El fuego no quema todo lo que toca.
Porque cuando en cama termino de arder,
Y la sangre todavía huye del corazón chispeante,
Mi cara roja como la cara del sol,
Mis espasmos como los del crepitar de una hoja,
Mi boca sedienta de vos;
Te miro, a mi lado, tendido, fresco,
Ajeno, Frío.
Y sé que en la cama me consumí solo.
Que las cenizas en la sábana no son más que las mías,
Que mientras yo me hago fuego por tí
Tú te vas en niebla de mí.







Comentarios
1 comentario
Inicia sesión para dejar un comentario.
login Entrarq buen relato me gusto mucho buena