Era una mañana de febrero cuando mi compañera de oficina me dijo que tenía una llamada urgente de mi madre, con susto contesté de inmediato al teléfono y efectivamente era ella pero me tranquilice cuando me explico a fondo el motivo urgente de la llamada.
Mi vecino, un ancianito de 70 años y muy querido por toda la familia había amanecido muy enfermo, y su esposa otra abuela de casi la misma edad no tenía la capacidad ni la habilidad para llevarlo a la EPS y lidiar con estas Marmotas de la salud: mi madre que esa mañana estaba cuidando a mis dos sobrinos no podía acompañarlo y por eso me llamó a mí, pues sabía que por mi aprecio a los dos ancianitos no me iba a negar así me tocara inventar cualquier excusa en la oficina para poderme escapar ese día por tiempo indefinido teniendo en cuanta la pésima atención de estas entidades.
Mi jefe aún no había llegado pero le dejé el recado con mi compañera que mi madre se sentía muy indispuesta y me pido el favor que la acompañara a urgencias, y sin más, agarré mi móvil y tomé una taxi para la EPPS, donde otro vecino que conducía un taxi llevaría al abuelo para que yo lo entrara a urgencias.
Una vez allí nos tocó esperar mucho rato el turno del viejito, pero la salud de éste era tan complicada que aproveché que una de las médicas pasó junto a nosotros para en tono algo grosero pedirle la atención inmediata del abuelo, Ella un poco a disgusto pero consiente de la situación, me dijo que esperara un momento y efectivamente a los cinco minutos ya estaba un enfermero ayudándonos a llevar al viejito hasta el consultorio de la médica.
Lo examinó detenidamente y como no encontró una causa conocida de su estado, ordenó una serie de exámenes; entre ellos unas radiografías de Tórax de carácter urgente y me pidió que lo acostara en una camilla y que fuera a notificar a rayos X la orden para que me colaboraran con la movilidad del paciente hasta esa sala.
Yo dejé al abuelo en la camilla, me dirigí hasta la sala de rayos x, toque la puerta y me abrió un chico muy serio pero formal, la verdad muy atractivo a quien le comenté el caso y quien me pidió que le colaborara trayéndole al paciente ya que no tenía auxiliar que lo ayudara a movilizarlo y que en ese momento estaba con otro paciente y que no podía dejarlo solo; efectivamente traje al abuelito hasta el sitio y en pocos minutos salió el chico, nos pidió el favor que pasáramos, allí adentro hizo las preguntas de rigor y también me pregunto a mí que yo que era con él, le expliqué toda la situación y luego me pidió el favor que le ayudara a acomodarlo en la silla y le quitar la camisa y los artículos metálicos para la radiografía; mientras hacía su trabajo yo no dejaba de observar a aquel chico tan lindo que debajo de ese uniforme azul se le forraba un culo envidiable y provocativo.
El Man terminó su labor y me pidió que dejáramos al abuelo ahí sentado mientras el revelaba las placas, pero sorpresivamente me dijo que si yo quería entrar con él a la sala, yo algo sorprendido le pregunté que si eso sí se podía hacer y me respondió que sí, que a mucha gente le gustaba conocer el proceso y que además se demoraba un poco y que a lo mejor me iba a aburrir ahí mientras que adentro podríamos hablar un poco… yo sin pensarlo dos veces accedí a entrar tal vez atraído por la fuerza arrechante del culo de aquel tipo que como un imán atraía mis ojos hacia él, cosa que él notó y que aprovechó para hacerme la invitación al lugar con sus negras intenciones.
Una vez en la sala, me preguntó que si tenía novia (típica pregunta para corrobora si alguien es gay), le dije que no y entonces me dijo que uno de sus sueños era entrar una vieja ahí y comérsela bajo la luz roja que allí utilizan, Yo con muchos pensamientos retorcidos en mi cabeza le seguí el juego y de un momento a otro el chico me dice que ya no habláramos más del tema pues se iba a excitar y que maluca la situación sin nadie con quien satisfacer sus fantasías, Yo, manoseándome el morro le dije que ya era tarde, pues me había excitado hace rato… Él dándoselas de chico sorprendido me dijo que si era serio lo que le estaba diciendo, le dije que si quería comprobar con sus propias manos y de inmediato ya tenía al chico a mi lado sobándome el morro y desabrochando mis Jean y metiéndome la mano para agarrar con más confianza mi verga dura y mojada… Yo, un poco más glotón y caliente, metí mi mano derecha por su uniforme y empecé a jugar con sus nalgas y su culo, mientras que con la mano izquierda agarraba su verga también dura, grande y gruesa y le daba un beso bien caliente en su labios carnosos que rababa todas mis fuerzas empujando más mi lívido a tener a aquel lindo y sexy chico en cuatro en aquel mismo lugar.
Ese chico con si leyera mis pensamientos e igual de excitado, me quitó la camiseta, me bajo por completo los pantalones y se puso de rodillas frente a mí y sin más palabras, engulló mi verga hasta el fondo atrayendo con su manos mi culo hacia él para que yo lo envistiera en su boca con mi dura tranca y le daba unas mamadas que casi me hacían votar en lo profundo de su garganta; mientras me la mamaba le quité su camisa y me incliné sin interrumpirlo para meter ni mano nuevamente entre sus pantalones y jugar con su apretado ojete…, el chico al sentir el juego de mis dedos abrió un pocos más sus piernas y sacó más el culo para disfrutar mejor de mi juego facilitándome la tarea, (no puedo dejar de reconocer que esta situación me ponía como un toro y que las mamadas tan chimbas de aquel nene me hicieron olvidar de la frágil personita que habíamos dejado solita allá afuera).
Hice que el chico se parara para reemplazarlo en su posición, con la arrechera del caso bajé por completo su uniforme y me saboreé a más no poder aquel aparato caliente y tieso mientras seguía el juego con mi dedo en su culo, y mientras con mi mano derecha me pajeaba sin contenerme, el chico agarraba mi cabeza y juagaba con mi cabello mientras yo mamaba aquella verga y jugaba con sus pelotas ricas y grandes.
De un momento a otro sentimos pasos en el consultorio e hicimos silencio para no ser escuchados a fuera y algo asustados terminamos nuestra sección de rayos X, nos vestimos y salimos del sitio para llevarnos la sorpresa de que ya alguien había entrado y se había llevado al paciente….
Le pregunté que si de pronto le regañaban y me dijo que estuviera tranquilo que nadie le diría nada, pues todos saben que siempre debe dejar por un momento a los pacientes solos para poder terminar adentro de la sala de revelado las placas y que quizá en ese momento entró alguna enfermera a buscar al paciente y que como lo vio solo se lo llevó para alguna camilla o para hacerle algún otro examen.
Me entregó las radiografías y me dijo que se las entregar al médico, un poco aburrido por lo abrupto que termino todo aquel momento de calentura le di las gracias y volteé para salir… y… entonces me dijo que si quería volviera en una hora que era su tiempo de almuerzo y estaría solo para que “habláramos” un poco más...
A la hora estaba sentado esperando a que me abriera, junto a mí había una señora con una niña que me dijo que el chico había salido a almorzar pero que no se demoraba, efectivamente como a los 20 minutos regresó, afectivamente me saludo y me dijo que lo esperara un momento mientras atendía a la señora con la niña y que luego me atendería a mí, ¿cómo no iba yo a esperar, si por mi mente no dejaban de pasar las escenas anteriores y seguía atraído por el culo del aquel X Man que me atraía con una fuerza incomprensible?, era algo muy raro, pero era como si ese culo me hablara y me pidiera que lo poseyera.
Al cabo de diez minutos salió la señora y me hizo pasar, le puso seguro a la puerta y sin musitar palabra me agarró de la mano, me metió nuevamente al cuarto de luz roja y esta vez sin tanto rodeo el mismo se quitó la ropa mientras yo hacía también lo mismo y bajo aquella tenuidad, yo no podía dejar de admirar y desear aquel marcado cuerpo que con los rayos rojos de la luz se acentuaba y se hacía mucho más provocativo, esta vez fui yo quien de inmediato se echó al suelo para volverme a tragarme aquella rica verga, la cual mamé y saboreé como si fuera la única en el mundo; él disfrutaba al máximo y sentía su respiración fuerte y sus gemidos reprimidos para no ser escuchados, le di vuelta sobre la pequeña mesa que había en al lugar llena de cosas útiles en su oficio y él se inclinó para dejar ver aquel jugoso culo que me pedía que le diera lengua y verga sin compasión, Yo que soy aficionada a los besos negros, disfruté de aquel ojete fresco, sudoroso y hambriento y le di lengua sin parar mordiendo sus nalgas, a veces echando hacia atrás su tranca para darle sus buenas manadas por entre sus piernas…(el olor de un buen culo aseadito y apretadito es una adicción para mi nariz y para mi juguetona lengua), me levanté para rayarle el culo con mi duro puñal y el chico volteaba su cara para que también me lo comiera a besos, se voltio por completo y como quien no prueba la verga en años, se pegó de ella a mamarla frenéticamente haciéndome ver estrellas en aquella tenue obscuridad, no fui capaz de contenerme y lo hice parar, lo puse nuevamente contra la mesa, era un poco más grande que yo pero él consiente de nuestra diferencia de estatura, tomó una posición que me facilitaba la penetrada y que lo hacía más excitante, me puse el condón (al parecer no era la primera vez que lo hacia allí porque tenía buenas provisiones de condones y lubricante) y sin piedad le metí mi verga en su cálido y apretado culo, mientras con sus gemidos secos para no ser escuchados me pedía más y más fuerte… Yo, tomándolo de los hombros lo traía hacia mí con frenéticos vaivenes para seguirle dando verga sin compasión - verga, verga, verga, verga -, era una danza sexual que me arrechaba hasta las entrañas, sus quejidos aumentaban frenéticamente y se hacían más fuertes y sin contenerme más por aquella culiada, saqué mi verga de su culo, me quité el condón y con mi mano frenética termine mi función chorreándole mi leche caliente y abundante sobre su espalda a tal punto que le corría por sus nalgas y por la lubricada y dilatada raja de su culo abierto, que me pedía clemencia y a la vez me invitaba a que lo culiara otra vez, ya sin fuerzas por el calor y por la botada, el chico se incorporó sudoroso, se puso el condón y me inclino hacia adelante, se baño la verga en lubricante y saliva, me lengüeteó profundamente el culo que también palpitaba de las ganas y luego me dio una culiada igual de rica pero dolorosa por lo grande de su verga y por lo apretado de mi culo pocas veces pasivo… (Reconozco que soy malo para ser de pasivo, pero era tanta mi arrechera y lo bueno de aquella verga que ni culo apretado con dificultad se abrió hambriento como agradecimiento a tan generosa velada). Y con motivos muy valederos pedía más y más, mientras sentía el tastaceo frenético de sus guevas contra mis nalgas untadas de lubricante y saliva y el peso de sus manos obre mi espalda.
Frenético me daba verga en mi culo a tal punto que ya no pudo más, sacó su verga de un con rapidez, se quitó el condón y con su respiración profunda y acelerada se botó en el piso de una forma que me quede admirado mientras se retorcía con la tranca chorreante en sus manos. (Nunca en mi vida había visto una verga botar tanta leche)….
Terminamos con besos e intercambio de números, pero nunca nadie llamo a nadie hasta un día que me lo volví a encontrar en el Lleras mientras me tomaba con coctel, se me acercó sonriente me saludo afectuosamente y en el oído me dijo que cuando iba a volver a la EPS, que fuera cuando yo quisiera, que no había problemas; pero la verdad soy un poco lento y no tenía la excusa de otro paciente para acompañar….
Nota: de sus comentarios dependen otras publicaciones de experiancias y fantasias que hace ratos tengo pero que no he tenido candidato interesado en ayudarme a satisfacer... disfrutenlo...







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