, ya pasado de tragos, dejaba escurrir su mano por la cintura de Marina y acariciaba a sus anchas las paradas nalgas bumanguesas de mi esposa, como si le hiciera saber a todos los hombres esa noche en la discoteca, que esa ricura de culo, 17 años después, era solo suyo.

No aguante mas y decidi salir del bar al ver que lo inevitable se veia venir con pasos de gigante. Asi que decidi escribirle un nuevo y final mensaje.

Yo: te amo bebe... sabes que eres lo maximo para mi... traete a Camilo para el hotel... exigele condon... y quiero que tu hagas lo que quieras con el esta noche en la cama.

Marina no respondio a mi mensaje, asi que, con dudas en mi cabeza, me regrese al hotel.

15 minutos mas tarde, escuche sus voces, sus risas y el sonido de esa puerta cerrandose.

Esa noche, en la habitación 17 de ese hotel de Guaduas, aprendi, con morbo, celos y dolor, la mejor leccion de mi vida. Parado, desnudo, justo al lado de la pared contigua a la habitación 16 donde pasaria la noche mi esposa. Desde las 12 de la noche hasta las 2 am, escuche los cortos y cadenciosos gemidos y quejidos de Marina y Camilo, entregados el uno al otro. Escuchar como sonaban los viejos y oxidados resortes del colchon de la alcoba de mi esposa, me hacia imaginar esa escena de ella, desnuda y en cuatro, y el dandole duro y parejo. Escuchar ese tipico y largo quejido de Marina, ese que habia escuchado a lo largo de estos 15 años, cuando ella llegaba a su femenino y ruidoso orgasmo, me dio muy duro, al saber que la verga de Camilo, su afortunado amigo, era la causante de ese especial momento. Escuchar dolorosamente, mientras mi estomago se retorcia de los celos, como Marina gemia con rabia y pasion, mientras el muy seguramente le hundia la verga por en medio de sus paradas nalgas, disparo mis pulsaciones. Escucharla gritar, mientras el, con natural torpeza, seguramente le hacia el sexo anal a Marina me hizo explotar y masajeandome la verga, eyacule profusamente mi amarilloso y envejecido esperma sobre el piso de la alcoba, al mismo tiempo que escuche perfecto como Camilo le gritaba a Marina:

"... te la meti toda pitufa... que delicia... arghhhh.... diosito lindoooooo........".

Luego dos minutos de estrepitosos y mezclados gemidos, mientras cada uno a su manera disfrutaba de ese especial orgasmo.

En esas dos horas, ellos, sin medirse ni apenados por el escandalo, le demostraban a las habitaciones vecinas como disfrutaban a pleno de ese intenso y corto momento de sexo.

Luego un silencio complice me lleno de dudas, donde no se escuchaba ni el mas minimo ruido. Finalmente, la puerta de la alcoba de ella se abrio y un cruce de palabras y risas que no alcanze a entender, se escucho fugaz por el pasillo del segundo piso del hotel.

De inmediato, alguien toco a mi puerta.

La abri y alli estaba ella, mas bella y sexy que nunca. Sus ojos verdes radiantes lucian mas brillantes. Su sonrisa encantadora estaba ahora conjurada a embelecerme. Su pelo, desorganizado y mal presentado, mostraban lo duro que ella se habia entregado a su furgitivo amante. Su vestido azul claro lucia majestuoso, como tratando de ocultar que su desnudo cuerpo acabada de ser poseido por la verga de su amigo.

Marina me abrazo y nos dimos un apasionado beso de reencuentro, como si apenas la hubiera conocido, como si fuera la primera vez que a ella me acercaba.

-"Ponme el anillo mi amor... reclama lo que te pertenece", dijo ella caminando hacia la cama, mientras yo me quedaba viendo como esa belleza de trasero lucia igual de sexy y hermoso.

Quien se iba a imaginar que esa hermosura de culo tenia atragantado en sus entrañas un verga hacia escasos 10 minutos.

Me acerque a la maleta, saque el anillo y se lo puse en el dedo anular derecho, donde habia estado en los pasados 15 años, y que solo por esa noche, habia tenido un merecido descanso.

— julio08

21 de febrero de 2012

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julio08

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Comentarios

1 comentario

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  • dadadi1982
    dadadi1982 · 21 de feb de 2012

    Excelente, y tu esposa hermosa. Lastima que solo busquen parejas!!!

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