Después de algunas semanas viviendo en el edificio de apartamentos; con Fernando y Raúl en relaciones discretas de sexo; empecé a aburrirme, mi trabajo era bueno si; además la venganza de Fernando había sido fenomenal, y mi trió con los dos fue algo para no olvidar.
Pero ya Fernando me tenia como un simple amante para ratos de calentura, buenos si; pero solo eso, y Raúl se mantenía en el closet; habiendo conseguido ya un novio entonces ya casi no culiaba con él; empecé a considerar la opción de salir del closet, buscar una pareja estable e iniciar una relación; pero una de las preguntas que aún me hacían dudar era la de que iba a decir mi familia.
Espere hasta las vacaciones; y aproveche para ir a visitar a mi familia, la cual vive casi toda en un mismo barrio, siendo yo el apartado ya que no quería que mi condición se revelara; estando de visita resulto un paseo a una finca; fuimos todos, mis padres; un par de tíos; unas primas, primos; en total éramos mas de 15 personas, una vez llegamos nos dimos cuenta que se habían quedado unas cosas que teníamos que llevar; yo me ofrecí a regresar por ellas; pero la familia no le gusto mucho la idea ya que como ya habíamos llegado; la finca era a las afueras de Medellín; por Girardota, y ya estaba de noche, eran como las 8 y un poco más; de todas maneras las cosas que se nos habían quedado las necesitábamos al otro día, unas cámaras fotográficas, trago, etc. Yo insistí y uno de mis tíos se ofreció a ir conmigo; aceptaron entonces, así que mi tío y yo nos subimos a uno de los autos y emprendimos regreso; el iba conduciendo; en el camino empezamos a hablar; el tío que fue conmigo era Miguel, el padre de una de las primas que había ido a la finca; trabajaba en una oficina por la aguacatala; mientras hablábamos llegamos al tema de por qué yo era tan alejado de la familia; yo no le quise decir nada, así que el empezó con la acostumbrada retahíla de que no me mantuviera tan alejado de la familia y esas cosas; mientras llegábamos a Medellín se largo a llover, bastante fuerte; apenas si nos dio tiempo para entrar a la casa; allí decidimos llamar y decir que íbamos al otro día debido a la lluvia, cosa que aceptaron sin problemas.
Un poco mas tarde mi tío saco unas cervezas; yo estaba revisando unas cosas en internet, entonces Miguel empezó de nuevo con las preguntas acerca de mi lejanía con la familia; al principio tuvimos un alegato, aunque no muy fuerte; el lo resolvió diciéndome que no me colocará a la defensiva, que el solo quería que yo me acercará algo mas a la familia; se tomo un par de cervezas mas y se fue a dormir.
Ya hacia rato que no tenía ningún encuentro sexual, así que apenas sentí silencio, me metí a ver un poco de porno a bajito volumen; empecé con un video en donde un latino ponía mamar y después se culiaba a un gringo; y a masturbarme un poco; cuando cual seria mi sorpresa y susto al escuchar detrás la voz de mi tío preguntándome que estaba viendo; yo en el susto trate de cerrar la ventana pero termine antes colocando el video a pantalla completa; ya viéndome agarrado; con el blue jean abierto; obviamente habiendo perdido la erección, me gire temiendo lo peor en ese momento; no obstante mi tío miraba el video, tranquilo; me miro a mi y me dijo. -¿Juan, usted es marica?-, yo le corregí –Gay-.
Ya aceptando que me habían pillado cerré la ventana, y me subí el cierre del jean; - Por eso es que ya no se mantiene con nosotros- me dijo mi tío, yo no le respondí; supuse que al otro día ya la familia entera se iba a enterar; pero mi tío siguió hablando haciéndome calentar bastante, lo que dijo yo ni me lo podía creer, -mijo, usted sabe que yo hace rato me separe de la mama de mi hija; y pues uno comer putica sale carito- yo lo mire incrédulo, esperaba el típico regaño; pero no era así, Miguel siguió hablando – venga vamos para la pieza y se deja dar por el culo-, eso me excito; era el hermano de mi padre, ya cuarentón; con algo de barriga y muy peludo, todo un oso; y además teníamos la casa esa noche; -vamos- conteste.
Una vez en la pieza, el encendió la luz para evita chocarnos o algo; yo me mantenía callado, pero totalmente dispuesto; el empezó a empelotarme mientras seguía hablando –vea mijo, yo nunca le he dado por el culo ha un hombre, a varias mujeres si; pero no a un hombre- yo empecé a desnudarlo también mientras lo miraba; tenia el pecho totalmente peludo, la espalda también, los brazos, cruce los dedos para que la verga no la tuviera peluda y; alivio, se rasuraba allí, no obstante tenia también algo de vello; el no dejaba de hablar; - de saber eso mijo, hace rato lo hubiera invitado; yo sin invitar a nadie acá pensando que venían a comérseme a la niña; tan bobo que es uno, lo hubiera invitado a usted hace rato y ya me lo hubiera comido-; lo decía con tanta naturalidad; su verga aún no estaba parada, aunque la mía ya iba creciendo poco a poco, estaba excitado si, pero aún mas extrañado, me dirigí a apagar la luz y el me dijo; - no mijo, déjela prendida que quiero verlo a usted bien cuando me lo este comiendo- eso me gusto y le respondí: -entonces cómame tío, eso me gusta-; -venga pues pa ca mijo- me respondió; era muy hablador, no cerraba la boca para nada; pero tomo la batuta y yo me deje llevar, el se subió a la cama, se acomodo en la cabecera abriendo las piernas; -empiece mijo pues a chupármelo- me ordeno, yo me apresure a meterme su pene en mi boca; lo lamia mientras acariciaba con mis manos sus piernas, sus bolas, su pecho; -mijo hágale, se ve todo bien mamándomelo, chupe chupe que eso se para- , yo pase mi lengua por su glande corriéndole un poquito el prepucio, el sabor de la verga de mi tío era delicioso, y esta empezó a responder a mi mamada creciendo dentro de mi boca; yo entusiasmado por las manos de mi tío en la cabeza seguía mamando contento; -ya se me paro la verga; haber mijo póngase en cuatro yo lo culeo- dijo levantándome la cabeza; yo quería seguir mamando pero al ver la cara de mi tío afanado; le complací colocándome en cuatro, él seguía hable que hable, pero eso antes me agradaba; - haber mijo, venga yo le dejo el culo bien mojadito para darle bien bueno- dijo mientras empezó a pasar su lengua por mi ano, un gemido se escapo de mi boca, aún mas cuando sentí que el agarraba mi verga y me pajeaba un poco mientras seguía humedeciendo la entrada; -Bien, espero que ya este preparado mijo, yo no me aguanto; ahí voy, cuando lo este culiando mijo no es me vaya a quitar oyó, lo sapeo si lo hace-; -hay tío, lo que quiera; pere deme ya; ligero, no hable tanto y métame su verga- le rogué; él entonces empezó, cuidadosamente, entrando primero su glande; la verga de mi tío no era muy grande, lo normal; pero a pesar de darme una buena humedecida con la lengua no había sido suficiente, ni nos habíamos puesto buen lubricante; así que me ardió un poquito mientras entraba; y él seguía hablando –hay mijo, aguántese; antes se nota que esto a usted le gusta, ya cuantas vergas le habrán metido; mijo, soy su tío, aguántese mi marica preferido-; esta vez no le corregí, simplemente deje que siguiera; estaba tan a tope; de repente sentí toda la verga mi tío adentro; sus bolas chocaron en las mías; y sin previo aviso empezó a culiarme; suavecito, delicioso; -hay mijo, usted si es mi marica; que culito tan estrechito, hay que rico- decía; ya que nunca paraba de hablar; era súper placentero y del ardor ya no había ni rastros; yo me dedique a disfrutar, el se agachaba un poco para alcanzar mi verga y pajearme; -tío duro le dije-, pero el siguió con su ritmo, yo empecé a acelerarme, a moverme mas rápido, a juntar mi culo a su verga, pero mi tío me agarraba fuerte; -tío duro- le grite esta vez; pero el me dio un par de nalgadas fuertes que lo único que hicieron fue darme mas placer aún mientras me respondía: -Haber pues, respete a su tío mijo, no me grite; yo veré como me lo culeo, así que quietecito-; la forma como me pajeaba, sentir su verga dándome y el continuo hablar de mi tío me hicieron obedecer, no obstante seguí diciéndole que mas duro y cada vez que lo hacia el me daba una placentera nalgada; hasta que me vine, llenando la mano de él con mi semen, él aún no se había venido; -bueno mijo, ya se boto la primera vez; venga se me sienta encima y ahí si hágale rapidito que yo quiero llenarte el culito de lechita- me dijo mientras se limpiaba mi semen en mis nalgas; volvió a recostarse a la cabecera de la cama como al principio; y totalmente erecto; y eso que ya me había culiado en 4 por bastante rato; lo vi como un desafío, me fui a sentar dándole la espalda pero me dijo: -no mijo, siéntese que yo le pueda ver la cara; quiero verlo mijo mientras me lo como con la verga-, de nuevo obedecí; me senté de frente, dejando caer todo mi peso en su verga; cosa que me encanto ya que alcanzo mas profundidad, - eso es mijo, venga yo le voy haciendo cariñitos a mi marica- me dijo; dándome más ganas aún de hacerlo venir rápido, así que mientras el me besaba el cuello; el pecho, jugaba con mis tetillas yo me dedique a cabalgarlo tan fuerte y rápido como podía, la verga se me volvió a parar y él empezó a pajearme de nuevo mientras me daba ánimos con palabras como, ese es mi marica, hágale, métase esa verga mijo, dele; de pronto empezó a quedarse callado, yo seguía; entonces me abrazo fuertemente haciendo fuerza por impulsar su verga tan adentro de mi como alcanzará, yo ya algo exhausto apreté mi culo y sentí toda esa leche llenándolo, mi tío se estaba botando en mi culo; me lo llenaba de su liquido caliente y abundante y también me bote, en su abdomen; después de un momentico, sin todavía dejar de abrazarme mi tío me empezó a hablar de nuevo: -mijo; que rico darte por ese culo tan estrechito que tienes, cuando mi niña no este, vengase a amanecer; me avisa para que la pasemos bien rico-; -a mi me gusto mucho tío, tendrás mi culo mas veces, muchas mas; no pague puta, me tiene a mi- le dije; su pene ya flácido se salió de mi culito relleno, y yo me iba a bajar de las piernas; pero me dijo: -no mijo, quédese acá conmigo otro ratito, durmamos juntos, ya esta noche no se me para; pero mañana te voy a despertar culiandote- , me quede entonces abrazado a él y le pregunte: - tío, ¿y usted no se deja dar?- ; -no mijo, yo si soy cacorito; pero no marica como usted mijo; los maricas son a los que se culean- respondió; -no sabes lo que te pierdes tío-, le argumente; me miro y me dijo: -pues mijo, haber, si usted se vuelve mi marica, me pone culito bien bueno; pues yo voy a pensar si me dejo dar-; le sonreí, me atraía la idea de desvirgar a mi tío por detrás, me recosté junto a él abrazado y nos dormimos.
Al otro día mi tío cumplió su promesa; me despertó el movimiento; estaba boca abajo y mi tío estaba detrás culiandome suavecito, se sentía delicioso la pereza del recién despertar con una verga en mi culo entrando y saliendo, aunque ya se le había salido del todo un par de veces; el noto que yo estaba despierto; -mijo, que pena lo desperté-, me dijo; yo sonriendo le respondí: -tranquilo tío, no pues que soy su marica; hágale ahí, échese el mañanero tío, y póngame una almohada en la cintura- mientras se la pasaba; el la acomodo, me giro la cara un poco y para mi sorpresa me beso, sonriendo me volvió a penetrar ante un leve quejido de mi parte; se vino al poco rato; así que nos levantamos, nos bañamos juntos y arreglamos la casa; después salimos con las cosas para la finca; haciendo un par de paradas en el camino para una mamada, una mía y una de él.
Desde ese día supe que tenía un aliado en mi familia para salir del closet; y deje de ser tan alejado de la familia, en especial del tío.







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