Uno de esos días en que me encontraba en mi apartamento sin mucho que hacer, me dio por meterme al baño y hacerme una de esas pajitas que se hace uno cuando no hay quien le ayude a calmar las ganas.
La cuestión es que no estaba solo, la empleada domestica, una chica de esas que casi siempre suelen ocasionar en uno, malos o muy buenos, perversos y calientespensamientos y mas sabiendo que no había peligro de que mi esposa se apareciera de repente; hago un paréntesis para contarles como está el bomboncito: Morena, alta, no muy bonita que digamos pero aguantaba, con una hija (sin papa conocido), unas tetas deliciosamente grandes por lo que se podía ver a través de las camisetas que usa y como estaba recién paridita mas grandes las tenia, mas o menos de 1.79 igual de alta que yo y una reverenda cola que ni del putas, en fin todo en ella es una delicia y lo mejor, que ya se había dado cuenta de lo antojado que me dejaba cada que iba trabajar.
Pues bien; estando yo en esa arrechera me metí al baño a darle una manito a mi amiguito y por ahí derecho un duchazo, estaba yo apenas comenzando el ajetreo y con mi don ya duro como mi conciencia y en un tamaño que hasta yo me lo saboreaba y completamente concentrado en lo mío, de un momento a otro se abre la puerta del baño que por descuido y por suerte había dejado sin seguro y entra de sopetón esta mujer, me encuentra completamente desnudo sentado en el WC y con semejante cosa en la mano, ya se imaginaran el susto de los dos al estar en esta situación, por mi lado asustado pero con todo el morbo que esta situación creaba no se me ocurrió taparme, antes por el contario más me exhibía, ella por el contrario, después del tremendo susto que se dio, al principio trato de salirse del baño pero claro no con mucha gana de hacerlo.
En fin ya en esta situación, empecé a conversarla y a echarle el cuento, al principio estaba como complicadita, pero ya después fue cediendo y no tenia como ganas de salir, mientras le echaba el cuento yo seguía con el trabajito que tenía, claro que lo hacía despacio para que ella no se perdiera ni un momento de semejante espectáculo, a la vez que la invitaba a que me lo hiciera pero nada que aceptaba solo dejo que me le arrimara y se lo restregara en las piernitas, perdón piernonas, así seguí en lo mío mientras ella miraba y me decía que nunca le había tocado estar en una situación de estas y mucho menos con el patrón, pero bueno, mientas ella se me hacia la loca y la difícil yo ya estaba aumentando la velocidad y quejándome como si estuviera metiéndoselo, hasta que llego el momento de dejar salir toda esa lechita cremosa y calientica que por lo cerca que estaba a ella le cayó toda en el muslo (casi se lo echo en el short) ni se imaginan como quedamos mi amiguito y yo después de esa paja tan deliciosa.
Lo mejor fue que cuando ya me había venido en su pierna y todavía con mi chimbo como un riel y con esas venas todas brotadas ya ella si se puso contentica y ahí si lo cogió como si desde hacia tiempo lo estuviéramos haciendo, mejor dicho, no me lo arranco porque fui muy afortunado, el caso fue que me empezó a hacer otra deliciosa paja sin dejarme descansar, claro pues que yo ya no quería descansar y mientras me la hacía, me soltó esta belleza; “porque antes no había dejado la puerta del baño abierta para entrar a ayudarme?” (jajajajajajaja), se imaginan cuanto hacia que esta tarrao se estaba gozando en silencio mis pajas y mas guevon yo que no le había insinuado al menos que me acompañara, de todas maneras ese día hicimos y deshicimos como nos dio la gana (luego les cuento), que reverenda chimba de vieja me estaba perdiendo, desde ese entonces ya no cierro puertas y ella no se pone pantys cuando está en el apartamento pues en cualquier momento que tenemos a solas cualquier sobadita nos pegamos.
Les quedo debiendo otros cuantos que pasaron con esta amiguita.








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