Hace un par de años fui traslado por trabajo a Cali. Pero frecuentemente pasaba los fines de semana en Medellín. Un viernes a medio día me encontré en el chat a una exnovia y la invité una cerveza en el parque del Poblado cuando ambos termináramos de trabajar.
Subimos a un bar que quedaba en una terraza, en segundo piso. Cerveza, rock, cigarro, conversaciones que subían de tono, fantasías pendientes por realizar, ella me contó que estaba antojada de un trío, yo le conté que quería probar una lluvia dorada, en fin. Nos besamos, sonó un reggae, mientras fumábamos un cigarrillo la abracé desde atrás y al ritmo de la música movía su trasero contra mi miembro ya erecto por la conversación sobre las fantasías pendientes.
Después de unas 4 cervezas salimos del bar y nos dirigíamos hacia el Metro, pero no tomamos la 10 sino que “cortamos camino” por un parque que queda entre el parque del Poblado y el Éxito del Poblado. Es un parque en una pendiente bastante pronunciada.
Eran las 10 de la noche y nos detuvimos en la mitad del parque para besarnos y manosearnos, tras unos 5 minutos, no pasaba nadie por allí, así que tomamos más confianza. Mi mano estaba bajo su blusa pellizcando sus pezones erectos y su mano ya había desabrochado mi cinturón y masajeaba mi miembro.
Sin ningún aviso se agachó, lo sacó y empezó a hacerme una gran mamada. Sin afanes, pasando su lengua y mirándome al tiempo, luego metiéndolo completamente en su boca, delicioso. Yo miraba para arriba y para debajo vigilando que no viniera nadie. Eso duró algunos minutos. Luego se levantó y me dijo al oído: “Me tienes muy caliente, penétrame”. Pero aquí llegó la complicación, estábamos en un parque público, ella estaba de jean… lo bajé un poco, pero de frente fue muy difícil… así que le dije “Volteate” y la tomé contra las barandas de madera que rodeaban el sendero del parque subiendo uno de sus pies allí. La penetré desde atrás, estaba muy mojada y caliente… la verdad creo que no había dado 30 embestidas y ya estaba listo! La excitación era mucha… le dije… “Lo siento, pero no aguanto más!” No hay problema dale… y cuando estaba listo lo saqué, inmediatamente ella se arrodilló y lo recibió todo en su cara y boca… fue tremenda descarga! Se levantó y nos besamos apasionadamente y nos acomodamos la ropa rápidamente. Nuestros corazones estaban a mil.
Nadie pasó, pero estoy seguro que unos taxistas que estaban en la parte baja, como esperando que salieran empleados del éxito nos vieron a lo lejos, de igual manera desde unos apartamentos en la parte baja del parque! Fue una muy buena experiencia!








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