Soy David, tengo 24 años, 171 de est. 72kg, blanco, ojos verdes, cabello castaño oscuro corto y 18cms de verga dura, rica y sabrosa. Esto pasó hace aproximadamente 6 meses, era un Jueves a las 11 de la noche en la cálida ciudad de Medellín, Colombia. Salía de estudiar con unos amigos de la universidad, y me dirigía a casa. El problema era conseguir transporte a esas horas de la noche, así que decidí caminar hacia una de las principales vías de la ciudad. Me detuve en un semáforo y esperé pacientemente un taxi. Pero que sorpresa!, venía por la vía un automóvil conocido...era el auto de Gabriel, el esposo de una prima mía, que por cierto está rebueno, es el típico macho latino, alto como de unos 180 de est. Ojos profundamente negros, facciones varoniles, piel barbuda, y un color trigueñito claro...y se mandaba unas manotas, grandes y velluditas. Le hice señas para que me parara, pero se hizo el loco, afortunadamente el semáforo lo obligó a detenerse, cosa que aproveché para acercarme al carro y saludarlo. Pero resulta que Gabriel no estaba solo...lo acompañaba una esbelta mujer, que por su ropa y apariencia no era de muy buena reputación. Gabriel tragó saliva y me saludó eufórico. Apretón de manos y un buenas noches a la señorita, la cual no me contestó. Le expliqué la necesidad que tenía de ser arrastrado hasta mi casa y me dijo que sí. Ya en el auto, comencé a hablar de varias cosas para tratar de alivianar el ambiente, Gabriel estaba notablemente perturbado y la mujer ni volteaba a mirarme. Cuando de repente, ella le susurró algo a él, y me quedé pálido al darme cuenta que “ella” no era “ella” si no un “el”. Esto se estaba poniendo bueno, Gabriel la hiba a pasar de maravilla no con una mujer sino con un travesti. El pobre Gabriel quería que se lo tragara la tierra, así que paró el vehículo y me invitó a bajar para hablar seriamente conmigo. El creía que yo de alguna forma lo delataría con Sara, su esposa, cosa que desmentí, calmándolo y poniéndome de su parte, de modo que el me confió que era su segunda vez con un transexual. Yo le insinué sutilmente que si me invitaba a la fiesta, y le dije que nunca había estado con un transexual y que sería interesante, cosa que era mentira, ya que ya había tenido experiencias bastante fuertes y buenas. El accedió alegre y nos fuimos a un motel a las afueras de la ciudad. Gabriel y yo estábamos tumbados en la cama, en boxers, mirando lujuriosamente a Dayana, que nos hacía un show de striptise. Ella, con un cuerpo espectacular se movía al son de la música electrónica que ambientaba la habitación, tenía unos senos preciosos, grandes, redondos y sus pezones paraditos, el vientre lo tenía plano y vestía unas tanguitas negras que le tapaban su paquete. Yo por mi parte miraba disimuladamente a Gabriel, era la primera ves que lo veía semidesnudo, parecía un osito, velludito y todo rico, y de sus boxers sobresalía un morro bastante grande y provocativo el cual el se sobaba mientras veía Dayana, tuve que contenerme para no caerle a su entrepierna y metermela en la boca. Dayana, se montó a la cama y comenzó a practicarnos un sexo oral delicioso a el y a mí, hummm fue espectacular, hubo un momento cuando Dayana se lo mamaba a Gabriel, que yo no pude contener mi emoción y los miraba descaradamente, y con mis ojos y mis gestos le hacía ver a Gabriel que estaba muy excitado. Dayana se pegó a la porra de Gabriel impresionantemente, medía como 22 cms era gruesa en la base y redonda en la punta, venosita y durísima, ella lo disfrutaba al máximo, y él.... él cerraba sus ojos y se mojaba las comisuras de sus labios con la lengua, hummm. Lengua que yo deseaba chupar en cada momento, pero no podía, el no sabía que yo era homosexual y eso era muy arriesgado. Llegó el momento en que Dayana se lo chupó con todas las ganas del mundo y Gabriel comenzó a temblar y a gemir como macho en celo, se hiba a venir en la boca de Dayana y estaba súper arrecho, entonces dije ahora o nunca y justo en el momento del éxtasis de Gabriel me abalancé y le plasmé a él un beso en la boca con lengua. Uffffff que chimba, me lo chupé pero tenía miedo de su reacción, pero estaba en pleno éxtasis, comenzó a vibrar, y se vino en la boca de Dayana hasta la última gota y yo seguía besándolo. Él me correspondió, abrió su boca y recibió mi lengua y no dijo nada. Cuando terminó quedó tumbado en la cama como desmayado y Dayana se limpiaba las comisuras de la boca, él se paró y se fue al baño a limpiarse. Yo cogí a Dayana y la besé con el ánimo de saborear las ultimas gotas del néctar de Gabriel que aun quedaban en su boca. La acosté y comencé a chuparle los senos, ella gemía como puta, luego bajé y le quité la tanga y dejé salir esa verga que no estaba nada mal, y comencé a chuparsela suavemente. Gabriel salió y yo no disimulé nada ante él, al contrario, quería que él me viera con todo. Él se sentó en el sofá y comenzó a mirarnos. Yo por mi parte le ofrecía una vista estupenda, mientras le mamaba el chimbo a Dayana, yo le mostraba a Gabriel lo rico que tenía mi culo, yo me lo acariciaba y en momentos me metía un dedito, a veces de reojo, veía por el espejo de la izquierda y me daba cuenta que él se estaba masturbando suavemente mientras nos veía. Yo me acosté boca arriba y apunté mi verga hacia Dayana, ella se colocó en posición y se sentó encima de ella penetrándose hasta la empuñadura, dándome un placer indescriptible, ella quedó mirando a Gabriel, la cual le mostraba el cuerpo perfecto de una mujer, su cara y sus senos erectos y la otra mitad, su verga jugosa que erecta apuntaba hacia él. Ella comenzó un sube y baja exquisito. Su ano era tan cálido y sabroso que me hacía ver chispas. De pronto Gabriel se subió a la cama y comenzó a chuparle los senos a Dayana, la besaba y le chupaba los senos, yo atrevidamente tomé su mano y la coloqué sobre la verga de Dayana, el se dejaba, luego cerré sus dedos alrededor de la verga de ella y comencé a masturbarla con la mano de Gabriel, lo solté y el siguió el trabajo un poco tímido, luego con pasión. Dayana se puso como loca y comenzó a penetrarse fuertemente, uffffffff eso fue riquísimo (mientras escribo esto me la sobo pensando en ella), de repente sentí el umbral de un orgasmo incontenible y comencé a temblar, miré fijo a Gabriel el cual no decía nada, así que le susurré, casi rogándole –“bésame tonto”. Él se acercó tímido y yo lo agarré de los cabellos y me lo chupé una vez mas , mientras me venía chorros dentro del culo de Dayana, wow, fue de película, sentir el sabor a macho de Gabriel en mi boca, y derretirme dentro de la mujer-macho al mismo tiempo. Me paré y me fui a bañarme, sin saber que se quedaron haciendo ese par, me tomé mi tiempo y salí como nuevo de la ducha caliente. Cuando entré nuevamente a la habitación, Dayana estaba en el sofá como muerta, visiblemente deslechada....y Gabriel, bueno, ese papazote, estaba en la cama con los ojos cerrados masturbándose suavemente, acariciándose su pecho.......!que espectáculo!, se me paró de una. Me miró y su mirada fue una invitación lasciva y ardiente, la cual no desprecié. Acostado ahora a su lado, lo miré a los ojos, tenía una mirada tan inquietante y profunda...pasé mis manos por su pecho y luego por su vientre, el temblaba...me dijo ---“nunca lo he hecho con otro hombre”--- y yo le respondí --“hoy vas a gozar como nunca, yo te enseñaré”--- me besó y así dimos inició oficial a nuestra más ardiente relación. Mis manos jugaron con su cuerpo, cada centímetro suyo fue acariciado, besado...lamido, él se dejaba hacer lo que fuera, hoy era noche de lujuria y placer. Me concentré en hacer mejor lo que más me gusta hacerle a un macho...sexo oral uffffff, que vergota tan sabrosa, su sabor, su dureza, simplemente exquisita, la saboree de todas las formas y el.....gozaba sin cesar, su huevos me los chupé uno por uno, y su ingle la lamí como helado...pero la emoción llegó cuando hice una estación en su ano wow, ese hombre se hiba a reventar del placer, se lo lamí como quise, lo disfruté y sus gemidos eran música a mis oídos, temblaba y se entumecía, mientras me confesaba que nunca le habían hecho eso antes, ni lo esperaba de su mujer... Luego el turno era para mi, ahora el que gozaría sería yo, así se lo hice saber, era un trato de parte y parte. Al principio estaba un poco reacio a mamármela pero luego, se animó y después no había quien lo paraba, se veía hasta gracioso chupando, pues era su primera ves, parecía chupando un helado, luego se la tragaba hasta el fondo haciéndome ver estrellas, tanto que sentía su garganta, el me acariciaba las piernas y me estimulaba el ano con sus deditos...fue delicioso. Un hombre de la noche ala mañana no se vuelve gay así no más, yo pienso que muchos de los que andan por ahí fanfarroneando de ser machos y mujeriegos tienen sus pasiones secretas por ahí, y este era el caso de Gabriel, por que en verdad estaba dando rienda suelta a sus pasiones más escondidas. Le dije –“quiero sentirte dentro de mi, Gabriel”—me miró, me sonrió y me besó dulcemente. La posición favorita mía, es acostado boca arriba y recibir encima de mi al macho que me penetra, es una delicia ver su cara de placer y sentir su peso sobre uno. Así que me acomodé y abrí mis piernas, el colocó encima y me miró profundamente...comenzó a enterrarme su falo muy despacio, la verdad es que era muy grande. Sin dejar de mirarlo hice fuerza y luego me relajé, apreté los dientes y sentí el ardor en mis entrañas, era como una puñalada carnal......deliciosa, dolorosamente deliciosa, entró hasta que los vellos de su pubis rozaron mi ojete, luego todo fue mas fácil. Empezó el vaivén y su verga me hacía delicias....nos besábamos y acariciábamos sin cesar, cerré mis piernas alrededor de sus caderas y me aferré a él con pasión. El cerraba su ojos y me decía lo rico que se sentía, yo le decía es “todo para ti”, en ese momento éramos uno solo, él era mío y yo era suyo, el coito pasaba de suave a fuertes estampidas de arrechera pura, donde me miraba con lujuria y rabia mezcladas, en cada estocada de su verga era un gemido mío de dolor y placer, él me comía y yo me lo comía, en algunos momentos mordía su labios y el gemía más y más....la verdad duramos mucho rato así, y yo no quería que se terminara...pero terminó, llegó el momento del orgasmo y el y yo lo disfrutamos al máximo, fue un momento mágico, el temblaba y se entumecía, sus músculos se ponían duros y su voz sonaba ronca nos besamos y sentí los chorros de leche caliente bañarme el ano...... Luego no se movió, ni siquiera lo sacó de mí simplemente se dejó caer y quedamos así un buen rato, dejó caer su pecho sobre el mío y pude sentir el latir fuerte de su corazón, su sudor corría por mi cuerpo y yo lo abrasé suavemente y nos quedamos dormidos. Desde esa noche Gabriel y yo disfrutamos el uno al otro secretamente...ahora él está en Bogotá y me hace mucha falta...no sé a veces pienso en alguien que pudiese llenar ese vacío.

Relato de comunidad Transexualesschedule 9 min de lectura calendar_today Enero de 2013
Las Pasiones Secretas De Gabriel
Soy David, tengo 24 años, 171 de est. 72kg, blanco, ojos verdes, cabello castaño oscuro corto y 18cms de verga dura, rica y sabrosa. Esto pasó hace aproximadamente 6 meses, era un Jueves a las 11 de la noche en la cálida ciudad de Medellín, Colombia. Salía de estudiar con unos amigos de la....
18_up_rating
Contenido adulto. Este relato fue escrito por un miembro de la comunidad. Léelo solo si tienes 18+ y mente abierta.
Sigue leyendo
Otros relatos transexuales

Transexuales
Capítulo I El inicio
schedule 19 min
visibility 809favorite 1chat_bubble 3

Transexuales
UNA TRANS ME PARTIO EL CULO EN SAN ANDRES
anónimo.·hace 1 semanaschedule 8 min
visibility 1.7kfavorite 3chat_bubble 0

Transexuales
Primera vez con una chica diferente
schedule 3 min
visibility 1.4kfavorite 2chat_bubble 0
Lo más reciente
Recién publicados por la comunidad

Jovencitas
El momento en que empezó todo.
schedule 7 min
visibility 65favorite 1chat_bubble 0

Sexo con maduras
Ella es Mía
schedule 7 min
visibility 126favorite 0chat_bubble 0

Hetero: General
Fiestas swinger, clubs, eventos de sexo, chicas lesbianas bisexuales o unicornio en Bogotá y Colombia.
schedule 1 min
visibility 105favorite 0chat_bubble 0
Comentarios
1 comentario
Inicia sesión para dejar un comentario.
login Entrarllenarlo no: es dificil, solo conoceras otro que te haga sentir bien o mejor pero esa aventura es unica me gusto tu relato aunque bueno respetando mucho la parte de la travesti no, es solo cuestion de gustos mucha suerte cuando venga gabriel presentalo jejeeje